viernes, 25 de noviembre de 2022

 

REGADÍOS IMPRESCINDIBLES

Como suele ocurrir cuando se presentan épocas de sequía, los agoreros del ecologismo radical, aprovechan para salir a la palestra al objeto de demonizar a los regadíos, a los que consideran culpables de todos los males que existen en relación con el agua.

En los períodos en los que no hay sequía, centran el tiro arguyendo que los regadíos son fuente de contaminación por el uso de fertilizantes y pesticidas.  Llueva o no llueva siempre están contra los regadíos, llevados por su extremista ideología.

Ahora aprovechando el período de sequía que padecemos, vuelven con la matraca de que hay que eliminar más de 1 millón de hectáreas de regadío en España. Así de un plumazo, sin anestesia ni nada. O sea que hay que mandar al garete, según su poco fundamentada opinión, más del 25 % de la superficie del regadío existente en España. Lo manifiestan sin tapujos en los diferentes medios de comunicación o en eventos a los que acuden.

Ni un solo argumento contrastado que justifique esta desmesura. Sólo su ideología.

Y qué hacemos con las familias que obtienen su sustento de esa superficie de regadío que quieren eliminar: ¿las mandamos al paro o a la emigración?

Argumentan que hay que recurrir a los cultivos de secano, como si cuando hay sequía meteorológica, es decir cuando no llueve, los secanos pudieran producir algo.

Ignoran, aunque debieran saberlo, que el regadío es de vital importancia, dado el clima mediterráneo que predomina en la mayor parte de España, para garantizar la seguridad y la suficiencia alimentaria de los españoles. Parece que no quieren enterarse de que el sector agroalimentario - que se basa en su mayor parte en los regadíos, pues más del 60 % de la producción de la rama agrícola se obtiene en ellos - es un sector estratégico del que España no puede prescindir. Pues si lo hiciera pasaríamos a depender del exterior, y no podríamos controlar ni la cantidad y la calidad de los productos agrarios que será necesario importar, ni los precios.

Estos ecologistas radicales parece que no tienen suficiente con la experiencia del sector energético. Se empeñaron en abandonar la energía nuclear propugnando el cierre de las centrales españolas de este tipo de energía y ahora se genera una gravísima crisis energética, que por sí solas las energías renovables son incapaces de resolver. Esto ha hecho que la UE haya declarado a la energía nuclear como energía verde, pues a pesar de sus riesgos, no influye negativamente en el cambio climático al no generar gases de efecto invernadero. Y es necesaria, al menos en un cierto tiempo.

No tienen en cuenta el esfuerzo que los regantes españoles están llevando a cabo para mejorar la eficiencia en la aplicación del agua, modernizando sus regadíos. Hoy día somos, junto a Israel, el país que mejor utiliza sus recursos hídricos, ya que el 77, 3 % de los algo más de 3,8 millones de hectáreas totales de riego de España, se riegan por métodos eficientes y de ellas algo más de 2 millones de hectáreas, el 53,7 % lo hacen por goteo que es un método de alta eficiencia. En España solamente se riegan por gravedad en la actualidad (datos de 2021) el 22,7 % de la superficie del regadío español.

Modernizar los regadíos fue el acertado camino que los regantes emprendieron en 1998 cuando se publicaron los primeros decretos nacionales y autonómicos que abordaban la modernización de las zonas regables, que se han complementado con la actuación de las 4 SEIASs (Sociedades Estatales de Infraestructuras Agrarias) hoy día fusionadas en una sola sociedad estatal.

Además, se siguen otros caminos para mejorar la sostenibilidad de los regadíos españoles. Entre ellos destacamos: uso de datos de estaciones agrometeorológicas y datos satelitales y de drones, para fijar con la mayor exactitud las necesidades de riego de las plantas. Control del grado de humedad del suelo con sensores para determinar los momentos idóneos para el riego. Mejora de la eficiencia energética de las instalaciones de bombeo con apoyo de centrales fotovoltaicas. Y telecontrol de las zonas regables.

Y de igual modo se llevan a cabo investigaciones sobre nuevos fertilizantes o fitosanitarios y el uso de especies y variedades de menos necesidades hídricas para hacer más sostenibles los regadíos y adaptarlos mejor a un cambio climático, que, según los expertos, prevé menos precipitaciones y más necesidades de agua para los cultivos, en un contexto de una mayor frecuencia de lluvias torrenciales y sequías.

El camino no es quitar más de un millón de hectáreas de regadíos como propugnan estos ecologistas extremistas, sino hacer que el riego sea más sostenible y también más productivo. De este modo aseguraremos la alimentación de los españoles a precios razonables y con una variedad de cultivos con cantidad y calidad suficientes.

Pero no es sólo eso. Defendiendo los regadíos mantendremos la población en el territorio, pues el regadío fija a las personas en las zonas de regadío ya que mejora rentas y empleo. Además, lucharemos contra el cambio climático dada la condición que tienen los cultivos de regadío de ser sumideros de CO2, al fijar las plantas este gas de efecto invernadero, cuando llevan a cabo la función clorofílica.

Y de paso las administraciones habrían de aumentar nuestra capacidad de regulación de agua construyendo nuevos embalses, para aprovechar los excesos de las lluvias torrenciales que anuncia el cambio climático, laminando avenidas y acumulando agua para usarla en momentos de sequía. De este modo se mantendrían las garantías del regadío, una vez que se han introducido los caudales ecológicos como restricción previa a los sistemas de explotación, para mejorar el estado de las masas de agua.

Eliminar más de un millón de hectáreas de regadío es un despropósito fruto de unas mentes ideologizadas hasta el radicalismo más absoluto. Y España no puede ni debe consentir esa barbaridad.

 

martes, 22 de noviembre de 2022

 

CORREDOR OESTE – RUTA DE LA PLATA: UNA VÍA VERTEBRADORA

El viernes 25 de noviembre se celebrará en Plasencia, organizada por la Cámara de Comercio e Industria de Cáceres y apoyada `por otras once Cámaras de Comercio que forman parte de la Ruta de la Plata, una jornada técnica y social para reivindicar la restitución de la vía férrea Ruta de la Plata, que fue puesta fuera de servicio entre Plasencia y Astorga en el año 1985 para el tráfico de viajeros y diez años después para el de mercancías.

Se incidirá en la importancia de empezar con la restitución del tramo Plasencia – Salamanca, ya que es fundamental para unir dos ramales del Corredor Atlántico y pasar de un sistema radial de obligado paso por Madrid a un sistema circular y distribuido de unión directa del norte y el sur de España a través del Corredor Oeste – Ruta de la Plata.

El restablecimiento de la vía férrea Ruta de la Plata, se traducirá en una mayor eficiencia y ahorro de tiempo en el transporte de mercancías y viajeros hacia los puertos del norte de España y a las ciudades y mercados europeos y, también, hacia los puertos del sur de España y su relación con el norte de África y América. También mejorará las comunicaciones con Portugal y con su importante puerto de Sines.

Los objetivos que se pretenden alcanzar por los organizadores de la jornada son:

·        Conseguir del Gobierno de España, que se inicie, con carácter inmediato, el comprometido Estudio de Viabilidad del trazado ferroviario de la Ruta de la Plata.

·        Instar al Gobierno Central para que confirme a Europa, la no eliminación de la Ruta de la Plata en la Red Global de la RTE-T, y la incorporación del tramo Plasencia-Salamanca en la Red Básica de la RTE-T y el resto en la Red Básica Ampliada, dentro del Corredor Atlántico, y envíe el documento antes de que finalice el plazo el 31 de diciembre de 2022.

·        Conseguir el compromiso del Gobierno de España de licitar en el 2023 el Estudio Informativo del trazado ferroviario del tramo Plasencia-Salamanca.

·        Apoyar a la Red Transnacional Atlántica en los trabajos que están realizando para completar el Corredor Atlántico, con los tramos de la Ruta de la Plata con el objeto de vertebrar e integrar plenamente el Sudoeste Europeo.

El Corredor Oeste – Ruta del Plata una vez consolidada la presencia de España en la Unión Europea, ha de convertirse en un eje multifuncional, que no sólo ha de contemplar el tráfico de viajeros y mercancías como objetivo más importante, sino también convertirse en un corredor multifuncional para el trasporte de energía (gas o hidrógeno verde), de electricidad y de comunicaciones telemáticas y digitales.

De igual modo se convertirá en el eje vertebrador de todo el oeste español, una zona que presenta actualmente un grave desequilibrio económico y poblacional, en comparación con otras áreas españolas. Servirá para facilitar la instalación de nuevas industrias de todo tipo, que permitan evitar la despoblación del territorio por el que discurre dicho eje.

La jornada se celebrará en el Vivero de Empresas que la Cámara de Comercio e Industria de Cáceres tiene en Plasencia, ubicado en la Avenida de Dolores Ibárruri nº 34 de la ciudad.

Las coordenadas de ubicación del lugar de celebración son:

LAT: N 40º 2’ 38 “   LONG: W 6º 4’ 8”

La jornada recibirá a los participantes entre las 9,30 y 10 horas que es cuando comenzarán las diversas intervenciones.

Participarán representantes de las Cámaras de Comercio, Ayuntamientos, Junta de Extremadura con su presidente a la cabeza, representante de la Red Transnacional Atlántica y diversos expertos en las áreas de comunicaciones de corredores ferroviarios, operadores de puertos y de logística, empresarios de industrias de automoción, agroalimentarias y de otras actividades industriales, colegios de ingenieros y un representante del Alentejo portugués.

Todos ellos analizarán las ventajas de abrir este corredor y la necesidad de que se lleve a cabo en el menor tiempo posible, para vertebrar un territorio que atraviesa una buena parte de un área española sometida a despoblamiento. Este eje servirá para facilitar la instalación de nuevas industrias y fijar la población en el territorio, recuperando una actividad económica que hoy languidece.

Los enlaces de inscripción y de seguimiento por streaming, se dan a continuación:

Programa actualizado e inscripciones en:

https://www.camaracaceres.com/la-logistica-del-oeste-iberico/

Retransmisión por streaming:

https://www.youtube.com/channel/UC-AmNYw2evYRLENi_glepEQ

 

Se adelanta esta entrada del Blog que tiene carácter extraordinario, dada la importancia de la jornada a celebrar en Plasencia el próximo viernes.

 

 

 

 

viernes, 18 de noviembre de 2022

 

EL MACRO COMPLEJO DE PORCINO IBÉRICO EN ZAFRA

Con alrededor de un año de retraso debido a problemas varios surgidos en la ejecución de la línea eléctrica y el abastecimiento de agua, que había prometido construir el ayuntamiento de Zafra y que al final han sido llevados a cabo directamente por los promotores, por fin parece que se pone en funcionamiento el gran complejo del porcino ibérico construido en Zafra. El inicio de operaciones anunciado por los promotores será antes de que finalice el año. Actualmente se encuentra en período de pruebas.

Es uno de los macroproyectos previstos en Extremadura que culmina su construcción y empieza a funcionar. Está promovido por CIBEX (Complejo del Ibérico de Extremadura) constituido por las empresas: Señorío de Montanera, Grupo Montesano, Cárnicas Villar, Ibercom, Estirpe Negra, Grupo Campofrío y Grupo Alejandro Miguel.

De acuerdo con la DIA (Declaración de Impacto Ambiental) de este proyecto, se trata de la construcción de un matadero de porcino y sala de despiece, que por sus dimensiones y número de cabezas sacrificadas podíamos calificar como un macroproyecto. El porcino a transformar será fundamentalmente de la raza ibérica.

Sobre una parcela de 50 ha de extensión total, la superficie ocupada por las instalaciones del complejo asciende a 17.605,8 m2 (1,76 ha) y está previsto el sacrificio como máximo de 2.160 cerdos/día lo que se traduce en una producción de canales de 291 t/día. La capacidad de despiece máxima será de 1.080 canales/día, equivalentes a 145,5 t/día.

El presupuesto final ha rondado los 25 Millones de euros.

El matadero lleva anexo diversas instalaciones: recepción de animales, inspección, estabulación, aturdido y otras operaciones de matanza, inspección veterinaria “post mortem”, almacenamiento frigorífico y operaciones de expedición.

El área de despiece de canales dispone de zona de despiece, clasificado de piezas, almacén frigorífico, envasado, túnel de congelación e instalaciones de expedición de productos.

De igual modo se prevé la construcción de una EDAR (Estación de Depuración de Aguas Residuales), para entregar los efluentes depurados a la red municipal de saneamiento.

El complejo segedano del ibérico, se sitúa en una zona de dehesa con alta producción de cochinos de raza ibérica, y se pretende que su área de influencia se extienda al norte y oeste de Andalucía e incluso a la vecina Portugal.

Las actuaciones se iniciarán con el sacrificio de 200.000 cerdos al año para progresivamente ir alcanzando los máximos de actividad que se situarán en torno a los 450.000 cerdos anuales.

Esta macro instalación supondrá el sacrificio de un elevado número de cochinos en Extremadura, evitando su salida de la región para ser sacrificados fuera de ella. Esto traerá consigo que el valor añadido del proceso que supone su traducción en jamones, paletillas, lomos y otros derivados, se quede en Extremadura y la comercialización nacional o de exportación se lleve a cabo desde la región.

Es también muy importante la generación de puestos de trabajo que el complejo traerá consigo. Los promotores anuncian que se iniciará con 70 empleos para alcanzar los 100 cuando esté en plena producción.

La instalación de este matadero tiene una gran importancia para Extremadura, si se tiene en cuenta que el total de cabezas de porcino (incluyendo cerdo blanco e ibérico) sacrificadas en la región ascendió en la campaña 2021 a 568.757. El total de sacrificios de porcino en España en esa campaña ascendió a 58.370.485 cabezas. El sacrificio de porcino extremeño representó nada más que el 0,97 % del total español.

Respecto a los cerdos de raza ibérica el censo en el año 2021 daba 1.014.38 cabezas en Extremadura sobre 3.421.617 en España. Esto representa prácticamente un 30 % del censo español. Sin embargo, el sacrificio es bastante reducido y muchos animales salen hacia Guijuelo y Huelva para ser sacrificados y despiezados allí. Alrededor del 60 % de los sacrificios de cerdo ibérico se llevan a cabo fuera de Extremadura.

La construcción de este nuevo macro matadero en Zafra permitirá elevar sensiblemente el número de animales sacrificados y acondicionados en Extremadura, evitando su salida a otras regiones, de modo que el valor añadido se quede en nuestra comunidad autónoma.

Cuando esté a su máximo rendimiento, el matadero será capaz de sacrificar él solo cerca del 45 % del censo de ibérico extremeño. Su influencia alcanzará a otras regiones españolas, especialmente a Andalucía y es posible que sus efectos se extiendan a Portugal.

En conclusión, la industria agroalimentaria extremeña se ve reforzada con este nuevo complejo que supone un paso muy importante para transformar dentro de la región los productos agrarios obtenidos en ella.

Y hay que dar la enhorabuena a los promotores por emprender esta gran actuación que marcará un hito en la historia de la industria agroalimentaria de Extremadura.

viernes, 11 de noviembre de 2022

 

IMPULSO AL CORREDOR OESTE – RUTA DE LA PLATA

En el año 1985, el Gobierno español, cometiendo un trascendental error, suprimió para el tráfico de viajeros, el tramo Plasencia – Astorga de la vía férrea Ruta de la Plata, el cual llevaba prestando servicio y vertebrando todo el oeste de España entre Gijón y Sevilla desde 1896. En el año 1995, se suprimiría también el tráfico de mercancías.

Y a partir de ahí, la infraestructura ha sido desmantelada y su trazado convertido en una vía verde, que es innecesaria a todas luces, pues existen numerosas soluciones alternativas para practicar senderismo o cicloturismo, en un área que se está vaciando a pasos agigantados y tiene territorio de sobra para estas prácticas, sin tener que utilizar una vía verde artificial para cuya transformación se ha invertido un dinero absurdo.

En una nueva época del transporte, en la que se está manifestando y promoviendo el ferrocarril como medio más eficiente y sostenible, al reducir las emisiones de CO2 por tonelada transportada, el 15 de diciembre de 2021 la Comisión Europea sorprende con su propuesta al Parlamento Europeo y al Consejo de Europa, para que la conexión ferroviaria entre León, Salamanca y Plasencia sea eliminada de la Red Básica de la RTE -T (Red de Transporte Transeuropea) a propuesta de España, extremo que niegan haber solicitado los representantes del MITMA (Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana)

 

Consideramos que no solo es improcedente esta eliminación, sino que por el contrario debe impulsarse su rápida reposición e incluirse en la Red Básica de la RTE-T. Existen poderosas razones de cohesión social, económica y territorial para su reposición por las características de los territorios que conecta, razones medioambientales y de neutralidad climática, o importantes razones estratégicas por el papel esencial que juega en las conexiones norte - sur de España y en su relación con Portugal.

 

Se hace absolutamente imprescindible y urgente su integración en la Red Transeuropea, comenzando por el tramo Plasencia – Salamanca, de unos 130 km, que conecta los dos ramales del Corredor Atlántico, evitando el paso de las mercancías por Madrid, que no tengan origen o destino en esa ciudad. Así se disminuirá el riesgo de convertir este nodo central, como ha advertido reiteradas veces la UE, en un “cuello de botella” que impida alcanzar los objetivos de incremento de transportes de mercancías por ferrocarril y de movilidad sostenible, complementando el sistema radial central con uno en red distribuida o circular.

 

Así mismo, se hace necesaria esta vía como garantía de seguridad al permitir una alternativa a las actuales conexiones de España con Francia, con evidentes riesgos de saturación de manera habitual y muy especialmente en frecuentes ocasiones y épocas del año.

 

Se ha redactado un Manifiesto que apoyan la práctica totalidad de las Cámaras de Comercio, Industria y Navegación de las ciudades que se integran en la vía férrea Ruta de la Plata, así como un buen número de organizaciones de la sociedad civil y miles de personas a título individual. En la página https://corredoroeste.net pueden contemplarse esos apoyos y el contenido del Manifiesto.

 

El Manifiesto pide al Gobierno de España, al Parlamento español y al Consejo de Europa, así como al Parlamento Europeo, que se incluyan las conexiones anuladas y resto del Corredor Oeste - Ruta de la Plata dentro del Corredor Atlántico de la RTE-T:


• Red Básica Principal:

Conexión Plasencia- Salamanca

 

• Red Básica Ampliada

 

Conexión Salamanca – León

Conexión Mérida – Sevilla/Huelva

 

Incorporando estas conexiones en los mecanismos financieros “Conectar Europa” durante el marco financiero plurianual 2021-2027, los Fondos Next Generation, Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia y otros que se programen para que en los menores plazos posibles sean repuestos los servicios. 

 

Para este fin se solicita al Gobierno, al Congreso y al Senado de España, que en los PGE del año 2023 se contemplen las partidas presupuestarias necesarias para que se licite el Estudio Informativo del Corredor Oeste que marque el trazado óptimo, las necesidades presupuestarias y prioridades de ejecución los próximos años, así como se realicen las Declaraciones de Impacto Ambiental requeridas para la ejecución de las obras necesarias.

La idea es que el Corredor Oeste se configure no sólo como un corredor para el transporte ferroviario de viajeros y mercancías, sino también como un trazado multifunción de transporte energético de gas o de hidrógeno verde, de conectividad de comunicaciones y de vertebración de iniciativas en el oeste español.

El próximo día 25 de noviembre se celebrará en Plasencia, auspiciada por la Cámaras de Comercio y organizada por la de Cáceres, una jornada en la que se tratarán los beneficios que la restitución de la línea férrea especialmente en el tramo inicial entre Plasencia y Salamanca en una primera fase, puede traer a los diferentes sectores: automovilístico, energético, agroindustrial, de comunicaciones, turístico, de puertos marítimos y, en general, para asegurar el desarrollo territorial, impidiendo el vaciado poblacional del área afectada por el Corredor Oeste – Ruta de la Plata.

Se insistirá en la necesidad imperiosa de incluir el corredor en la Red Transeuropea de Transportes RTE – T, en su Red Básica (tramo Plasencia – Salamanca), como en su Red Básica ampliada (tramo Salamanca – León) y se inicien los estudios necesarios para poner en marcha las actuaciones a la mayor brevedad.

Todas estas acciones que se solicitan, no pueden servir de excusa para retrasar las que ya se encuentran en ejecución, como son la línea de Alta Velocidad de Madrid a Extremadura por Cáceres y Plasencia con futuro enlace a Lisboa, y la conexión Mérida - Brazatortas de unión con el Levante español.

viernes, 4 de noviembre de 2022

 

HALLOWEEN

Además de los anglicismos que invaden el idioma español, provenientes en su mayor parte del lenguaje tecnológico, también nos están colonizando otras formas de la cultura anglosajona que se están introduciendo en la sociedad española desde hace algunos años. Un ejemplo paradigmático es la fiesta de Halloween.

De orígenes celtas, se extendió por el Reino Unido e Irlanda y, desde aquí, saltó a Estados Unidos y Canadá en donde se celebra con gran esplendor desde hace más de un siglo.

Es posible que Halloween se haya consolidado en países de predominio protestante, para tratar de contrarrestar la tradicional festividad católica de Todos los Santos, que se celebra el día 1 de noviembre y que, en la tradición de la iglesia de Roma, se completa con la fiesta de Difuntos al día siguiente. El catolicismo cubre de este modo la vertiente festiva religiosa de los vivos y también al día siguiente se reza por los que se fueron.

La tradición española fijaba que estas fiestas comenzaran con la puesta en escena, la víspera del día 1 de noviembre, de la obra teatral Don Juan Tenorio, que publicara el escritor José Zorrilla en 1844. Este drama religioso era interpretado en el Teatro Español por los mejores actores del reparto hispano, y se programaba para el gran público en la única televisión estatal que hasta hace unos años existía en España. He contemplado excelentes representaciones de esta obra teatral, en la que diferentes actores y actrices daban vida a Don Juan Tenorio, Doña Inés, Don Luis Mejía o Don Gonzalo de Ulloa, en el escenario de la hostería sevillana del Laurel.

La obra del mito de Don Juan se adaptaba perfectamente a la festividad, pues este libertino y calavera, gracias a la intercesión de la dulce Doña Inés terminó yendo al Cielo, cuando estaba condenado a las penas del Infierno por sus desvaríos y crímenes. Ya saben que: un punto de contrición da a un alma la salvación. Tomen nota.

Aparte de las funciones religiosas muchas de ellas celebradas en los camposantos, especialmente las del día de Difuntos, había otras tradiciones que se cumplían inexorablemente año tras año en nuestro país. Una de ellas, que sigue vigente, es que, en estos días, se acude a los cementerios para adecentar las tumbas, ornamentarlas con flores y rezar por los que descansan en paz.

Otra ceremonia tradicional tenía lugar en muchas partes de España y también en el área de Plasencia en la que transcurrió mi infancia y mi adolescencia. Se salía al campo para asar los “calbotes”, que eran castañas recién recolectadas en los frondosos castañares del valle del Jerte y de otras comarcas próximas a la capital placentina, las cuáles eran preparadas en hogueras encendidas en parajes pedregosos, casi todos graníticos, que rodean a la ciudad. Las inmediaciones de la cueva de Boquique era uno de los sitios preferidos por los jóvenes para asar las castañas en ese día festivo del catolicismo. Las gentes se dispersaban a lo largo y ancho de la finca Valcorchero de propiedad municipal y pasaban un día de campo en contacto con la naturaleza.

El día siguiente era de luto por nuestros difuntos, que habían conseguido ya el descanso eterno, y sus restos yacían en la paz de los camposantos españoles.

Pero España es bastante proclive a asumir ceremonias y costumbres ajenas, arrumbando al baúl de los recuerdos sus propias tradiciones. Y esto es lo que está sucediendo en España con la fiesta de Halloween.

Nos encontramos con que ya en los últimos días de octubre, empiezan a verse en las calles de España, y sorprendentemente también en las escuelas, disfraces terroríficos, muertos vivientes, “zombies”, el truco y el trato, y calabazas adornadas con pinturas, con velas en su interior. También se celebran, en la noche de Halloween, fiestas multitudinarias a las que asisten una mayoría de gente joven y que se resuelven en excesos de alcohol e incidentes varios.

Quizás una explicación a la contundente introducción en España de tradiciones foráneas como Halloween, radique en razones comerciales fruto de la globalización de costumbres que está teniendo lugar. Muchos comercios e instalaciones de ocio obtienen suculentos beneficios de las ventas de toda la parafernalia que Halloween lleva consigo. En la tradición clásica española las únicas ventas extras de los comercios eran las castañas y algunos alimentos y bebidas que se consumían en la fiesta de Todos los Santos.

Pero no sólo razones comerciales, sino otras de tipo social como es su difusión por los medios de comunicación, pueden explicar la rápida extensión de la fiesta de Halloween en la sociedad española. Además de la presencia de participantes en las calles y también en las escuelas, he podido leer artículos en medios de comunicación en papel o digitales y escuchar o ver programas dedicados a esta fiesta extranjera, tanto en radio como en televisión, en esta última con tertulianos o concursantes disfrazados y todo.

Tal vez tenga algo que ver en el fenómeno Halloween, la pérdida de influencia e importancia social de la España rural que se vacía, frente a la urbanita que llena las ciudades y que se deja influenciar por las costumbres extranjeras, quizás es un acto de “snobismo” propio de las sociedades urbanas, más manejables que las rurales, en las que también empiezan a avizorarse ya las nuevas costumbres.

La sociedad española ha interiorizado en unos pocos años esta fiesta foránea, sin tradición en España, que, vista la extensión adquirida, parece que está superando y arrinconando en el olvido a las viejas tradiciones españoles de estas fechas.

No obstante, yo sigo echando de menos a Don Juan Tenorio y a Doña Inés y también a la ceremonia de asar las castañas, que, en el batolito granítico de las cercanías de mi ciudad natal, Plasencia, nos hacía pasar un día de campo muy feliz en contacto con la naturaleza.

Pero los tiempos cambian y las sociedades urbanitas muy masificadas, aborregadas y teledirigidas, son proclives a tragar con todo lo que les echen y les propongan, llegando a abjurar de sus propias tradiciones.

viernes, 28 de octubre de 2022

 

ESPAÑA RETROCEDE

España se encuentra sumida actualmente en una dinámica de claro retroceso tanto en su situación económica como social. Tras un período de bonanza que duró 30 años, y que comenzó en el inicio de la Transición en 1978, la crisis financiera de 2008 supuso un grave contratiempo para la economía española cortando uno de los períodos más prósperos del país. Sin recuperarnos del todo de ella, nos cogió una nueva crisis, la del COVID 19, de la que todavía no hemos salido ni alcanzado valores de indicadores como el PIB anteriores a ella y que según los expertos no recuperaremos hasta el año 2024.

El estado del bienestar empieza a resentirse. Para conseguir sus ventajas indudables para los ciudadanos, hemos generado una deuda de las administraciones públicas de 1,49 billones de euros, el 20 % de nuestro PIB, que ya veremos cómo se paga. Probablemente lo haremos nosotros y también nuestros hijos y nietos. No podemos seguir gastando más de lo que ingresamos, pues esto aumentará el déficit y, en consecuencia, la deuda.

A finales del año 2021 y principios del año 2022 se produjo, a nivel global, un incremento desmesurado del precio de muchas materias primas, de modo que la inflación en España alcanzo en febrero de 2022 un nivel del 7,6 % nunca visto desde hacía muchos años.

La invasión de Ucrania por parte de Putin, vino a agravar más una situación que ya estaba deteriorada, generando una inflación galopante, de modo que en julio del 2022 alcanzaba ya los dos dígitos, 10,8 %, dos puntos por encima de la media europea, y la inflación subyacente (aquella que no tiene en cuenta los precios de la energía, ni el de los alimentos frescos) se situaba en el 6,4 %. Durante el mes de agosto se llegó a valores del 10,4 % en la inflación y del 6,1 % en la subyacente. En septiembre los valores alcanzados fueron del 8,9 % y del 6,2 % respectivamente. Los economistas advierten de que estamos ante una inflación de costes y no de demanda.

La inflación ha hecho elevarse sensiblemente los precios de bienes básicos como el de la energía eléctrica, el del gas, el de los combustibles y el de la mayoría de las materias primas, así como el precio de los alimentos, lo que ha repercutido en incrementos muy notables del importe de la cesta de la compra.

Y para completar el cuadro, el repunte del Euribor hace que las hipotecas variables basadas en este índice, sean aún más gravosas para los españoles que las han suscrito.

La situación que se ha generado, ha llevado a que un gran número de familias españolas, según los últimos datos el 52 %, no es capaz de llegar a fin de mes. Una barbaridad que da idea de lo profundo de esta crisis.

Esto ha traído como consecuencia que Cáritas y otras ONGs, así como los Bancos de Alimentos, hayan experimentado un notable aumento en el número de demandantes de ayuda. Y al tiempo un vaciado de sus almacenes al crecer la demanda de productos y sus precios y disminuir las donaciones. Paradójicamente, personas que antes eran donantes, han pasado a ser beneficiarios de las ayudas.

Según Eurostat el índice de pobreza en España se sitúa actualmente en el 27,8 % siendo la media europea del 21,7 %. Sólo nos superan en pobreza, Rumania, Bulgaria y Grecia. Datos muy preocupantes.

En paralelo nos encontramos con que somos el país europeo con la tasa de desempleo más elevada de la Eurozona, 12,6 % frente a una media europea del 6,6 %. Y eso que en España se ha maquillado el resultado eliminando de las estadísticas a los fijos discontinuos, que en realidad son parados temporales durante el tiempo que no trabajan.

Pues bien, a pesar de esta alta tasa de desempleo, resulta que en la agricultura es difícil encontrar empleados para el campo, pastores o personal para la recolección de la fruta; en la construcción los empresarios se quejan de que no hay en el mercado albañiles o especialistas en encofrado y ferralla; en la hostelería es difícil dar con camareros o cocineros y las empresas de transporte tienen dificultades para contratar conductores.

La única explicación que encuentro a esta paradójica situación, es que existe un exceso de subvenciones (subsidio de paro, renta básica o ingreso mínimo vital), lo que no invita a buscar y encontrar trabajo. Aunque sea razonable que en un estado desarrollado tenga que haber mecanismos de protección social para no dejar atrás a los más débiles.  Pero la solución no está en las subvenciones, sino en que el Estado provea mecanismos para que los empresarios puedan emprender con facilidad, de modo que se creen puestos de trabajo con sueldos dignos. Me parece el único camino sensato para solucionar el problema del paro.

El futuro no pinta nada halagüeño y diversos organismos como la AIReF (Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal) española, ya dan como seguro un período de recesión económica en final de 2022 y principios de 2023, con las consecuencias negativas que la estanflación va a traer para todos los españoles.

Los Fondos Next Generation que parecía que iban a ser la panacea universal para sacarnos de la crisis, tampoco están funcionando con transparencia y fluidez, lo que complica aún más el escenario en el que nos movemos.

En España, además nos encontramos con que estamos inmersos en una crisis política que está minando nuestra calidad democrática, y que nos afecta en exclusiva, pues en el contexto europeo no se da esta situación. Lo que agrava aún más el nivel de retroceso que estamos padeciendo.

 Aunque desde las instancias gubernamentales se ofrece a los españoles una imagen idílica de España. como si habitáramos en el país de las maravillas. Un trampantojo que nada tiene que ver con la realidad que viven los ciudadanos.

 

viernes, 21 de octubre de 2022

 

EL VERTEDERO INDUSTRIAL DE SALVATIERRA DE LOS BARROS

Extremadura es una región que ha sufrido tres colonizaciones en materia energética. La primera fue hidráulica con la construcción de embalses encadenados para producción de energía hidroeléctrica, especialmente en el curso del río Tajo. La segunda colonización fue nuclear y al final nos impusieron la central de Almaraz, pero también querían otra en Valdecaballeros que Rodríguez Ibarra logró anular, cuando estaba casi construida. La tercera colonización es la de las energías renovables que está cubriendo de paneles solares, miles y miles de hectáreas de nuestra geografía.

Pues bien, de la totalidad de la energía que se produce en Extremadura, sólo se utiliza en la región aproximadamente una cuarta parte. El resto, tres cuartas partes, se exporta hacia otras regiones de mucho mayor desarrollo industrial. El índice de industrialización de Extremadura es muy reducido y, en consecuencia, los residuos de tipo industrial que se generan en nuestra región han de serlo también.

En el DOE (Diario Oficial de Extremadura) de fecha 5 de octubre de 2022, se inserta una información pública sobre un Complejo de Gestión Medioambiental promovido por la empresa 3RS Gestión MA Extremadura, SL, que, en realidad y en lenguaje periodístico, es un vertedero de residuos industriales, a ubicar en las cercanías del núcleo urbano de Salvatierra de los Barros en la provincia de Badajoz.

El complejo que se proyecta es de gran dimensión como lo demuestra el hecho de que ocupará una superficie de 89 ha. Tal y como se detalla en el anuncio del DOE en la instalación se llevarán a cabo operaciones de recepción, almacenamiento temporal, valorización de residuos, tratamiento de inertización, y eliminación mediante depósito en vertedero.

Las cantidades a manipular anualmente son muy importantes.  De acuerdo con los datos que facilita el DOE, el complejo industrial de tratamiento de residuos se proyecta para gestionar 68.501 t/año de residuos peligrosos y 221.195 t/año de residuos no peligrosos.

De estas cantidades, 56.875 t/año de residuos peligrosos se destinarán a eliminación en vertedero, tras someterlos a un tratamiento de inertización, como residuos peligrosos no reactivos estables. También tienen como destino final la eliminación en vertedero unas 121.145 t/año de residuos no peligrosos. Además, para 11.626 t/año de residuos peligrosos se proyecta la trasferencia a otros gestores; 40.700 t/año de residuos no peligrosos se pretenden valorizar como combustible sólido recuperado, para su uso fuera del complejo industrial; y 62.050 t/ año de residuos no peligrosos serán compostados.

Como se ve, 289.696 t/año, casi 300.000 t anuales de residuos industriales a manipular, de los cuáles el 23,64 % tienen la calificación de peligrosos.

Hasta aquí los fríos datos. Y ahora surge la pregunta ¿todos los residuos industriales peligrosos o no, a tratar o a acumular en este vertedero, proceden de Extremadura? Si así fuese, parece lógico que exista en Extremadura, no necesariamente en Salvatierra de los Barros, un vertedero o varios, que asuman los residuos industriales de origen extremeño. Los extremeños reciclamos y acumulamos los residuos que generamos. Esto sería lo razonable y a lo que en principio no deberíamos oponernos en Extremadura.

Si estamos ante una oportunidad de industrializar Extremadura como parece que ahora se presenta, con diversos grandes proyectos en el horizonte: giga factoría de Navalmoral, fábrica de diamantes sintéticos en Trujillo, fábrica de cátodos en Badajoz, las transformaciones del litio a extraer en minas de Cáceres o Cañaveral y otros proyectos más en ambas provincias, parecería sensato que Extremadura dispusiese de un vertedero, o de varios, para reciclar y acumular los residuos industriales generados por ella misma.

Sería una solución conveniente para las industrias extremeñas que tendrían más próximo un vertedero para llevar sus residuos, reduciendo sus costes de transporte y además se crearían algunos puestos de trabajo especializados. Extremadura soportaría los posibles riesgos y molestias del vertedero, no derivando los residuos a otras comunidades autónomas.

Pero si este vertedero es de gran dimensión como parece y buena parte de los residuos a tratar o a acumular provienen de fuera, la cosa ya no pinta tan bien.

Porque entonces nos encontraríamos en una situación de una gran injusticia. Nosotros exportamos la energía al exterior de Extremadura, y en esas regiones industriales, utilizando este recurso producido por los extremeños, se quedan con el valor añadido que genera el proceso industrial y como final los residuos que nadie quiere, retornan a Extremadura para que aguantemos aquí sus posibles riesgos. Cornudos y apaleados que escribiera Bocaccio, en su famoso Decamerón.

De modo que habría que aceptar ese vertedero o planta de reciclado en Extremadura, siempre que se destine al tratamiento de residuos generados en la región, e impidiendo recibir residuos procedentes de otras comunidades autónomas o países del extranjero como está ocurriendo, por ejemplo, en el vertedero de Nerva en Andalucía, que está produciendo serios quebraderos de cabeza al municipio y a la Junta andaluza.

La ubicación de la planta o plantas extremeñas debería ser determinada tras un concienzudo estudio de optimización de las distancias de transporte de los residuos, tipo y características de las infraestructuras de comunicaciones existentes, grado de afección a poblaciones, disponibilidades de agua y energía, condiciones geológicas de impermeabilidad de los terrenos y otros aspectos ambientales. Y ese estudio tendría que hacerlo la Junta de Extremadura con total transparencia e independencia de criterio. Y establecer las oportunas compensaciones a los municipios que les toque aguantar las instalaciones.

Cumpliendo las premisas anteriores, sí que se podría justificar la construcción de uno o varios vertederos industriales en Extremadura. Lo contrario sería un despropósito más.