martes, 12 de julio de 2016

MUERTE DE UN TORERO

Hasta hace unos días en tierras de la finca Vistahermosa en Luesia (Zaragoza) a unos 1.000 m de altitud pastaba un toro de la ganadería de Los Maños propiedad de D. José Luis Marcuello, de nombre Lorenzo, marcado con el nº 26, nacido en abril de 2012. Fue criado con mimo por el ganadero quien previamente había seleccionado a su madre y al semental que la padreó, buscando obtener en el cruce las mejores características de un origen genético emblemático: Santa Coloma.

En la ganadería lo reseñan como negro bragao, pero más parecía burraco. Su peso 529 kg. Un cuatreño buen mozo, bien armado y con trapío.

El toro fue embarcado para la feria del Ángel en Teruel y en el sorteo correspondió  su lidia y muerte a un torero joven que había triunfado de novillero incluso en Madrid, aunque tenía una carrera de matador corta, de pocas corridas: Víctor Barrio de 29 años.

Se corre este toro en tercer lugar. Cuando el matador se encuentra en el inicio de una tanda de naturales, una ráfaga de viento, uno de los grandes enemigos de los toreros, lo deja al descubierto y el toro lo prende por el muslo y lo arroja al suelo. Allí, con el instinto de bravura de su raza, vuelve a hacer por él clavándole el pitón en el tórax y penetrando el asta hasta el mismo corazón destrozando antes el pulmón y la aorta torácica. El joven diestro queda exánime, falleciendo prácticamente en el acto, de modo que una vez trasladado a la enfermería el equipo médico nada puede hacer por salvar su vida.

En la lucha entre el toro y el torero le había tocado perder al hombre. Como muchas otras veces había ocurrido en los anales de la tauromaquia. Desde toreros antiguos: Granero o Joselito hasta los más modernos: Manolete, Paquirri o Yiyo. En la dura lid había sido derrotado el maestro.

El toro también muere a continuación a manos del director de lidia Curro Díaz que solicita al presidente la suspensión de la corrida, a la vista del fallecimiento en la enfermería de su compañero de terna. Desolación y lágrimas corren por los tendidos turolenses. Es la tragedia de la fiesta de los toros. Desde 1992 no se había producido ninguna muerte. Casi un cuarto de siglo sin duelo en los ruedos. La inteligencia y preparación de los toreros, la suerte que muchas veces interviene en los lances y los avances en medicina taurina habían conseguido salvar la vida de los matadores y de sus cuadrillas.

En Teruel había inteligencia y técnica en el torero y adecuadas asistencias sanitarias. Pero falló la suerte. Una ráfaga de viento inesperada descubrió al espada ante la cara del toro y éste hizo lo que el instinto de bravura que genéticamente corresponde a su raza le ordenaba. Cornear el bulto delante de él y arrojarlo al suelo. La suerte siguió esquiva y una segunda cornada alcanzó órganos del diestro indispensables para la vida. Y se consumó la tragedia.

Hay desolación en el ganadero que cría y envía sus toros a los cosos taurinos con el único fin de que los toreros triunfen ante ellos. Porque eso significa el triunfo de su divisa y el suyo propio. Estará triste cuando ordene matar a la vaca que engendró a Lorenzo como marca la tradición. Nunca querría haber llegado a esta situación que lamentará toda su vida.

Lágrimas y desgarrador dolor de una joven viuda y de una familia que además estaban presentes en el coso, que se vieron afectados súbitamente por una tragedia que aun siendo posible, nunca se espera que ocurra. Al menos con un final tan trágico. Las cornadas casi siempre se terminan curando. Lo acaecido en Teruel es definitivo. Y marcará para siempre la vida de esta familia.

Y consternación en los buenos aficionados que van a la plaza a presenciar una fiesta ancestral y alegre de la lucha entre el hombre y el toro. Como espectadores de una pelea inteligente y artística. Que casi siempre termina con el triunfo del hombre pero que a veces se tuerce y acaba con la vida de éste. Como por desgracia ha ocurrido en Teruel.

Para Víctor Barrio el descanso eterno. Murió haciendo aquello que amaba, buscando la gloria y la puerta grande. Pero tuvo la mala suerte de encontrarse con el viento y con un toro de nombre Lorenzo una tarde de primeros de julio en Teruel. Descanse en paz.

Dejo para el final algo que nunca pensé que pudiera ocurrir. Una manada de descerebrados anti taurinos se alegra en las redes sociales de la muerte del torero. Es inconcebible. No merecen más atención. Son seres repugnantes dotados de menos racionalidad que los animales a los que dicen defender.

Las vacaciones dejaran en suspenso este blog hasta el 20 de agosto. Que sean felices este verano y muchas gracias por la atención que me prestan.



viernes, 8 de julio de 2016

PENSIONES EN PELIGRO

Atención pensionistas. A pesar de las promesas y manifestaciones de los políticos en las últimas campañas electorales el sistema español de pensiones está en grave riesgo. No solo para los futuros pensionistas sino también para los actuales.

A 1 de junio de 2016 había 8,545 Millones de pensionistas, que percibían 9,402 Millones de pensiones con un importe medio global de 903,14 € mensuales que en el régimen general sube hasta 1.187,17 € al mes.

En la misma fecha había 17,760 Millones de cotizantes a la Seguridad Social lo que se traduce en 2,08 cotizantes por pensionista.

Las erróneas políticas del gobierno de los populares durante los últimos cuatro años están llevando el sistema de pensiones al colapso y a la quiebra. Muchos pensionistas que estuvieron cotizando durante 38, 40 o más años van a ver peligrar su único y exclusivo ingreso, el cual les permite llevar una vida digna en la etapa final de su existencia.

Aunque se haya producido un aumento de los cotizantes a la Seguridad Social en los dos últimos años, los bajos niveles salariales del empleo precario que se crea y las rebajas en las cotizaciones sociales establecidas por los populares para, según ellos, incentivarlo, están llevando al sistema a una quiebra irremediable si de inmediato no se toman medidas urgentes.

El Fondo de Garantía de Pensiones que los socialistas dejaron en casi 70.000 Millones de Euros se ha utilizado por los populares para enjugar el déficit entre ingresos y gastos padecido por la Seguridad Social en los cuatro últimos años. Con el último mordisco de 8.700 Millones de Euros que se le ha dado para pagar la extra de junio, queda un remanente de unos 26.000 Millones de Euros.

Con esta cantidad habría para dos años como máximo si se mantiene el ritmo actual de déficit. Y a partir de esa fecha el panorama de las pensiones es sencillamente desolador.

Bruselas ya apunta que los próximos recortes como consecuencia del incumplimiento del déficit por parte de España deberían llevarse a cabo sobre la administración pública y sobre el sistema de pensiones. Los recortes a los jubilados tienen la desfachatez de proponerlos un hatajo de vividores: políticos y burócratas de Bruselas que cobran sueldos astronómicos y se jubilan con menos de 60 años.

Hay que buscar soluciones ya. No solamente hay que seguir creando empleo sino que éste ha de ser de mucha más calidad que el generado hasta ahora y además estar mejor remunerado, de modo que las cotizaciones sociales generen ingresos suficientes al sistema de modo que se cubran las prestaciones por jubilación.

Pero en tanto se consigue este ideal solamente hay dos caminos:

O se financia el déficit de la Seguridad Social en el sistema de pensiones mediante impuestos especiales. Esta solución la han apuntado los socialistas en su reciente programa electoral. Podrían financiarse por esta vía las pensiones de viudedad y orfandad, que son alrededor de 2,7 Millones y el resto a través del sistema de la Seguridad Social.

O hay una reducción generalizada del importe de las pensiones. Esta última situación constituiría un atraco a los pensionistas que se pasaron cotizando toda su vida laboral y consiguieron con ello que los jubilados de entonces tuvieran un retiro digno sin contratiempo. Ahora debieran recibir la misma contrapartida. Lo contrario sería una injusticia que, de producirse, habría de ser recurrida ante los tribunales de justicia nacionales y europeos.

Una salida radicaría en retomar el pacto de Toledo para buscar soluciones que resuelvan el problema y eviten a los jubilados situaciones de penuria económica a las que no pueden hacer frente porque ya no están en condiciones de trabajar. Además como consecuencia de la crisis y las ayudas que con sus pensiones los jubilados han tenido que prestar a sus familias los ahorros están bajo mínimos.

En la solución de este problema han de implicarse todos los partidos políticos sea cual fuere su ideología ya que se trata de un problema social de carácter nacional. Si se reducen o menoscaban las prestaciones por jubilación una gran parte de los pensionistas pasará directamente a situación de pobreza con las consecuencias que esto traerá consigo para nuestro país.

Los políticos deberían reflexionar y tomar medidas urgentes. No queda mucho tiempo.



viernes, 1 de julio de 2016

PODEMOS, NO PUEDE

A pesar del sospechoso apoyo de ciertas cadenas de televisión como La Sexta y Cuatro y de algunos periódicos digitales, además del de los “cocineros” del CIS, el conglomerado Unidos Podemos no ha conseguido el deseado “sorpasso” y se ha quedado a 14 escaños del PSOE que a pesar de todas las dificultades internas por las que ha pasado, agravadas por una total ausencia de apoyo mediático, sigue siendo el partido líder de la izquierda.

Me imagino que los patrocinadores de la coalición de IU con Podemos, cuyo resultado es la pérdida de más de un millón de votos, dimitirán de inmediato y abandonarán sus escaños. Han entregado con armas y bagajes a Podemos una formación como IU que a través de su principal componente, el PCE de Santiago Carrillo, colaboró con una gran generosidad y dignidad a la concordia nacional puesta en marcha a la muerte del dictador. IU era una alianza de partidos con sus principios muy claros, aunque puedan no ser compartidos, que siempre los defendió con gallardía y con coherencia siendo una formación respetada por los electores.

Anguita en su Córdoba natal estará reflexionando sobre su nuevo fracaso en conseguir el “sorpasso”. Este líder cavila con tal precisión que siempre adopta la estrategia equivocada.

Como la mayor parte de los españoles no son lerdos, antes de comprar una burra la miran y remiran para ver si tiene alguna tara. Y Podemos tiene muchas y grandes. Por eso no ha mejorado sus expectativas. Sin embargo el discurso de Pablo Iglesias valorando los resultados era mendaz y retórico. Daba la impresión de que la conclusión de su perorata sería la de que habían vuelto a ganar.

Y es que no se puede estar mudando de principios cada cinco minutos. En sus comienzos los “podemitas” y su líder que son populismo puro, aseguraban que ya no había derecha ni izquierda sólo arriba y abajo. Más tarde cuando “tocaron pelo” en las elecciones del 20 D se pusieron en plan casta y quisieron apropiarse además del peronismo, de la socialdemocracia mezclándola con los comunistas. Todo con un único objetivo: cepillarse al PSOE en las nuevas elecciones del 26 J y borrarlo del mapa político para situarse ellos como líderes indiscutibles de la izquierda española.

Los ciudadanos asistían atónitos a semejantes mutaciones de principios que además llevaban aparejada su imposición “manu militari” ya que aquellos que no estaban con Iglesias estaban contra él. Así que Errejón pasó a un segundo plano, Sergio Pascual fue literalmente defenestrado, y Echenique, Teresa Rodríguez y Kichi salieron indemnes porque rindieron pleitesía a tiempo. A Monedero ya le habían enviado al “corner” con anterioridad con la justificación de su “fallo” fiscal.

Desde los medios de comunicación que aplaudían el guiso de Unidos Podemos no daban crédito a lo que estaba ocurriendo la noche electoral. Se iban al garete las “encuestas” más o menos pre cocinadas, las profecías de muchos tertulianos que habían cambiado de chaqueta para arrimarse al sol que más iba a calentar, así como la estrategia de los directores y de algunos conspicuos periodistas de ciertos programas. Todo porque no habían conseguido el triple objetivo que se habían propuesto: el “sorpasso” de Unidos Podemos, la “pasokización” del PSOE y por último la debacle final de Pedro Sánchez que, como los gatos, parece que tenga siete vidas aunque salga descalabrado en cada proceso electoral.

Tal vez sí lograron alcanzar algún otro objetivo adicional que se traían entre manos, como era el de favorecer al PP en su estrategia de nuevas elecciones después del fiasco electoral del 20 D y de su incapacidad para formar gobierno.

 A Podemos le quedan muchas horas de clase para aprender la sociología del voto en una nación tan compleja como España. La sociedad española es algo muy diferente a los alumnos de la Facultad de Ciencias Políticas que este grupo de profesores "podemitas" maneja a su antojo ya que se trata de un material humano juvenil e ingenuo, que además está pendiente de su aprobado.

El pueblo español ya va teniendo muchas horas de vuelo y sabe distinguir el bien del mal. Y Unidos Podemos se ha mostrado como un partido anti sistema que lo primero que niega son los beneficios obtenidos en la transición. Estos jovencitos no atinan a comprender cómo estaba España en el año 1978 y cómo está ahora. Ni lo que ha beneficiado a España su pertenecía a la UE. A pesar de los posibles errores que se hayan podido cometer. Pues bien con el bienestar conseguido y con la cohesión territorial española es con lo que quiere romper Unidos Podemos. De ahí su rotundo fracaso.

Por cierto que Iglesias y los suyos habrían de ser un poco más humildes y menos prepotentes. Que recuerden lo que le ocurrió a un profesor universitario, como ellos, cuyas clases eran un prodigio de retórica pero con poco contenido. Un amigo suyo escuchó un día una de sus disertaciones y al concluir la misma, le espetó: Fulano, tu deslumbras pero no alumbras. Pues eso.


viernes, 24 de junio de 2016

TYPICAL SPANISH

Los movimientos pendulares que suelen darse en nuestras filias, fobias y comportamientos son típicos del modo de ser español. Pasamos del bien al mal, de ser de derechas a ser de izquierdas y del pesimismo al optimismo con pasmosa facilidad. Yo creo que este modo de comportarse es propio de pueblos con principios poco arraigados probablemente porque no los analizamos e interiorizamos con racionalidad sino solamente los tenemos prendidos con alfileres en nuestras mentes. De ahí la facilidad para desprendernos de ellos.

Como confirmación de lo anterior hay un dicho en España que asegura que aquí “siempre andamos detrás de los curas: bien con el santo en andas y con un cirio en la mano o detrás de ellos a garrotazos con un palo”.

Pues esta falta de equilibrio y equidad en el juicio alcanza su máximo esplendor cuando se trata de la selección española de fútbol. Pasamos del optimismo más desaforado a la depresión más profunda nada más producirse un resultado desfavorable a nuestros colores.

En lo que llevamos de Eurocopa cualquier español sensato hubiera analizado los resultados y nuestro juego en los dos primeros partidos en los que venció España, con algo menos de “forofismo” con el que lo han hecho muchos aficionados y la mayor parte de los medios de comunicación. Poco menos que volvíamos a ser otra vez el pasmo del mundo y campeones de Europa sin bajarnos del autobús.

Pocos aficionados repararon en que el partido ante la República Checa se resolvió casi al final, faltando menos de diez minutos y que nos costó Dios y ayuda romper la defensa checa.

El choque con Turquía se finiquitó con más facilidad de la prevista, pero pocos ponderaron que fue debido a que el tercer gol de España era un flagrante fuera de juego no apreciado por el árbitro ni por el juez de línea.

En todo caso el juego desplegado hasta entonces podría calificarse como aceptable pero no como algo extraordinario. Salvo Iniesta que jugó de forma excelente.

A todo esto nadie se acordaba del asunto De Gea, aparcado con buen sentido en el seno de la selección, ni de su entrenador que con acierto mantuvo al guardameta titular en su sitio, ya que no había pruebas concluyentes en el posible escándalo. Como ya se sabe que en asuntos sexuales somos muy mirados, hasta algunos políticos manifestaron estar incómodos con el hecho de que jugara De Gea, pero no tanto con los millones de refugiados que pululan por Grecia, Turquía, Libia o navegan a la deriva por el Mediterráneo sin nadie que les eche una mano. Eso se llama hipocresía o cinismo, como gusten.

Y llegó el partido contra Croacia. Desde el principio se adivinaba que los croatas eran un equipo mucho mejor armado que los dos anteriores a los que nos habíamos enfrentado y que con su presión nos iban a dar la lata. Como así ocurrió. Nuestros jugadores con muchos partidos en sus piernas esta temporada porque militan en equipos grandes, no eran capaces de vencer la presión croata cuyos futbolistas están bastante más frescos.

Tuvimos el acierto de nuestro gol tempranero, pero continuaron los nervios y desaciertos en el equipo hispano, un coladero en defensa, de modo que un minuto antes del descanso los croatas empataron. Aunque con este resultado éramos todavía los primeros del grupo y evitábamos a las selecciones más potentes prácticamente hasta la final.

En el segundo tiempo continuaron los errores que culminaron en dejarse marcar el segundo gol a tres minutos del final cuando no había tiempo material para rectificar. De Gea podía haber hecho algo más para evitar este gol, pero estos son lances del juego. Entre ambas situaciones Ramos en un arranque de racismo hispano, pues él no debía haber tirado ese penalti, erró una ocasión que hubiera supuesto la casi segura victoria de España.

Y a partir de la derrota comenzó el rasgamiento de vestiduras y los juicios a toro pasado. Se pontifica que De Gea que estuvo fallón no debería haber jugado. Se acusa de “viejismo” a Del Bosque que ha conseguido para la selección los mejores momentos de su historia con la conquista de un Mundial y una Eurocopa que ni los más viejos de los españoles soñábamos con ellos. Ramos es un “membrillo” que no sabe tirar penas máximas.

En fin lo de siempre. Sin darse cuenta que todavía tenemos un buen equipo, que pueden darse tardes malas y perder, que no siempre vamos a ser campeones de todo y que en el fútbol también juega la suerte. Y de que no estamos eliminados sino clasificados para octavos. Si llega a entrar el penalti de Ramos: De Gea sería un fuera de serie, Del Bosque el mejor técnico del mundo y Ramos un héroe: hoy es un villano.

Pero es que “España y yo somos así señora”. Que escribiera Don Eduardo Marquina.



viernes, 17 de junio de 2016

DEBATE FRUSTRADO

Con el tipo de formato que se pactó, en el que se adivinaba la larga mano de Moragas el jefe de campaña de Rajoy que lo transformó en algo parecido a una sesión de control del Congreso, el debate electoral devino en un fiasco notable. Si debatir consiste en eso que presenciamos por la televisión, sobran todos los debates posteriores a éste, participen cuatro, tres o dos líderes porque no lo soportarán más que los “hooligans” de los diferentes partidos.

El esperado enfrentamiento resultó ser un muermo que me temo debió enviar a la cama antes de tiempo a la mayor parte del personal. Y es que la discusión brilló por su ausencia y lo que tuvo lugar fueron una serie de monólogos, en los que cada uno vendió su burra y prometió el oro y el moro, sin decir de dónde y cómo iba a sacar los fondos necesarios para sufragarlo. Aunque nos tememos que será de los estrujados bolsillos de los espectadores.

Después de lo visto, lo preocupante es que aún existe la posibilidad de vernos abocados a unos terceros comicios. Si Sánchez no apoya a Rajoy, Rivera no apoya a Iglesias ni tampoco a Rajoy si éste no hace mutis por el foro, Sánchez se suicida si pacta con Podemos y si los resultados en las urnas, siempre según las encuestas, van a ser bastante parecidos a los del 20 D, me temo que o aquí hay un notable cambio de posturas o vamos a por la tercera entrega. Aunque si se diera esta circunstancia entraríamos de lleno en lo que los clásicos denominan el “acabose”.

A mí personalmente no me gustó ninguno de los cuatro participantes. Destacó algo Rivera, que tiene sus ideas claras, otra cuestión es que sean acertadas, se mostró más entusiasta e intentó repartir leña a diestra y siniestra. Pero fue un “allegro ma non troppo”.

Sánchez explicó bastante bien su programa, pero está obsesionado con la pinza que le hicieron PP y Podemos en las negociaciones posteriores al 20 D que le impidieron acceder a la presidencia del gobierno. Lo repitió siete u ocho veces, cuando con un par de ellas le hubiese bastado. Los electores saben perfectamente lo que pasó. Y lo aficionados que son a las pinzas Rajoy e Iglesias.

Estos dos últimos salieron a verlas venir, sin arriesgar lo más mínimo pues están convencidos de que serán los triunfadores de los comicios. Pero deben de tener cuidado porque muchas veces las encuestas las carga el diablo. Y al menos en la última del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas) hay una serie de incongruencias que revelan que ha habido mucha cocina en favor de la polarización entre PP y Unidos Podemos, los cuales salen claramente beneficiados.

Don Mariano aburre a las ovejas. Repite una y otra vez su mantra de que vamos mejorando, de que creamos empleo, de que vamos a generar otros dos millones de puestos de trabajo en la nueva legislatura y de que no hemos sido rescatados. Deja de lado los problemas reales de las familias a las que no llegan los efectos de ese pretendido crecimiento, la desigualdad galopante que se pasea por España y el tipo de empleo precario que se está generando. Y si no hemos sido rescatados, qué pinta la “troika” vigilando nuestro devenir económico. O es que lo de los bancos y cajas no fue un rescate que nos va a costar 40.000 Millones de Euros. También se dejó en el tintero la situación del crecimiento incesante de la deuda pública y del déficit incontrolado. Ni pío.

Reconozco que Pablo Iglesias no es santo de mi devoción. A un debate tiene que ir uno presentable, porque se va a dirigir al pueblo español y eso merece un respeto. Pero como es nada más que un aspecto estético de la cuestión no me preocupa en exceso.

Lo que sí me intranquiliza de este líder es su capacidad de adaptación ideológica. Puede ser, según interese en cada momento: profesor de universidad en libertad de cátedra, populista, comunista o socialdemócrata. De centro se hará si lo exige el guión. Lo que haga falta. Y así no hay debate que valga. No sabes que registro tocará. Aplica los principios de Groucho Marx y también se sabe lo de los dos (él dijo tres) huevos duros.

Se pasó el tiempo diciéndole a Sánchez que él no es su enemigo, que le tiende la mano, será para ahogarlo porque su pretensión es destruir al PSOE y ocupar su sitio, como ya ha hecho con IU a la que se ha llevado al huerto con la bendición de Anguita. Como los socialistas de aquí a final de campaña no se unan y saquen a relucir sus 137 años de historia, su arraigo social, su experiencia y pongan a Alfonso Guerra en acción pueden terminar mal. Pedro Sánchez, no debiera dejarse engañar por los cantos de sirena de este caudillo en ciernes que ahora está verde pero que puede “madurar”.

En fin que por una u otras causas, el debate fue un bodrio insoportable. Creo que los españoles no nos merecemos esto. Van a terminar alejándonos de la política. El CIS ya lo detecta en sus encuestas.


viernes, 10 de junio de 2016

INCONGRUENCIAS EN LAS ENCUESTAS

Ya se ha armado el revuelo con la última encuesta del CIS. Según sus resultados parece que se produce el “sorpasso” y el PSOE queda como tercera fuerza nacional.

Maticemos: Unidos Podemos no “sorpassa” al PSOE ya que obtiene 16,4 % de los votos y 58 – 60 escaños. Los socialistas llegan al 21,2 % de votos y una horquilla de 78 – 80 escaños.

Para que se produzca el, por algunos anhelado, “sobrepasamiento” a los votos de Unidos Podemos hay que sumarles los de En Comú Podem, los de Compromis y los de En Marea. Entonces sí que hay “sorpasso”. Su suma llegaría al 25,6 % y una horquilla entre 88 y 92 escaños. Estos tres últimos partidos aportan al conglomerado entre 30 y 32 escaños. Más de la mitad de los que obtiene Unidos Podemos.

Por tanto pese a que el PSOE sigue perdiendo votos y escaños, cuestión que sus dirigentes deberían analizar, pues indiscutiblemente algo están haciendo mal o tal vez peor que mal, Unidos Podemos no supera al PSOE. Para conseguirlo tiene que sumar más de la mitad de los escaños que tiene con otras formaciones distintas de Unidos Podemos.

Esta es una primera conclusión que debería hacer rectificar al PSOE la deriva de su campaña electoral para centrarse en vender su producto, que ha demostrado ser bueno durante muchos años, para olvidarse de calificar productos ajenos. Si no lo va  tener crudo. Aunque todavía quede mucho partido.

Si se entra en las tripas de la encuesta del CIS uno se queda bastante perplejo con ciertos contenidos de la misma.

Así a la pregunta sobre qué partido despierta más simpatías, gana el PSOE con el 18 % seguido de Unidos Podemos y la suma de sus aliados con el 17,8 % y el PP con el 17 %. ¿Alguien puede entender que siendo el partido que más simpatías despierta luego en la intención de voto ocupe el tercer puesto a 8 puntos del PP y 4,4 puntos de Unidos Podemos y sus coaliciones?

O alguien explica esto muy bien explicado o en la cocina final a los del CIS se les ha ido la mano con el guiso. Y eso no está nada bien en un órgano al que debiera acompañar en sus pronósticos la imparcialidad más exquisita. Porque entre otras cosas sus previsiones pueden condicionar en parte la postura de los electores.

En el mismo sentido el resultado de la pregunta de la encuesta del CIS ¿quién le gustaría que tuviera más votos? Triunfa el PSOE con el 19,8 % seguido por el PP con el 19,6 % y de la suma de Unidos Podemos y sus coaliciones con el 19,4 %. Como puede deducirse vuelve a ganar el PSOE aunque sea por estrecho margen. Pues bien la cocina vuelve a enmascarar estos resultados poniendo en la intención de voto al PP y a la suma de Unidos Podemos y sus coaliciones muy por delante del PSOE que queda relegado a una tercera posición.

Por estas razones de falta de imparcialidad hay que poner estas encuestas en entredicho. Lo cual no quiere decir que un partido como el PSOE en continua pérdida de votos no deba hacer un rápido examen de conciencia para ver qué está haciendo mal. Porque en algo se está errando.

Puede ser que en el enfrentamiento absurdo entre Pedro Sánchez y Susana Díaz del que pueden salir los dos perjudicados. O en la incoherencia de algunos partidos regionales como el PSC entrando en el ayuntamiento de Barcelona para apoyar a Ada Colau. O tal vez en la ambigüedad de posicionamiento en cuanto al referéndum en Cataluña. O en las discrepancias públicas entre algunos barones y el secretario general. O quizá en la insistencia de Pedro Sánchez por querer ser presidente.

Queda toda una campaña electoral para rectificar. Los 137 años de historia del partido y sus aportaciones a nuestra joven democracia no debieran caer en saco roto. Pero lo primero que hay que hacer es, ser coherente con el ideario socialdemócrata, creer en las propias propuestas, explicarlas con pelos y señales a los ciudadanos y asegurar a los electores los medios que se pondrán en marcha para cumplirlas.

Las urnas del 26 J serán la encuesta definitiva.


viernes, 3 de junio de 2016

SABER GANAR Y SABER PERDER

Para que desde el principio quede meridianamente claro, manifiesto que soy madridista desde mi más tierna infancia. Sobre todo desde que mi padre, cuando yo tenía 11 años, me llevó al Santiago Bernabéu a presenciar una Copa Latina en la que participaron: Benfica, Milán, Saint Etienne y Real Madrid. Jugaron aquel trofeo, Di Stéfano, Kopa, Gento, Coluna, Aguas,  Schiaffino y  Maldini  entre otros grandes jugadores. Casi nada.

Soy seguidor madridista, pero no forofo ni hooligan, por lo que intento analizar los partidos o circunstancias que se producen en el club blanco de la manera más ecuánime posible, siempre desde mi militancia merengue.

También he de decir que como me gusta el fútbol, durante los años de mis estudios en Madrid alternaba mi asistencia a los partidos del Bernabéu con los que se jugaban primero en el Metropolitano y posteriormente en el Vicente Calderón. Allí tuve ocasión de ver jugar en el Atleti a figuras de la talla de: Mendoza, Ufarte, Collar, Gárate, Luis o Adelardo. El Atlético de Madrid ha sido y es un equipo grande que siempre me ha caído bien. Sobre todo por su filosofía de esfuerzo y lucha en la competición junto a una gran capacidad de encaje cuando las cosas vienen mal dadas.

Disputada la final de la Champions League contra los colchoneros, la Undécima ya está en nuestras repletas vitrinas, pero ha sido conseguida ante un conjunto de gran talla futbolística que ha dado todo para impedirlo. El partido tal vez no haya sido muy vistoso pero sí muy competido y emocionante.

En la final creo que los dos clubes han dado muestras de una gran categoría como entidad. El vencedor ha sabido ganar; el derrotado ha sabido perder. Y esto es lo mejor que en mi opinión ha sucedido en la final de la Champions League. La han disputado dos equipos con señorío.

Saber ganar suele ser más fácil que saber perder. Pero se puede celebrar la victoria de muchas maneras que van desde la prepotencia a la elegancia. Y al terminar la final para satisfacción de la mayoría de seguidores madridistas el Real Madrid estuvo en su sitio, haciendo pasillo y consolando al equipo derrotado que había puesto todas sus ilusiones en conquistar su primer trofeo de Champions League aunque no lo consiguiera.

El Atlético de Madrid supo perder. Con dignidad y señorío, dando todo lo que tenía e intentándolo hasta el último minuto de la prórroga y hasta el último penalti de la tanda de cinco que se tiraron. Supo irse del campo con gallardía, sin protestar, reconociendo la superioridad del rival que en este caso fue muy exigua. Lo que va de acertar o fallar  una pena máxima. Y en eso interviene mucho la suerte. La que seguramente le faltó al equipo colchonero. Pero ya la tendrá. Hoy día es uno de los mejores equipos de Europa.

Lo que más admiro de estos dos clubes, es que se limitan a ser eso: clubes deportivos. Y tratan de obtener los mejores resultados para sus equipos en el ámbito estrictamente competitivo, dejando a un lado reivindicaciones políticas que son impropias de un club de deportistas y que tienen otros ámbitos en donde han de ser planteadas. Cuando proceda.

En la final de la Champions League asistimos a un evento deportivo en el que no se mezclaron el culo con las témporas y las aficiones se dedicaron en cuerpo y alma a animar a sus equipos para que trataran de obtener el triunfo. Así que lo único que se vieron fueron banderas y camisetas de los equipos que jugaban. Y se dejaron en un cajón las “esteladas” y otro tipo de enseñas no deportivas que no pintan nada en un estadio de fútbol. Por eso las prohíbe la UEFA. Con toda la razón del mundo. Aquí en España para no enfadar a unos cuantos fanáticos antiespañoles las permitimos. Así nos luce el pelo.

Creo sinceramente que en la final se enfrentaron los dos mejores equipos de Europa, que en la Liga española además han de soportar el politiqueo y el victimismo de otro equipo, de cuyo nombre no quiero acordarme, que tiene derecho de pernada para ganar siempre – para cuyo fin utiliza profusamente la colaboración del estamento arbitral y federativo - con el objetivo de contentar a unos cuantos impresentables que mezclan política y deporte y que además quieren irse de España. Pero esto en Europa no les vale porque allí los árbitros y la UEFA se mueven por otros derroteros. Gracias a Dios.

De modo que después de lo visto he de concluir que la final la disputaron los dos mejores equipos de Europa, los dos españoles, de Madrid, que dieron una lección de lo que es un evento deportivo y que supieron ganar y perder. Por eso las felicitaciones de todos los aficionados han de ser para los dos equipos. Se lo merecieron ambos.