viernes, 28 de octubre de 2016

ESTRATEGIA PELIGROSA

En una entrada de este blog de fecha 27 de diciembre de 2015 aventuré que Pablo Iglesias, el líder de Podemos, era muy probable que empezara a agitar la calle. Me basaba para afirmarlo en que no tendría suficiente con su representación parlamentaria para hacerse notar.

Al parecer las cosas van a ir por ahí a tenor de las últimas manifestaciones del jerarca de Podemos. En su enésimo giro ideológico, ha pasado de la socialdemocracia condimentada con su alianza con IU - que les costó un millón de votos en las elecciones del 26 J - a la agitación callejera, ya que al parecer no tiene bastante con trabajar en el Congreso para, por medios democráticos, modificar las normas en beneficio de los españoles. Tampoco le basta con los “números” que monta en esa institución.

Después del “tortasso” del 26 J ha culpado del mismo a la campaña electoral diseñada por su camarada Errejón, al que quiere eliminar a toda costa para quedarse él como único dueño de la finca podemita. Ambos rivales venden en los medios de comunicación esta lucha fratricida como un debate interno muy saludable.   

Iglesias en una deriva radical impropia de los tiempos en los que vivimos se ha lanzado a la tribuna y con soflamas propias de un líder demagógico y populista ha sentenciado que el Parlamento no es suficiente y que hay que tirarse al barro. O sea mover la calle.

En el último mitin que ha dado – con bastante menos gente de la que cabía esperar, por cierto - su exaltación ha ido “in crescendo” a medida que transcurrían los minutos. Ha vilipendiado al Parlamento que es el único órgano de representación de la voluntad de los electores. Y el lugar en el que han de discutirse las normas mediante un diálogo sensato, respetuoso y democrático.

El excitar al personal es asunto propio de irresponsables. Y este “profesor” debería medir sus palabras y sus métodos de actuación. Porque el agitar la calle puede traer consecuencias indeseables. De las que los españoles tenemos, por desgracia, muy amargas experiencias. A la calle hay que salir cuando existan causas justificadas. Porque el derecho de manifestación es irrenunciable. Pero siempre con orden y concierto.

Este líder debería recuperar la sensatez y medir un poco más su lenguaje y su proyecto de futuras actuaciones callejeras, no calentando a la masa. Estas algaradas por las rúas suele cargarlas el diablo. Y muchas veces terminan como el Rosario de la Aurora.

La adopción de esta peligrosa estrategia callejera es indicio de una falta de formación y de equilibrio notables. También denota que no sabe adaptarse ni al espacio ni al tiempo.

No se ha percatado de que estamos en la UE (Unión Europea) – creo que todavía no se ha enterado de lo que significan estas siglas - y no en la Venezuela de sus amores ni en el Irán de sus dineros. Somos un país democrático, con algunas carencias, pero democrático. Y, mal que le pese, estamos en Europa a pesar de las posibles deficiencias que puedan existir. Peor sería estar fuera de ella en manos de desaprensivos como los que asesoraron a Chávez y ahora siguen haciéndolo con Maduro.

Por otra parte vivimos en el siglo XXI y no se pueden aplicar recetas que se han demostrado inviables y que han dado lugar a conflictos muy penosos en épocas pasadas.

Garzón su aliado de IU, también opta por agitar la calle. Y así se lo ha hecho saber al Rey en su reciente consulta para proponer candidato a presidente del Gobierno. Dios los cría y ellos se juntan.

La primera consecuencia de la soflama de Iglesias ya ha tomado cuerpo en la Universidad Autónoma de Madrid. Doscientos borregos “universitarios” han reventado una conferencia de Felipe González y Juan Luis Cebrián. Como se ve pura tolerancia en la institución que debería ser ejemplo de ella.

El líder de Podemos ha considerado que los hechos son “una protesta estudiantil” en lugar de condenarlos sin paliativos. Veremos el día que le ocurra a él cómo los califica. Seguro que de fascismo.

Su última perla la ha soltado en el discurso pronunciado en la investidura de Rajoy. Ha sentenciado: Hay más delincuentes potenciales en esta Cámara, que fuera de ella. Frase que puede aplicarse a sí mismo pues él también potencialmente lo es por su condición de diputado. Como se ve un lenguaje indigno de un parlamento.

En resumen, este excitado prócer debería de tranquilizarse. Y no pensar que España es una asamblea de facultad universitaria que él maneja a su antojo. Nuestro país es algo mucho más serio y merece líderes que antepongan el bienestar de los ciudadanos a sus mezquinos intereses.

A la calle habrá que salir cuando la gente libremente quiera manifestar su descontento. No cuando le convenga a un exaltado de verborrea incendiaria y demagógica.


viernes, 21 de octubre de 2016

LOS NIÑOS DE ALEPO

Alepo es la ciudad más poblada de Siria. Situada al noroeste del país cerca de la frontera con Turquía tiene una población superior a los 2,1 millones de habitantes. Más que la capital de la nación: Damasco.

Durante el conflicto bélico iniciado en el año 2011 entre las fuerzas armadas del presidente sirio Bashar – al - Asad y grupos rebeldes a su gobierno, ha sido, junto a la urbe de Homs, la ciudad más castigada por los bombardeos de unos y otros. Sus edificios han quedado destruidos en una elevada proporción.

Hace unos días tuve oportunidad de presenciar unas imágenes terroríficas de niños afectados por los bombardeos acaecidos en la ciudad de Alepo.

Sentado confortablemente en mi sillón contemplaba en la televisión imágenes espeluznantes que ponían de manifiesto las consecuencias de los últimos ataques sufridos por la ciudad.

Varios niños de entre 5 y 10 años se encontraban enterrados bajo los escombros. Una niña sepultada por las ruinas de la vivienda familiar era extraída a duras penas por los voluntarios. Fue la única superviviente de toda la familia. Habían perecido bajo los cascotes de la casa derruida sus padres y sus dos hermanos.

Indescriptible el rostro de terror, pena y preocupación de esa pequeña que se quedaba sola en el mundo. Los voluntarios trataban de ayudarla y consolarla. Pero su cara era el reflejo de esta irracional tragedia bélica que lleva en su debe más de 250.000 muertos. Y como secuela millones de refugiados que pululan por el Mediterráneo, por Turquía y por algunos países europeos, huyendo desesperadamente de esta guerra fratricida para no ser masacrados.

Aparecían en las imágenes de la televisión otros niños heridos y ensangrentados como consecuencia de los bombardeos, que eran rescatados de las ruinas en que se ha convertido Alepo, una ciudad otrora pujante y la capital económica de la nación siria.

En los hospitales yacían niños abandonados y solos, alguno con parte de sus miembros amputados. Un espectáculo indigno de la condición humana. Y que vuelve a poner de actualidad la conocida máxima: homo hominis lupus (el hombre es un lobo para el hombre)

Pensé que estos niños huérfanos y sin familia, muchos de ellos heridos, no merecían que la vida les tratase de una forma tan cruel desde su más tierna infancia.

Y todo a causa de una guerra en la que se juegan intereses de unos y otros sin tener en cuenta el valor de la vida humana. Mercados de armas y pugna entre los bloques clásicos de poder en el mundo. Rusia apoyando a Bashar – al – Asad un dictador que ha causado un gran sufrimiento a su pueblo. Estados Unidos y Turquía en ayuda de los rebeldes. Para rematar la faena los yihadistas del DAESH o el ISIS, como prefieran, tratando de apoderarse de más territorio para reforzar el Estado Islámico.

Como resultado de todo este disparate un holocausto de víctimas inocentes. 8 millones de niños según datos de UNICEF que están sufriendo en sus carnes infantiles los horrores de este desatinado conflicto. Y una diáspora de millones de refugiados que han tenido que abandonar sus hogares y haciendas para salvar el pellejo y que hoy día peregrinan sin rumbo, sin que nadie les eche una mano y les ayude. Una vergüenza.

En medio del conflicto organismos internacionales inoperantes como la ONU que continúa sin resolver ni un solo problema de gravedad que se presenta en el mundo. Miles de diplomáticos perorando en sus salones y hemiciclos para justificar sueldos escandalosos que retribuyen con largueza la ineficacia de su trabajo, el cual está teledirigido por las grandes potencias que tienen derecho de veto.

Existen conflictos que se eternizan como la guerra de Irak en la que los americanos hicieron mangas y capirotes, defenestrando a un dictador para dar vida al ISIS que desde allí ataca a Siria. Y además se destrozan en una guerra interna entre hermanos de religión. La ONU estuvo durante la invasión yanqui mirando hacia otro lado.

O el problema saharaui con 200.000 personas tiradas desde hace 40 años en la hamada desértica argelina sin que la ONU sea capaz de solucionar el problema.

El mundo occidental asentado en el lujo y las nuevas tecnologías, contempla desde sus televisores de alta gama la tragedia de los niños de Alepo como si se tratase de una película con figurantes, en lugar de asumir la cruda realidad del padecimiento extremo que estos niños sufren día tras día y que termina con su muerte, sus heridas o su orfandad.

Y nadie hace nada para detener esta hecatombe que comenzó hace seis años ya.



viernes, 14 de octubre de 2016

MILITANTES, SIMPATIZANTES Y VOTANTES

Los militantes de un partido constituyen el conjunto de personas que asumiendo todos o la inmensa mayoría de sus principios se integran en la formación en cuerpo y alma. Puede afirmarse sin duda que son la columna vertebral de ella.

Luego están los simpatizantes, grupo de individuos que, aceptando con carácter general la ideología del partido aunque no la compartan al cien por cien, suelen otorgarle su voto elección tras elección.

Y por último se encuentran los votantes. Son aquellos ciudadanos que dan su voto al partido político en unas elecciones sí y en otras no. Votan a favor cuando el programa electoral presentado les convence, por entender que con sus propuestas podrán resolverse sus problemas personales o los de la nación de la que forman parte. También lo hacen en función de la credibilidad que la formación les merezca.

Además están los dirigentes que, elegidos en los diferentes comités u órganos del partido, son las personas que en el día a día, en base a la dedicación e información superior de la que disponen, se les encomienda una doble misión: por una parte identificar con acierto el sentir de los potenciales votantes y por otra orientar las actuaciones de la formación de modo que puedan llevarse a efecto las acciones prometidas a los ciudadanos en el programa electoral. Y esto se gobierne o se esté en la oposición.

Este sería un modo bastante simplista, pero comprensible, de definir la composición de un partido político.

Intentemos profundizar un poco más en la cuestión.

Los militantes suelen representar una parte reducida del total de sufragios que un partido obtiene en unas elecciones. Por ejemplo: el PSOE, partido que pasa ahora por una profunda crisis, en las últimas elecciones generales ha obtenido 5.424.709 votos. Sus militantes que son 190.000 representan por tanto el 3,5 % del total de votos obtenidos.

Es difícil calcular el número de simpatizantes ya que este presenta cierta variabilidad algo más acusada que la que pueda darse entre los militantes. Podríamos estimarlo con generosidad en un 30 % del total de votos obtenidos. En el caso que nos ocupa ascendería a 1.627.412 votos. Número muy por encima de los simpatizantes realmente inscritos en el partido que se cifra en unos 400.000.

Supongamos que los militantes y simpatizantes estimados tienen una fidelidad total y siempre votan al partido. Su suma representaría el 33,5 % de los sufragios alcanzados.

Por tanto el 66,5 % de los votos obtenidos por un partido proceden del público en general, que vota en función de la credibilidad que le merezcan los dirigentes y el programa presentado. Este voto puede variar sensiblemente en el tiempo y está ligado al hecho de que el partido político cumpla o no las expectativas de los ciudadanos en relación con la resolución de sus problemas.

Como muestra de esta volatilidad en el número de votantes, el partido que nos ocupa llegó a tener más de 11 millones de sufragios favorables y ahora sólo obtiene 5,4 Millones. En números redondos ha perdido 6 Millones de votantes. Estos son, en su mayoría, los ciudadanos que han dejado de inclinarse por el partido al sentirse defraudados por sus políticas o programas presentados.

Como se deduce de todo esto, son los votantes los que otorgan la mayoría de los escaños y, en consecuencia, el poder a un partido político. Los votos de los militantes y simpatizantes sumados solamente representan una pequeña parte del total obtenido. Y los de los militantes sólo una mínima parte.

Por lo tanto poner los destinos de un partido en manos de sus militantes exclusivamente es asunto de alto riesgo. Los militantes ya tienen la importante misión de elegir a los cargos dirigentes que los representan. A partir de ahí no se puede estar llamando a consultas a la militancia cada dos por tres ya que su opinión, aunque pueda ser de gran importancia, no decide el número de votos que se obtendrán en unas elecciones.

Por eso la estrategia de un partido radica en que sus dirigentes sean capaces de identificar con acierto los deseos de los ciudadanos y especialmente la de aquel núcleo de ellos que potencialmente les puede votar. Y con este conocimiento confeccionar el adecuado programa con vistas a resolver las aspiraciones de los ciudadanos. Cuantos más ciudadanos se identifiquen con sus propuestas mayor será el número de votos y escaños que obtendrá el partido.

Un dirigente no puede apoyarse solamente en los militantes para conseguir sus propósitos. Ha de tener en cuenta también a los simpatizantes y sobre todo a los votantes en general que son los que le otorgarán el poder.

Si al partido en cuestión que hemos analizado sólo le votaran los militantes no obtendría ni un solo escaño. Y si le votarán la suma de militantes y simpatizantes, de acuerdo con los números que hemos estudiado, se convertiría en un partido marginal dado el reducido número de escaños que obtendría.

En consecuencia los intereses prioritarios han de ser los del partido. Los de los militantes y dirigentes han de quedar en un segundo plano.

viernes, 7 de octubre de 2016

PLASENCIA Y LAS EDADES DEL HOMBRE

La diócesis de Plasencia es muy antigua. Data de más de 800 años. Fue instituida por el papa Clemente III en el año 1189 bajo el reinado de Alfonso VIII que había fundado la ciudad en 1186 y de la que fue su rey protector. Su primer obispo fue Don Bricio en el que se daba la doble faceta de ser “mitad monje, mitad soldado” y por ello prestó con sus mesnadas una eficaz ayuda al rey castellano en la decisiva batalla de las Navas de Tolosa en 1212. El triunfo cristiano en dicha contienda supondría un impulso decisivo para la Reconquista.

El territorio de la diócesis placentina es muy extenso, abarcando una superficie de 10.000 Km2. Ocupa parte de tres provincias españolas: dos en Extremadura, Cáceres y Badajoz y una en Castilla y León, el sur de Salamanca, perteneciendo a ella 22 pueblos castellano – leoneses. Existe un arciprestazgo de la diócesis en Béjar, la segunda ciudad más poblada de la provincia salmantina.

La muestra de arte sacro denominada las Edades del Hombre, es un magno acontecimiento que lleva 21 ediciones, contando la actual que se celebra en la ciudad zamorana de Toro. Todas las exposiciones se han desarrollado en poblaciones ubicadas en Castilla y León en donde tiene su asiento la Fundación que la organiza.

Plasencia solicitó ser sede de este magnífico evento para el año 2016 sin conseguirlo. La aspiración placentina para acoger la muestra está fundamentada en que parte del territorio de su diócesis se ubica en la comunidad autónoma de Castilla y León. Quedó excluida su solicitud para organizar la muestra en este año ya que se le otorgó a Toro en la diócesis de Zamora.

Al parecer Plasencia ha reiterado su solicitud para ser sede de esta muestra de arte sacro en el año 2020. Esperemos que la Fundación Edades del Hombre de raíces castellano – leonesas sea sensible a la nueva petición placentina. Sería un honor para Plasencia y para Extremadura poder acoger tan importante exposición.

Plasencia tiene suficientes recintos sacros para poder ubicar este evento. Su sede catedralicia es un marco incomparable para situar esta muestra de arte religioso. Tiene amplitud y espacio suficientes en su Catedral Vieja para acoger con cumplida holgura un evento de considerables dimensiones sin necesidad de interrumpir el culto en la Catedral Nueva.

La Seo placentina presenta unas condiciones inigualables que además están realzadas por la reciente restauración de que ha sido objeto este templo mayor de la ciudad y sede de la diócesis.

También Plasencia dispone de otras iglesias que podrían recibir en su seno alguna parte específica de la exposición. Me refiero, por ejemplo, a la iglesia de San Martín en pleno centro de la ciudad que luce un magnífico retablo de Luis Morales “El Divino”.

Incluso existen otros templos y conventos que podrían albergar este evento. Hay donde elegir.

Para los visitantes Plasencia proporcionaría otra serie de alicientes complementarios. Su casco histórico en el interior del recinto amurallado alberga una amplia gama de iglesias, conventos, palacios, casas solariegas, edificios y museos de gran valor que merece la pena visitar.

Y en el exterior su campiña regada por el río Jerte exhibe paisajes de llano y sierra de gran belleza para ser contemplados por los asistentes.

Su historia también avala este evento. Plasencia fue la ciudad en la que se casaron Juana la Beltraneja y el rey Alfonso V de Portugal en mayo de 1475 y llegó a ser corte real de Fernando el Católico en 1515 durante un corto período de tiempo antes de su muerte.

Como aliciente adicional desde la ciudad puede girarse visita a otros enclaves turísticos de gran valor: el valle del Jerte, la Vera o el parque nacional de Monfragüe, están a menos de 40 km de la urbe y ciudades de tan rancio sabor histórico como Cáceres o Trujillo se encuentran en un radio de 80 kilómetros de Plasencia.

La diócesis placentina debe apostar fuerte por lograr traer esta muestra sacra a la ciudad. Y presentar una oferta digna de ser considerada por la Fundación Edades del Hombre. Sería un acontecimiento histórico para la ciudad del Jerte y una sustanciosa fuente de ingresos por la importante atracción de visitantes que genera.

Por eso sería muy conveniente articular una actuación conjunta del Obispado y el Ayuntamiento de Plasencia, junto a la gestión y apoyo de la Junta de Extremadura para conseguir que la sede de las Edades del Hombre del año 2020 recaiga en la ciudad de Plasencia.

La Perla del Valle lo merece.



viernes, 30 de septiembre de 2016

UN FERROCARRIL DIGNO (Y EFICIENTE)

Por segunda vez en Extremadura parece que empieza a gestarse la realización de una manifestación ciudadana en demanda de un ferrocarril digno para la región
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La primera protesta en relación a la situación del ferrocarril en Extremadura tuvo lugar en Cáceres en 1985 y a ella asistimos poco más de 100 personas. Su objetivo era manifestar la repulsa por el cierre parcial de la línea Ruta de la Plata que unía (y debería seguir uniendo) Plasencia con Salamanca y Gijón. En realidad esta vía unía (y debería seguir uniendo) Sevilla con Gijón.

31 años han pasado sin que los extremeños hayamos dicho esta boca es mía en relación al ferrocarril indigno del siglo XXI que sufrimos en esta región periférica abandonada de la mano de Dios y de los políticos. Convoyes con más kilómetros “que el baúl de la Piquer” desechados de otras líneas, velocidades tipo carreta en muchos tramos, línea única sin electrificar y, en consecuencia, frecuentes averías y retrasos que hacen de los viajes auténticas aventuras.

Hace unos años nos deslumbraron con la línea del AVE, Madrid – Lisboa que se ha ido al garete porque los lusos han desistido de su construcción dado su elevado coste. Por lo que en la actualidad continuamos igual, solo que peor. Porque ha desaparecido el tren Lusitania Madrid – Lisboa que circulaba por Extremadura, para hacerlo ahora vía Salamanca. En fin un desastre.

Dado que la línea del AVE sólo tiene sentido si une Madrid con Lisboa, parece sensato olvidarse, aunque sea por unos cuantos años, de él.

Las distancias de las principales ciudades extremeñas con Madrid y otros destinos aconsejarían la construcción de líneas electrificadas dobles, servidas por convoyes tipo Alvia (velocidad del orden de 200 km/h). Podría aprovecharse la infraestructura del AVE ya construida. Por estas líneas habrían de circular tanto trenes de viajeros como de mercancías. Este último aspecto es de fundamental importancia para la región. Habría que buscar además de dignidad, eficiencia.

Hay tres trayectos fundamentales que hay que conseguir transformar con las condiciones anteriormente descritas para que Extremadura quede suficientemente servida en materia de ferrocarriles.

Primero la línea Badajoz – Mérida – Cáceres – Plasencia – Madrid. Vertebra Extremadura y es la salida hacia la capital de España. Sería además el trayecto del futuro AVE Madrid – Lisboa si es que alguna vez se construye.

Segundo la línea Ruta de la Plata entre Plasencia y Salamanca. Debe restablecerse con urgencia este tramo para enlazar en la capital salmantina con el eje Atlántico transeuropeo (camino más corto para alcanzar Europa). También hay que reconstruirlo entre Mérida y Sevilla (salidas a Huelva y Algeciras) que son puertos fundamentales para exportación de bienes y equipos extremeños.

Tercero la línea Mérida – Brazatortas que permitiría la conexión con el Levante español y con el eje Mediterráneo de carácter transeuropeo.

Este sería el esquema que, en mi opinión, tendrían que defender los extremeños con la Junta de Extremadura al frente. Es evidente que comporta elevadas inversiones pero muy inferiores a las del AVE.  

Además la solución que se propone abarataría el precio de los billetes que serían mucho más caros en la alternativa de construirse el AVE.

La realidad es que Extremadura lleva desde siempre soportando un ferrocarril tercermundista y es de justicia solucionarle el problema ya. Los Fondos Estructurales Europeos como el FEDER, de los que Extremadura será la única región beneficiaria en España dado su nivel de renta, podrían emplearse para conseguir estos objetivos. Sería una inversión rentable para la región y para el país.

La chapuza que ha ofrecido Madrid y aceptado Extremadura en la anterior legislatura, de un denominado “tren de altas prestaciones” tipo diesel con línea única, es pan para hoy y hambre para mañana. Seguirá condenando a Extremadura a tener un ferrocarril limitado y no de altas sino de bajas prestaciones “per saecula saeculorum”.

Hay que exigir un ferrocarril moderno, digno y eficiente con proyección de futuro y esto sólo se consigue con línea doble electrificada y con convoyes modernos tipo Alvia que permitan el trayecto Cáceres – Madrid en algo menos de dos horas y situar a los viajeros de Badajoz en Madrid en algo menos de tres. Lo demás son componendas que perpetuarán en el tiempo un mal servicio férreo en Extremadura condenándola a permanecer en el subdesarrollo. La Junta de Extremadura apoyada por todos los extremeños no debiera consentirlo.

Si en Extremadura se pagan los mismos impuestos que se abonan en otras regiones españolas deberíamos disponer de un ferrocarril de similares características al que estas disfrutan ¿o hay que seguir aguantando?

  

viernes, 23 de septiembre de 2016

MENTIRA TRAS MENTIRA

El, según Rajoy, “no rescate“ que tuvo lugar en el año 2012 y que afectó a buena parte del sistema financiero español, supuso la inyección al mismo de ¡ 51.000 Millones de euros ¡ destinados a cubrir los pufos en los que estaba metido.

En las hemerotecas y videotecas se pueden leer y contemplar manifestaciones y declaraciones en aquellas fechas de Don Mariano y de sus adláteres Soraya y Guindos, en los que con gran énfasis juraban y perjuraban que el tal rescate era un préstamo al sistema financiero, el cual sería devuelto en su totalidad con sus correspondientes intereses. Aseguraban que, en consecuencia, no costaría ni un sólo euro al erario público y por tanto al ciudadano español.

En recientes manifestaciones el Banco de España da por perdidos y de imposible recuperación la cifra de 26.300 Millones de Euros del total del rescate. O lo que es igual se ha esfumado el 51,56 % de lo prestado. Esta cifra es bastante superior a los recortes que se han llevado a cabo en sanidad y educación, por ejemplo.

Hasta la fecha el sistema financiero rescatado ha devuelto la reducida cantidad de  2.686 Millones de Euros. Algo más del 5 % de lo prestado.

La primera mentira de los líderes populares fue la de asegurar que no había habido rescate. La realidad ha demostrado que lo acaecido lo fue en toda regla con el fin de salvar al parcialmente quebrado sistema financiero español, especialmente a las cajas de ahorro. El mismo fue impuesto y supervisado por la “troika”. Si eso no era un rescate ¿qué pintaba la “troika” en el asunto?

La segunda mentira es de mucho mayor calado. Aseguraron estos próceres que el préstamo realizado no le costaría un solo euro al contribuyente.

Tal y como reconoce el Banco de España, a los españolitos nos van a rascar el bolsillo al menos por 26.300 millones de euros. Eso como mínimo. Pero dadas las circunstancias ¿quién puede asegurar que el sistema financiero devolverá el resto pendiente descontados los 26.300 millones declarados ya como irrecuperables? El año pasado se limitaron a devolver la exigua cifra de 20 Millones de Euros. Calculen.

Y ese rescate del que en una gran parte de su importe saldrá del bolsillo de los contribuyentes ¿Por qué se produjo? ¿Cuáles fueron sus causas?

Pues fundamentalmente se debió a una nefasta gestión del sistema de caja de ahorros llevaba a cabo por políticos metidos a banqueros. Se colocó como gestores al frente de muchas de ellas a gentes adictas a los partidos, que no tenían ni la más remota idea de lo que era la banca. Y en las poltronas de sus consejos de administración tomaron asiento representantes de los partidos políticos, de los ayuntamientos y de las organizaciones sindicales y empresariales que tragaron carros y carretas bien pertrechados en sus tarjetas Black y en sus privilegios. Hernández Moltó, Serra, Blesa, Rato u Olivas son ejemplo de esta suplantación de funciones. Pero hay muchos más. Todos están en la calle campando a sus anchas y con los bolsillos llenos.

En todo este desmadre se concedían créditos a los amigos o correligionarios sin entrar a valorar el riesgo, especialmente en temas inmobiliarios o en la compra de terrenos. De igual modo se otorgaban préstamos a diestro y siniestro para compra de inmuebles sin analizar el tipo de cliente que lo solicitaba ni las posibilidades reales de devolución de la hipoteca constituida como garantía sobre los bienes financiados.

Este disparate produjo los resultados previsibles: la práctica quiebra del sistema. Las cajas de ahorro se quedaron en sus balances con pisos y terrenos que no valían nada y con un montón de préstamos hipotecarios fallidos.

En cualquier país democrático civilizado, el nuestro, por desgracia, es una democracia de muy baja calidad, estas dos mentiras de los populares sobre el rescate del sistema financiero habrían supuesto la caída del gobierno sin más explicaciones. Pero desafortunadamente estamos en España, país en el que los políticos pueden mentir cuanto les venga en gana sin que nada se mueva.

Y ya veremos cómo acaba el conglomerado financiero español. Un reciente informe de Exane BNP Paribas salva del desastre bancario que se producirá en España al pincharse la burbuja financiera existente, solamente al Santander y al BBVA. Esperemos acontecimientos. Ojalá el analista yerre en su augurio y resulten todos los bancos españoles incólumes. Por la cuenta que nos tiene.


viernes, 16 de septiembre de 2016

LA CUESTIÓN CATALANA

Lo que está ocurriendo en Cataluña con las ansias independentistas de algunos de sus políticos y de parte de la población azuzada por estos, no es nada nuevo. Sus orígenes se remontan a varios siglos atrás y el secesionismo catalán no constituye novedad ni es sorpresa si se analiza la historia de este pueblo y de España.

Se constata que a lo largo del tiempo, los independentistas catalanes siempre han aprovechado los momentos de crisis más o menos profunda que, de cuando en cuando, acontecen en España para intentar conseguir sus propósitos.

La primera intentona seria tiene lugar en 1640 reinando Felipe IV con el Conde Duque de Olivares como valido. Aprovecharon la crisis abierta en España a causa de la Guerra de los 30 Años (1618 – 1648) para tratar de, en base a la negativa a financiar los gastos de la guerra y aprovechando la debilidad española, montar una rebelión en toda regla. Los disturbios alcanzaron su cénit en los sucesos del 7 de junio de 1640 protagonizados por “Els Segadors”. Por su parte en 1641 la diputación de Barcelona proclamó al francés Luis XIII como conde de Barcelona. Se recuperó la parte de  Cataluña rebelada en 1652.  

El siguiente intento acontece aprovechando la crisis generada por la Guerra de Sucesión en tiempos de Felipe V. Equivocadamente los secesionistas tomaron partido por el pretendiente austríaco al que entronizaron como Carlos III. Les salió mal la jugada y Felipe V en 1714 terminó su conquista. El 11 de septiembre derrotó a los sublevados y anuló los estamentos catalanes. Por eso en ese día se conmemora la “diada”. En 1716 terminó el ajuste de cuentas con los decretos de Nueva Planta, que agudizando el centralismo borbónico eliminaron muchos de los privilegios que los catalanes tenían. Pero no sólo de ellos. Se salvaron el País Vasco y Navarra que mantuvieron sus fueros.

La prolongada crisis consecuencia de nuestra guerra de la Independencia y de la pérdida de la mayoría de las colonias americanas ocurrida entre 1808 y 1825 abrió la espita de las guerras carlistas y de un nuevo intento de Cataluña para irse. Apostando otra vez por el derrotado Don Carlos María Isidro en contra de Isabel II y los liberales que al fin y a la postre resultarían los vencedores apoyados por el ejército que apostó por la legalidad. Estábamos en 1840.

Los acontecimientos de 1898 con la pérdida de nuestras últimas colonias: Cuba, Puerto Rico y Filipinas genera una crisis existencial en nuestro país. La aparición de organizaciones obreras en las zonas desarrolladas entre las que se encuentra Cataluña da lugar a graves incidentes que culminan en la Semana Trágica de Barcelona en julio de 1909 y que continuaron de diversas formas de altercados hasta la dictadura de Primo de Rivera en 1923.

La caída de la dictadura primoriverista en 1930 arrastra a la monarquía. Alfonso XIII abandona en 1931 y el 14 de abril de dicho año era proclamada la II República. Esta nueva situación procedente de una crisis institucional como es el abandono de España por parte del Rey, da lugar a otra intentona de secesión por parte de las fuerzas catalanistas. El propio 14 de abril Companys primero y Maciá después proclamaron la República Catalana. Companys repetiría en 1934 volviendo a proclamar el Estat Catalá dentro de la República Federal de España.

El denominador común de todas estas intentonas es que siempre sacan ventajas los catalanes en relación al resto de pueblos de España.

Hasta de la dictadura de Franco sacaron partido. Franco se volcó con Cataluña apoyando con recursos del resto de España a los sectores catalanes tradicionales como el textil o el químico y ubicando allí nuevas industrias de titularidad pública como la SEAT. Estas actuaciones contribuyeron a producir un vaciado de población en el resto de España, que despobló regiones enteras como Extremadura, Andalucía, Murcia o Castilla la Mancha, proporcionando a Cataluña una mano de obra numerosa y barata que se vio en la obligación de emigrar. En sus regiones no había futuro.

Y la crisis social y económica que azota España desde 2007 es la última que tratan de aprovechar los secesionistas catalanes. De paso intentan con el trampantojo del independentismo ocultar su propia crisis. Los gobiernos autonómicos catalanes desde la Transición y especialmente los últimos de la serie, han llevado a esa región, otrora próspera, a la bancarrota de modo que su solvencia es nula y su endeudamiento máximo. La debilidad del gobierno central amenazado por el separatismo catalán hace que sea el Estado Español el que esté sacando las castañas del fuego a Cataluña través del FLA (Fondo de Liquidez Autonómica).

 Al final del actual proceso independentista, Cataluña es muy probable que siga formando parte de España y a través de ella de la UE y que sacará tajada de todo este episodio que se ha montado precisamente para eso, para obtener beneficios. Como siempre ha ocurrido.