viernes, 27 de enero de 2023

 

REQUERIMIENTOS DE AGUA PARA PRODUCCION DE HIDRÓGENO VERDE

En el proceso de descarbonización de la sociedad en el que vivimos, el uso del hidrógeno puede ser uno de los elementos que ayude a mitigar los efectos del cambio climático. Siempre que lo que se produzca sea hidrógeno verde.

El hidrógeno verde es aquel en cuyo proceso de obtención mediante electrólisis del agua, se utiliza energía eléctrica procedente de fuentes renovables del tipo eólica o solar y por tanto no se generan emisiones de CO2 a la atmósfera en su proceso de fabricación.

Se puede producir hidrógeno por otros métodos, pero que conllevarían la emisión de gases de efecto invernadero a la atmósfera (hidrógeno gris) o la generación de residuos de larga permanencia como es el caso de utilización de la energía nuclear (hidrógeno rosa).

La utilización de hidrógeno de cualquier procedencia en la propulsión de vehículos, genera como residuo vapor de agua y por tanto no emite CO2 a la atmósfera.

El hidrógeno verde se obtiene descomponiendo la molécula de agua H20, mediante electrólisis de la misma, de la que obtendremos el Hidrógeno (H2) y el Oxígeno. Un proceso que no emite a la atmósfera gases de efecto invernadero. Siempre que la energía eléctrica necesaria para la hidrólisis (la descomposición de la molécula de agua) provenga de fuentes renovables. En el uso posterior de este hidrógeno no se darían emisiones de CO2 a la atmósfera como ya hemos visto.

La electrólisis de 1 litro de agua produce 0,1111 Kg de hidrógeno (H2) y 0,8889 kg de Oxígeno.

Para producir 1 kg de hidrógeno verde se necesitarían aproximadamente 9 l. de agua. Y, por tanto, para producir 1 t de hidrógeno verde se precisarían 9.000 l de agua.

No obstante, y según autores dado que el agua a hidrolizar habría de ser purificada con anterioridad, necesitaríamos algo más de agua sin purificar, es decir, la que obtenemos directamente de ríos, embalses o acuíferos subterráneos. Se estima entre 11 y 18 l de agua no purificada para obtener 1 kg de hidrógeno. Adoptando una posición conservadora de cautela, tomaremos una cifra media de 18 l de agua sin purificar, para producir 1 kg de hidrógeno o lo que es equivalente 18.000 l de agua para obtener 1 t de Hidrógeno.

¿Y el agua bruta necesaria para ser sometida a electrólisis una vez depurada, sería un factor limitante, ahora que estamos ante el cambio climático y parece que tendremos menos recursos hídricos?

Analicemos algunas hipótesis.

Suponiendo que en el año 2030 produjésemos la cuarta parte de las 500.000 t de hidrógeno que se usan actualmente, mediante métodos verdes, es decir 125.000 t, se necesitarían un total de 2,25 Hm3 de agua. Una cantidad perfectamente asumible sin ningún problema. Sería el agua necesaria para el abastecimiento urbano de una población de unos 24.657 habitantes con un consumo unitario de 250 l/hab.día.

Veamos otro supuesto que comportaría un mayor nivel de necesidades de agua.

Un vehículo tipo turismo necesita 29 kWh / 100 km equivalente a 0,9 kg de H2/100 km

Con datos de la DGT (Dirección General de Tráfico) del año 2019, había en España 10,9 Millones de turismos que utilizan gasolina y 13,5 Millones de vehículos que usan el gasóleo como combustible.

Suponiendo que todos ellos pasaran a moverse con hidrógeno (H2) y que realizaran un recorrido medio de 15.000 km anuales, las necesidades de agua a hidrolizar para obtener el hidrógeno necesario serían las siguientes, considerando que se necesitan como establecimos anteriormente 0,9 kg de H2/100 km y 18.000 l de agua para obtener 1 t de H2.

De acuerdo con los datos se necesitarían: 24.400.000 veh. x 15.000 km x 0,9 kg H2/100km = 3.294.000 t de H2.

Y de agua precisaríamos: 3.294.000 x 18.000 l/t x 10 -9 l/hm3 = 59,29 Hm3

 Esta cantidad de agua al año no serían en ningún caso un factor restrictivo para la obtención del hidrógeno preciso. Equivaldría a las necesidades de riego de 9.121 ha con una dotación de 6.500 m3/ha. En España se riegan unos 3,8 millones de hectáreas. O al consumo urbano de una ciudad de unos 653.041 habitantes que utilizaran 250 l/hab. día.

Por tanto, podemos concluir que en el caso de España el agua necesaria para producir hidrógeno verde no será en ningún caso un factor limitante. Considerando que el consumo total de agua en España está en el entorno de los 20.000 Hm3/año, las cantidades de agua que se necesitan en nuestros supuestos para producir hidrógeno verde, se encuentran en niveles muy por debajo de este consumo total.

Ahora habrá que trabajar e investigar en el desarrollo de las tecnologías de depuración del agua, tipos de electrolizadores, producción, almacenamiento, transporte y uso del hidrógeno, así como los efectos de las fugas de hidrógeno sobre la persistencia de otros gases de efecto invernadero en la atmósfera como el metano, para hacer al hidrógeno competitivo y viable de cara a una utilización generalizada del mismo.

Parece que el uso de hidrógeno verde es un camino que podría consolidarse como método de lucha contra el cambio climático, o de adaptación a la variabilidad climática en la que estamos inmersos. Esperemos investigaciones y acontecimientos.

jueves, 19 de enero de 2023

 

¿SALIMOS DE LA SEQUÍA EN EXTREMADURA?

Las abundantes precipitaciones acontecidas en los meses de noviembre y diciembre del año recién terminado, han supuesto un notable alivio para la persistente sequía que nos ha acompañado en los últimos tiempos.

La falta de lluvia y las altas temperaturas han afectado sensiblemente a los pastos y a los rendimientos de los cultivos de secano, especialmente al olivar y a los cereales. La carencia de agua ha impedido el riego, en la campaña del 2022, de extensas superficies en las zonas regables extremeñas sobre todo en la cuenca del Guadiana, en donde miles de hectáreas especialmente de cultivos como el arroz, el maíz y el tomate para industria han quedado en secano.

Este episodio de lluvias de los dos últimos meses del año pasado, aunque un poco tardío para salvar muchos cultivos de secano, ha supuesto un respiro para la agricultura y la ganadería que han visto como los resecos campos cambiaban del color pardo al verde y, de paso, ha generado entradas de agua en las charcas de abrevadero y también en los embalses que, sobre todo en la cuenca del Guadiana en Extremadura, se encontraban bajo mínimos.

El campo extremeño ya luce su verdor típico de las otoñadas lluviosas, y los pastos crecen ayudados por las temperaturas templadas que hemos disfrutado. Los hombres y mujeres del campo, que lo están pasando bastante mal, pues perciben precios de sus productos incapaces de cubrir los costes de producción, los cuales han experimentado incrementos desmesurados, ven en estas lluvias un rayo de esperanza que les permita mantener sus explotaciones e ir recuperando su viabilidad económica.

Las lluvias de los dos últimos meses han sido muy abundantes. Veamos la pluviometría recogida en estaciones de la Red de Asesoramiento al Regante de Extremadura (REDAREX) durante los meses de noviembre y diciembre del pasado año. En la cuenca del Guadiana la estación de la finca La Orden ha recogido 215 mm y la de Jerez de los Caballeros 206 mm. En las estaciones de la cuenca del Tajo las precipitaciones han sido más abundantes: Coria ha registrado 247 mm y Talayuela 424 mm. Prácticamente casi la mitad de lo que llueve en un año.

Una vez saturado el suelo, ha comenzado el proceso de escorrentía de agua hacia los embalses y ya se está notando un incremento en el volumen de agua acumulada en los mismos.

En los embalses de la cuenca del Guadiana extremeño a fecha 16 de enero de 2023, había acumulados 2.624 Hm3, lo que representaba 363,7 Hm3 más que lo que había acumulado en las mismas fechas del año anterior. Un respiro indudable, aunque no definitivo, sobre la situación de penuria que mostraban los embalses a principios del año hidrológico 22 – 23.

Si hacemos las cuentas, una campaña del agua en el Guadiana extremeño precisa, en grandes números de 2.330 Hm3, con el siguiente reparto: 120 Hm3 para dos años de abastecimiento urbano; 1.150 Hm3 para cultivo no permanentes de regadío y 80 Hm3 para cultivos permanentes; 800 Hm3 de caudales ecológicos y 180 Hm3 para evaporación de los embalses.

Si estimamos que un 10 % del agua embalsada no es utilizable y restamos lo correspondiente a abastecimiento, caudales ecológicos y evaporación, nos quedaría un volumen de 1.261,6 Hm3 disponibles para el riego, el cual necesita 1.230 Hm3 para atender a las necesidades de los cultivos permanentes o no. Esto supondría que actualmente disponemos un poco más del 100 % de los recursos hídricos necesarios para el riego con lo cual, prácticamente tendríamos cubierta la campaña de riegos próxima. Esto supondría un gran alivio para las zonas regables del Guadiana extremeño, que fueron muy castigadas el año anterior y sufrieron notables pérdidas económicas.

Los meses de enero, febrero, marzo y abril en Extremadura suelen se meses de aportación de agua de lluvia a los embalses, con lo que la campaña de riegos estaría asegurada de sobra, si todo transcurre con normalidad.

Todavía quedan algunos embalses como Alange, Tentudía y Los Molinos que acumulan niveles muy reducidos de agua y podrían dar algún problema puntual en abastecimiento urbano principalmente.

En la cuenca hidrográfica del Tajo extremeño, la cosa pinta mucho mejor y a fecha 16 de enero de 2023 los embalses de riego acumulaban 726 Hm3 más de agua que el año anterior, lo cual asegura la campaña de riegos del 2023. La situación mejorará con las previsibles precipitaciones de invierno y primavera y posibles deshielos del sistema montañoso de Gredos.

Claro que en esta cuenca habrá que contar con que Iberdrola no lleve a cabo los indiscriminados desembalses que efectuó la campaña anterior, y que le produjeron suculentos beneficios caídos del cielo, pero que afectaron negativamente a algunas zonas regables y dejaron embalses como el de Valdecañas por los suelos. Esperemos que la nueva normativa sobre desembalses surta efectos e impida abusos.

En todo caso habrá que seguir haciendo un uso eficiente del agua por parte de los regantes, pues ya le hemos visto las orejas al lobo de la sequía y hay que utilizar el agua sin perder de vista las siguientes campañas de riego.

La nueva situación hidrológica abre un rayo de esperanza para todos los usuarios del agua y parece que al menos temporalmente salimos de la sequía, de la meteorológica y de la hidrológica.

Ahora sólo falta que los insumos agrarios moderen sus costes y los precios de los productos que perciben agricultores y ganaderos, aseguren la capacidad de pago de las explotaciones agrarias y permitan un nivel de vida digno a sus titulares y el mantenimiento de un sector estratégico para España como es el agrario.

viernes, 13 de enero de 2023

 

LA GUERRA DEL AGUA: EL TRASVASE TAJO – SEGURA

Desde siempre he sido contrario a que se llevara a cabo el trasvase Tajo – Segura, porque su concepción inicial estuvo basada en algunas trampas, y la decisión de construirlo se tomó en una época de dictadura y ordeno y mando franquista, beneficiando a unas regiones y perjudicando a otras.

Las trampas principales consistieron en que para justificar el trasvase se inflaron las aportaciones de agua a la cabecera del Tajo - posteriormente la realidad demostraría que eran un 30 % inferiores a las previstas en el anteproyecto - y que en el balance hidrológico inter cuencas, sólo se tuvieron en cuenta las aguas superficiales, dejando de lado las aguas subterráneas de gran importancia en el Levante español. Por no continuar con los graves incumplimientos en la ejecución de nuevos regadíos que desde 1986 teóricamente estaban prohibidos.

Dicho todo esto, la realidad es que el trasvase lleva funcionando desde el año 1979, va para 44 años, que nunca se ha llegado a trasvasar el máximo de 600 Hm3 anuales previstos, la media está en unos 325 Hm3 año, y que con estos recursos hídricos se ha creado en Murcia, Comunidad Valenciana y Andalucía oriental, un emporio de riqueza agraria y de industria agroalimentaria que sería un grave error destruir ahora, por una discusión sobre caudales ecológicos en el eje del Tajo.

Estos caudales ecológicos han sido modificados sensiblemente al alza en el nuevo Plan Hidrológico del Tajo 22 – 27, aprobado en el Consejo del Agua de la Cuenca, posteriormente revisados en el Consejo Nacional del Agua aumentando progresivamente los caudales hasta el 1 de enero de 2027, y ahora, de cara a su publicación como normativa, parece que se ha vuelto a lo acordado en el Consejo del Agua de la Cuenca. En uno u otro caso, supondrá una reducción notable en las cantidades a trasvasar, lo que pondrá en peligro unas 25.000 ha de los regadíos levantinos que aprovechan las aguas del trasvase.

La reacción de los regantes levantinos ha sido inmediata y se han manifestado masivamente el día 11 de enero ante el Ministerio de Transición Ecológica en Madrid.

En el actual Plan Hidrológico del Tajo (2016 – 2021), el caudal mínimo a mantener en el río quedó fijado en 6 m3/s (189,2 Hm3/año) en Aranjuez, y 10 m3/s (315,3 Hm3/año) en Toledo y Talavera de la Reina.

En el nuevo Plan Hidrológico 2022 – 2027, los volúmenes anuales se incrementan sensiblemente en el eje del Tajo. Los valores nuevos son 273 Hm3/año en Aranjuez, 544,1 Hm3/año en Toledo y 583,7 Hm3 / año en Talavera de la Reina.

Un estudio llevado a cabo por la cátedra de Hidráulica de la Escuela de Ingenieros de Caminos de Madrid, dirigido por el catedrático Luis Garrote, ha concluido que el caudal que se había fijado en el plan 16 – 21 en el tramo de Aranjuez de 6 m3/s podría ser suficiente para mantener el buen estado de las masas de agua.

Quizás fuese razonable, dada la realidad agraria existente en Levante, intentar mantener las cantidades medias trasvasadas, en el entorno de 325 Hm3 /año, para lo cual habría que partir de principios de generosidad y amplitud de miras de todas las partes.  

Habría de actuarse en diferentes aspectos para tratar de salvar el grave problema que se generará, si se reduce el volumen de aguas a trasvasar. Hay que tocar varias teclas, pero tal vez podrían encontrase soluciones.

Veamos algunas actuaciones a llevar a cabo:

·        Proyectar las medidas necesarias para resolver la situación de los sistemas deficitarios del Tajo: Henares, Alberche, Tiétar y Árrago. Existen soluciones que pueden llevarse a cabo si hay voluntad de hacerlo. Pueden ser modernizaciones potentes, incrementos de la capacidad de regulación o conexiones entre sistemas.

·        Retocar a la baja los caudales ecológicos fijados en el Plan 22 – 27 que han de circular por el eje del río en Aranjuez, Toledo y Talavera de la Reina, teniendo en cuenta los estudios de la cátedra de Hidráulica antes mencionados o nuevos estudios a emprender y la necesidad de mantener el buen estado de las masas de agua.

·        Hacer intervenir en el modelo la posibilidad de utilizar aguas desaladas del mar Mediterráneo para atender algunos usos en Levante, sustituyendo a aguas trasvasadas. El precio del agua desalada ha de ser asumible para los regantes.

·        Mejorar la depuración en la conurbación de Madrid para que los efluentes tengan la calidad suficiente aguas abajo y que afectan a Castilla la Mancha y Extremadura.

·        Hacer que la contribución al convenio de Albufeira con Portugal, 2.750 Hm3/año, se produzca desde la totalidad de la cuenca.

·        Prohibir nuevos regadíos en el Levante español salvo que se utilicen nuevos recursos locales y especialmente los procedentes de aguas desaladas y nunca aguas trasvasadas.

Como puede deducirse el asunto es complejo y habría que abordar una serie de actuaciones que permitieran dejar resueltos los diferentes aspectos de la cuestión en las dos cuencas. Pero en mi opinión podría ser factible, aunque no fácil.

El incremento de caudales ecológicos en el eje del Tajo que se da en el nuevo plan alcanza unos porcentajes muy importantes: 44,29 % de aumento en Aranjuez, 72,56 % en Toledo y 85,1 % en Talavera. Parecen cifras muy fuertes teniendo en cuenta que no existe un método de determinación perfectamente homologado para determinar estos caudales y existen estudios que ponen en cuestión el método aplicado.

Habría que determinar primero cuáles son los caudales ecológicos idóneos en el eje del río para mantener el buen estado de las masas de agua e ir actuando sobre las cuestiones antes apuntadas, para buscar una solución de consenso que beneficie a todas las partes y no a algunas solamente. Y mientras tanto mantener el status de caudales ecológicos actual en el eje del río Tajo.

En este acuerdo sería conveniente que no participaran los políticos. En mi opinión, habrían de consensuar la cuestión, funcionarios y técnicos imparciales, junto con los usuarios de las cuencas afectadas.

 

viernes, 6 de enero de 2023

 

LA SITUACIÓN DEL AGUA EN EL MUNDO

El Informe Mundial de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo de los Recursos Hídricos – 2021, publicado por la UNESCO, proporciona datos sobre la evolución del consumo de agua en el planeta Tierra y su posible variación en el horizonte del año 2050.

En el año 1900 se utilizaban en la Tierra unos 500 Km3 (500.000 Hm3) de agua y en el año 2010 este consumo se había elevado a 4.500 Km3 (4.500.000 Hm3). En poco más de un siglo se había multiplicado por 9 el consumo de agua en nuestro planeta.

Del total de agua utilizada el 69 % se destina a la agricultura, un 19 % a la industria y la energía y el 12 % al abastecimiento urbano.

En la actualidad más de 2.000 millones de personas sufren stress hídrico por su falta de acceso al agua. Según estimaciones de Mekkonen y Hoekstra, 4.000 millones de habitantes de la tierra sufren escasez hídrica al menos un mes al año.

De igual modo se estima que 1.600 millones de personas padecen escasez económica de agua. Tienen agua, pero no pueden acceder a ella.

Estimaciones de la OCDE calculaban un incremento del 55 % de lo consumido en el año 2000 en el horizonte temporal del año 2050. Según esta estimación a mediados del siglo XXI, nuestro planeta necesitará unos 6.355 Km3 de agua. Otros autores reducen este aumento a un 30 % es decir unos 5.850 Hm3. En todo caso son cifras estimativas sometidas a una clara incertidumbre.

Es en la agricultura en donde se producirán incrementos porcentualmente menores en el uso de agua, según estima el Informe de la Unesco.

Ya la FAO en su publicación Towards 2030, advertía de que, en relación con la situación del año 1998, en el año 2030 tendríamos que producir un 81 % más de alimentos, pero habría que lograrlo con un 23 % más de tierra y con sólo un 14 % más de recursos hídricos. En una nueva estimación la FAO reduce para el año 2050 el incremento del uso del agua en nada más que un 10 %. Y habrá que alimentar adecuadamente a los, alrededor de 10.000 millones de seres humanos que poblarán la Tierra en ese tiempo.

Esta disminución en el uso del agua para riego, será posible solamente si el regadío, que es la base de la producción de alimentos en el mundo, aumenta su sostenibilidad y también su productividad. Aún hay margen para mejorar el uso del agua en la aplicación del riego, recurriendo a métodos de riego de alta eficiencia como el goteo. En España, por ejemplo, de los algo más de 3,8 millones de ha totales de riego, todavía se riegan por gravedad más de 800.000 ha que habrá que modernizar para usar el agua de un modo mucho más eficiente.

Pero habrá otras acciones que se han de llevar a efecto para equilibrar el binomio agua – alimentación.

La huella hídrica (water footprint) la definió Hoekstra como el volumen de agua necesario para la obtención de los productos y servicios consumidos por los habitantes de un país (o de una región o por una persona). Relacionado con este concepto y necesario para poder obtener su valor, está el de agua virtual (virtual water) introducido por Allan en 1993, que se define como el volumen de agua necesario para obtener un producto o facilitar un servicio determinado. En resumen, la huella hídrica sería un sumatorio de aguas virtuales al nivel que se establezca (país, región o individuo).

 

Se investiga en la línea de utilizar especies y variedades de cultivos que tengan unas menores necesidades hídricas, pero también en una reestructuración de la dieta alimenticia de modo que su huella hídrica o el agua virtual necesaria para producir los alimentos sea menor. Siempre teniendo en cuenta que la dieta alimenticia ha de ser proporcionada y la ingesta alimenticia del ser humano tiene que ser equilibrada.

Cereales junto con legumbres y tubérculos son los alimentos que presentan más bajas necesidades de agua virtual para producirlos y también necesitan menos agua virtual por kilocaloría aportada. Después se sitúan frutas, lácteos y huevos y por último las carnes destacando por sus altas necesidades de agua virtual la carne de vacuno muy superior a las de la carne de cerdo o a la de pollo.

Como ejemplo una dieta de carne supone un agua virtual del orden de 4.000 l mientras que una dieta vegetal comporta un agua virtual de alrededor de 1.500 l. El 75 % de la huella hídrica de una persona corresponde a su dieta alimenticia.

Es decir, desde el punto de vista del ahorro de agua sería más eficiente una dieta rica en cereales, frutas y legumbres sobre una en la que predominaran las carnes. Pero la dieta alimenticia como antes hemos dicho, ha de ser equilibrada y en ella han de estar presentes: hidratos de carbono, proteínas, grasas, vitaminas y oligoelementos, para que el organismo pueda disponer de todos ellos en las cantidades precisas.

Otra vía para conseguir los objetivos y equilibrar el binomio agua – alimentación es evitar el desperdicio de alimentos que se hace en la actualidad. Para ahorrar agua y ser más sostenibles es muy importante reducir el porcentaje de alimentos que tiramos a la basura: el 20 % de la carne de vacuno, el 35 % del pescado y el 45 % de las frutas terminan en el contenedor. Tendríamos que reflexionar seriamente sobre este aspecto y tomar medidas urgentes para evitar este despilfarro.

 

viernes, 30 de diciembre de 2022

 

LOS DERROCHÓLICOS

El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico está llevando a cabo una campaña publicitaria que, como poco, es sorprendente y que lleva el “ingenioso” título de: Los Derrochólicos.

Este “palabro”, a la vista del contenido del anuncio, parece que se forma por la contracción entre derrochador y alcohólico. Se deduce que es así, porque el reclamo televisivo transcurre en una reunión de terapia de un grupo que se supone es de ex alcohólicos, además de derrochadores de energía, ya que los hombres andan por casa en calzoncillos con la calefacción puesta a toda pastilla.

Este departamento ministerial de reciente creación, en su errática trayectoria, no deja títere con cabeza.

Comenzó su andadura con un ataque indiscriminado al sector automovilístico, a través de una cruzada muy agresiva contra los motores de combustión. Su inefable ministra titular, al mes de tomar posesión del cargo, ya aseguró que el diésel tenía los días contados y desató el primer terremoto en nuestro sector del automóvil. Algún día se sabrá el daño causado al sector con estas precipitadas manifestaciones y el nivel del desempleo generado por ellas.

También el ministerio y su titular han perjudicado a los ganaderos con su radical política de protección a ultranza del lobo, de modo que manadas incontroladas de estos cánidos, están causando serios quebrantos a los ganaderos españoles, especialmente a los del norte de España, que es donde más abunda este depredador.

No contentos con estos ataques al sector agrario, han mantenido su lucha tenaz contra la agricultura y la ganadería - con la complacencia del ministro del ramo que no mueve un músculo - redactando unos planes hidrológicos que rezuman un ecologismo radical y que, con sus caudales ecológicos y la falta de inversión en nuevas obras de regulación, van a poner en peligro un sector estratégico como es el agrario y nuestra seguridad alimentaria, al reducir la garantía del agua para el regadío.

Durante el mandato de esta ministra, los precios del gas y de la energía han experimentado incrementos desmesurados, sin que su departamento haya sido capaz de habilitar medidas eficaces, que hagan más llevaderos los precios de la energía para los ciudadanos, así como para las industrias y el comercio. Un buen número de explotaciones agrarias, fábricas y negocios están en trance de reducir sus tareas, o directamente abocados al cierre, debido a la carestía de la energía, que hace inviable su actividad.

Ante Europa no se ha elevado ni una sola protesta sobre el hecho de que el coste final de la electricidad se vaya por las nubes, al permitir que las energías con un coste de producción más barato, como son la hidroeléctrica o la nuclear, se vendan al consumidor al precio de la energía marginal más cara, que es la que utiliza el gas. Este modo de configurar el precio, origina un encarecimiento desmesurado de la energía que está causando serios problemas a los españoles.

Pues bien, para tapar su ineficacia lo único que se le ocurre a este ecologizado ministerio y a su titular, es poner en marcha esta absurda campaña para tildar de derrochadores de energía a todos los españoles, emplazándonos a pasar frío en invierno y calor en verano y a comprar mantas a tutiplén, para no encender las calefacciones en invierno y despojarnos de la corbata, para no poner en marcha el aire acondicionado en verano.

No son conscientes, porque nuestros políticos viven en un mundo irreal, de que, con los precios de la energía actuales, ya hay muchos españolitos que este invierno lo van a pasar tiritando de frío porque no pueden pagarlos, por mucho que intenten ahorrar energía. No quieren darse cuenta de que multitud de comunidades de propietarios que disponen de sistemas centralizados de calefacción, están acordando no poner en marcha las instalaciones, pues los precios se están cuadruplicando y los vecinos no pueden asumir ese coste.

Y su actuación sigue consistiendo en dar palos de ciego en España y en Europa, sin querer coger el toro por los cuernos y diseñar un sistema de remuneración de cada tipo de energía, según su coste de producción, incrementado en un beneficio industrial razonable, y no la irracional generación del precio final del mix energético que existe en la actualidad y que permite que toda la energía producida se venda al precio de la más cara, generando unos costes que la mayor parte de la población no puede asumir.

Este dichoso ministerio, para tapar su falta de eficacia en la adopción de medidas concretas que disminuyan el precio de la energía, se dedica mediante campañas costeadas con dinero público, a calificar a los ciudadanos como entes derrochadores de energía, como si fuéramos una pandilla de inconscientes que gastan energía a mansalva y, además, nos culpan de generar la penosa situación en la que estamos debido a nuestro despilfarro energético.

Tratan a los ciudadanos como si fuésemos una manada de estúpidos ignorantes, que no saben nada y que nos dedicamos a derrochar la energía, como si no tuviéramos que pagarla a un alto precio.

Lo triste del caso es que la sociedad civil asiste impertérrita a estos dislates, sin plantarse de una vez y exigir soluciones racionales a este frenesí de encarecimiento de la energía que no cesa y que está causando serios perjuicios a la sociedad y a la economía española.

Y además esta sociedad civil aborregada y teledirigida, consiente sin la menor protesta, que nos consideren a los ciudadanos culpables de este desaguisado energético, en el que no tenemos arte ni parte y nos limitamos a ser los sufridores.

Si este gobierno tuviera un mínimo de respeto a los ciudadanos, tendría que haber retirado de inmediato esta ridícula campaña y dedicaría sus esfuerzos y medios económicos, a que los precios de la energía volvieran a sus cauces. Para conseguirlo, es por lo que los políticos perciben suculentos sueldos, pagados por los ciudadanos con sus impuestos.

 

 

viernes, 23 de diciembre de 2022

 

EL SOCAVÓN DE LA CARRETERA CÁCERES – BADAJOZ

Las recientes y abundantes lluvias acaecidas en Extremadura, aunque han sido una bendición para nuestros campos y embalses, han provocado diversos percances en algunas infraestructuras viarias de carreteras de la región.

Uno de los daños de mayor influencia en el tráfico, ha sido el ocurrido en la carretera (N 523, antes EX 100 y mucho antes N 523) que es la carretera que perteneció primero a la red nacional, luego a la red autonómica, para finalmente volver a ser nacional, entre las localidades de Puebla de Obando y La Roca de la Sierra.

El exceso de agua de lluvia, ha rebasado la capacidad de evacuación de la obra de fábrica existente y el agua ha destrozado la carretera provocando un enorme socavón y, en consecuencia, la imposibilidad de tráfico en las dos direcciones e impidiendo la comunicación directa entre Cáceres y Badajoz y entre las dos poblaciones afectadas más cercanas que ahora tienen que dar un rodeo considerable para comunicarse.

El daño, aunque es importante, no es ninguna cosa del otro mundo y lo lógico habría sido proceder de inmediato a la reposición del servicio, mediante la realización de una obra de emergencia, método de contratación que permite acortar los plazos y ejecutar la reparación en el menor plazo posible.

Porque la tardanza en resolver la situación, provocará que para ir de Cáceres a Badajoz o viceversa haya que dar un importante rodeo por Mérida. Esto trae consigo más kilómetros a recorrer, unos 40, más tiempo, más consumo de combustible, que por cierto está carísimo y más emisiones de CO2 a la atmósfera de los vehículos que circulan, ahora que tanto preocupa a algunos el cambio climático.

Pues bien, parece que la reparación se ha tomado con calma ¡Ni que hubiera que acometer la obra de El Escorial ¡

Se trataría de proyectar una obra de fábrica con capacidad de evacuación suficiente, probablemente un puente de los que ya existen tipificados, lo que abreviaría la redacción del proyecto, aumentando el período de retorno de cálculo para no volver a las andadas y reconstruir después los terraplenes laterales y la subbase, base y capa de rodadura de la carretera.

Vamos una obra que, si se me apura mucho, es de carácter menor si se compara por ejemplo con las que habrá que abordar en la construcción del primer tramo de la autovía Cáceres - Badajoz entre la capital cacereña y el río Ayuela, el cual ya ha sido adjudicado y cuyas obras debieran comenzar en breve.

Vistas las actuaciones y manifestaciones de unos y otros llevadas a cabo hasta el momento en Extremadura, nadie mueve un dedo para reconstruir de una forma ágil y rápida el socavón producido por las últimas lluvias y restituir el servicio actualmente suspendido. Parece que no hay prisas y que sigue vigente el dicho de que “las cosas de palacio, van despacio”

La Junta argumenta que la carretera es de competencia nacional, cosa que es verdad, y que las actuaciones corresponden a la administración central y concretamente a la Demarcación de Carreteras del Estado en Extremadura, lo que también es cierto.  Pero entiendo que la obligación de la comunidad autónoma es exigir al Ministerio de Transporte, Movilidad y Agenda Urbana una actuación inmediata para resolver el problema. Existen mecanismos para conseguirlo y la obra de emergencia es uno de ellos. Y se puede acometer sin dilación. Siempre que exista voluntad de hacerlo.

Si este estropicio hubiera ocurrido en Cataluña, estoy seguro de que ya estaban actuando las máquinas para reponer el servicio y restituir la circulación. Pero claro, Extremadura no es Cataluña. Aquí los extremeños no intentamos golpes de estado, ni esas cosas tan feas. Aquí aguantamos carros y carretas, y veremos cuanto tiempo habrá que estar circulando de Cáceres a Badajoz, vía Mérida.

Aquí no hay prisas para nada y nos conformamos con las migajas que nos van dando de vez en cuando. Así llevamos años y años y no vamos a cambiar ahora. Aunque tal vez ya va siendo hora del cambio. Mejor nos iría.

Como en el caso del AVE o lo que sea ese tren, que tarda años y años en llegar a Madrid, todavía andamos por Navalmoral, seguiremos aguantando estoicamente tomaduras de pelo día tras día. Y encima vienen a inaugurarlo por tramitos inacabados, para hacerse la foto y apuntarse tantos. Y nos colocan convoyes de desecho de otras regiones convenientemente tuneados. Así que, luego de la inauguración, continúan los retrasos e incidencias de todo tipo. Y seguimos tragando. Porque los extremeños somos españoles de segunda o tercera división. Menos para pagar impuestos que estamos en primera categoría.

Yo creo que, de una vez por todas, los extremeños a través de sus representantes deberíamos hacernos valer ante los poderes del Estado. Y exigir que este socavón, que es una obra de menor importancia, pero básica para la comunicación directa entre las capitales extremeñas, se ejecute de inmediato. Mañana antes que pasado mañana.

A ver si hay suerte esta vez y al tratarse de poca inversión nos hacen caso. Pero no veo el tema claro. Ojalá me equivoque y en un breve espacio de tiempo podamos volver a circular con total seguridad por la carretera que une nuestras dos capitales, ahorrando tiempo y dinero, mientras esperamos que se termine de una vez la deseada autovía.

 

 

viernes, 16 de diciembre de 2022

 

VÍA FÉRREA RUTA DE LA PLATA:  IMPORTA POCO LA ESPAÑA VACIADA

El gobierno español es un ejemplo de incoherencia en sus actuaciones. Anuncian a bombo y platillo que van a luchar para que el vaciado de parte de España se frene e incluso se recupere el nivel de población, revitalizando el medio rural. Incluso se crea un ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, que teóricamente debería velar porque las actuaciones del resto de ministerios se dirigieran en el sentido de recuperar las zonas en proceso de despoblamiento, para evitar que se produzca un desierto demográfico en el interior de España.

Pero en realidad, haciendo todo lo contrario de lo que pregonan actúan en la dirección de facilitar el despoblamiento y que continúe el vaciado poblacional de gran parte de la España interior.

Su comportamiento en el caso de la reapertura de la vía férrea del Corredor Oeste – Ruta de la Plata es un ejemplo paradigmático de que este gobierno hace todo lo contrario de lo que dice.

La Ruta de la Plata es un eje de comunicación entre el norte y el sur de España que existe desde los tiempos de la Hispania Romana. En 1896 se puso en servicio la vía férrea Ruta de la Plata entre Sevilla y Gijón. Pero en 1985 el gobierno socialista, invocando una pretendida falta de rentabilidad, cerró la línea al tráfico de viajeros y diez años después al de mercancías, entre Plasencia y Astorga, rompiendo así una unión vertebradora del oeste español, que, entonces, estaba comunicado por ferrocarril sin tener que pasar obligatoriamente por Madrid que, por cierto, es un cuello de botella para el tráfico ferroviario, dada la concentración de convoyes que se produce en esta área capitalina.

Ahora había una oportunidad de rectificar esta situación tal y como la sociedad civil de la Ruta de la Plata, con las Cámaras de Comercio e Industria al frente, ha solicitado al Ministerio de Transporte, Movilidad y Agenda Urbana. Se trata de incluir en la Red Básica de la Red Transeuropea de Transporte el tramo fundamental entre Plasencia y Salamanca y en la Red Básica ampliada los tramos Salamanca – Zamora – Astorga y el tramo Mérida – Sevilla.

Pues bien, el Ministerio solicita a la UE que se incluya en la Red Básica el tramo Santander – Bilbao y deja fuera el Corredor Oeste – Ruta de la Plata ubicándolo en la Red Global con un horizonte en el año 2050. O sea “ad calendas graecas”.

Como se ve una vez más al Corredor Oeste – Ruta de la Plata que forma parte del Corredor Atlántico lo dejan fuera. Sólo les preocupa el Corredor Mediterráneo y el oeste de España queda desmantelado tal y como como está hoy día la línea férrea que unió España de norte a sur durante casi un siglo, que en el tramo Plasencia – Astorga ha sido levantada y convertida en parte en una vía verde, a todas luces innecesaria porque precisamente en esa zona hay itinerarios ambientales para dar y tomar.

Así que ya solo nos queda el Parlamento Europeo. El gobierno central ha roto las expectativas que había de integrar este corredor en la Red Básica Transeuropea de Transporte. El gobierno extremeño ha permanecido mudo, sin decir esta boca es mía. Como siempre.

Y digo que sólo nos queda el Parlamento Europeo y la Unión Europea, pues hasta donde se conoce parece que la recuperación del tramo primero entre Plasencia y Salamanca y detrás los tramos Salamanca – Astorga y Mérida – Sevilla es bien vista en los ambientes comunitarios. Por la razón de que prolongaría el Corredor Atlántico hasta Sevilla, sin tener que pasar por Madrid que como hemos dicho se convierte en un cuello de botella para el transporte tanto de viajeros como de mercancías.

En la jornada celebrada en Plasencia hace unos días, hubo unanimidad en todos los sectores participantes sobre la conveniencia de recuperar la vía férrea del Corredor Oeste – Ruta de la Plata integrándola en la Red Básica y Ampliada Transeuropea de Transporte. Empresas de todo tipo tan importantes como Transfesa, Renault, Siderúrgica Balboa, Ingenostrum, Acopaex en representación de las industrias agroalimentarias extremeñas, la asociación de ciudades de la Vía de la Plata y las Cámaras de Comercio e Industria de la Ruta de la Plata apoyaron sin fisuras esta propuesta.

No existió la menor duda en apoyar la ponencia marco presentada por Germán Barrios, Asesor de la Red Trasnacional Atlántica, quien abogó por la inclusión de la nueva vía ferroviaria que sustituirá a la anterior desmantelada, en la Red Básica Transeuropea de Transporte en el tramo Plasencia - Salamanca de unos 130 km, ya que es fundamental porque une dos brazos del corredor Atlántico, y permite la comunicación entre el norte y el sur de España, evitando el paso por Madrid. El intenso tráfico de trenes de viajeros de cercanías y de media y larga distancia en la capital de España dificultan el tráfico ferroviario y aumentan los tiempos, distancias y costes. El resto de tramos se incluiría en la Red Básica ampliada como hemos dicho.

Esta propuesta se hace en base a poder disponer de financiación europea a partir de fondos como los Next Generation, Feder y otros que se habilitan para el transporte ferroviario.

La inversión en el tramo Plasencia - Salamanca se estima en unos 900 millones de euros, que con la financiación de Europa supondrá una cifra muy asumible para España.

Y tampoco interferiría con las inversiones en la línea de alta velocidad Badajoz – Cáceres – Madrid, ni en la adecuación del tramo Mérida – Brazatortas.

Ayer, la Asamblea de Extremadura aprobó con los votos de todos los partidos una propuesta de impulso auspiciada por el PP, solicitando lo que se viene pidiendo por la sociedad civil sobre el Corredor Oeste – Ruta de la Plata. Algo es algo.

Confiemos en que los europarlamentarios españoles presenten propuestas para que la UE acepta la inclusión del Corredor Oeste – Ruta de la Plata en la Red Básica en el tramo Plasencia - Salamanca y en la Ampliada el resto de tramos. La España vaciada lo necesita para evitar su despoblamiento.