viernes, 25 de octubre de 2019


AGUA ESPAÑOLA,  AGUA PORTUGUESA

El aprovechamiento coordinado de las aguas de las cuencas hidrográficas hispano -portuguesas, está regulado por el Convenio de Albufeira redactado en 1998 y publicado el año 2000 en el BOE de fecha 12 de febrero. Este convenio fue revisado en el año 2008 y publicadas las modificaciones introducidas en el BOE de 16 enero de 2010.

Voy a referirme a los problemas surgidos en la parte lusa de la cuenca del Tajo que, según informaciones, que en mi opinión son sensacionalistas, publicadas en algún medio español, se  resumen en que “España está arruinando a la región más pobre de Portugal, a causa de la gestión del agua”.

Analicemos con algún detalle la cuestión.

 El Convenio de Albufeira establece que en situaciones normales España tiene que asegurar el suministro anual de 2.700 Hm3 de agua a Portugal. Además se fijan en la modificación del Convenio de 2008 una serie de volúmenes parciales que se resumen así:
   En la sección de aguas abajo del Salto de Cedillo:
i) Caudal integral anual: 2.700 hm3.

ii) Caudal integral trimestral:
1 de octubre a 31 de diciembre: 295 hm3.
1 de enero a 31 de marzo: 350 hm3.
1 de abril a 30 de junio: 220 hm3.
1 de julio a 30 de septiembre: 130 hm3.

iii) Caudal integral semanal: 7 hm3.

La Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT), el organismo de cuenca que gestiona la aplicación de este convenio desde España, asegura que ha cumplido en todos sus términos lo establecido en el mismo. Si esto es así Portugal tendría poco que decir sobre el tema ya que está claramente regulado en el Convenio de Albufeira. En todo caso existe una Comisión para la Aplicación y Desarrollo del Convenio (CADC) en cuyo seno se tratan los problemas de aplicación del mismo que se puedan suscitar.

Pero para analizar con rigor la problemática que actualmente se da, hay que considerar que nos encontramos ante una situación de inicio de sequía en la cuenca, la cual lleva a que los embalses españoles se encuentren con porcentajes de almacenamiento muy bajos. Como dato para constatar el período seco que vivimos, en la estación agrometeorológica de la red REDAREX ubicada en Coria (Cáceres) en la cuenca del Tajo, el año hidrológico 18-19 ha llovido un 35,8 % menos que el año hidrológico 17-18 que también tuvo períodos secos.

 Con la falta de agua provocada por la sequía incipiente - cuando existe normalidad y abundancia de agua no hay ningún problema porque a Portugal pasa mucha más agua que la que fija el Convenio de Albufeira - empiezan a surgir situaciones complicadas que afectan a todos: españoles y portugueses. Como ejemplo en la zona regable del Borbollón en Extremadura esta campaña de riegos sólo se ha podido regar el 70 % de la superficie con los consiguientes perjuicios para los regantes.

Iberdrola con conocimiento de la CHT para cumplir con el Convenio de Albufeira, ha tenido que desembalsar desde Valdecañas, de modo que su lámina ha quedado por debajo de la cota desde donde se bombea a la zona regable de Peraleda de la Mata. La Junta de Extremadura para solucionar el problema y no tener que cortar el riego esta campaña, ha tenido que llevar a cabo una obra de emergencia que ha conllevado los correspondientes gastos de ejecución.

De igual modo el embalse de Alcántara (José María de Oriol) no puede bajar su lámina de una cota prefijada, creo que es la 192, porque se vería impedido el bombeo para abastecimiento de agua a Cáceres y su entorno, el cual concierne a unos 100.000 habitantes. El embalse del Guadiloba que cuenta con un nivel muy reducido de recursos no puede hacer frente él solo al abastecimiento cacereño, por lo que se necesita bombear desde la cola del embalse de Alcántara.

Asimismo el barco turístico español que desde Cedillo hace un recorrido por el río Tajo ha tenido que suspender sus actividades por la falta de agua, con las consiguientes pérdidas.

Al fondo de este escenario se levanta impertérrito el despropósito del trasvase Tajo – Segura, obra que afecta negativamente a Castilla La Mancha, Madrid, Extremadura y en consecuencia también a Portugal. Entre Mayo y Octubre ambos meses inclusive se han derivado 115,3 Hm3 a Levante desde la cabecera del Tajo (sistema Entrepeñas – Buendía).

 No tengo duda alguna de que este cuantioso trasvase se habrá hecho dentro de la legalidad de la explotación del mismo. Siendo así no hay nada que objetar pues a Murcia no se le puede privar de buenas a primeras de este recurso externo si se cumplen las reglas del trasvase.

Si el envío de agua a Levante de estos últimos meses no se hubiera materializado, probablemente no estaríamos hablando en este momento de problemas en Portugal ni en Extremadura. Pero es lo que hay. No se puede impedir un trasvase que es legal hoy día.

En resumen que la situación tan negativa que se da en la cuenca del Tajo, afecta a toda ella, tanto a la parte española como a la portuguesa. Pero la principal culpable de la situación actual es la sequía y en segundo lugar el trasvase Tajo – Segura obra que nunca se debió construir por los perjuicios que está causando a la cuenca del Tajo. Pero ya no tiene remedio. Salvo que se tomase el acuerdo de clausurarlo. Pero esa es otra historia.

Y es que cuando no hay harina (agua) todo es mohína (perjuicios y enfados). Pero los daños son para todos para Portugal y para España. Y bien que lo siento por los amigos portugueses. Pero es la climatología la principal culpable.

Y los titulares estrambóticos y catastrofistas de algunos medios, por desgracia españoles, forman parte del sensacionalismo para atraerse lectores. Pero, en mi opinión, no se ajustan a la realidad.


viernes, 18 de octubre de 2019


UN PARACAIDISTA VALEROSO

Luis Fernando Pozo, cacereño de nacimiento, es cabo primero de la Brigada Paracaidista VI Almogávares. El día 12 de Octubre presencié, a través de la televisión, su salto en paracaídas durante el desfile conmemorativo de la Fiesta Nacional de España celebrado en el paseo de la Castellana en Madrid.

Iba por delante de él un compañero guía el cual tomó tierra sin problemas en el paseo en el que tenía lugar el desfile. Detrás tendría que aterrizar nuestro cabo que además del paracaídas portaba una bandera española de considerables dimensiones que sin duda era una dificultad añadida al salto, ya de por sí difícil por la precisión que entrañaba.

Estoy convencido de que cuando el paracaidista surcaba el cielo de Madrid, desde los 1.500 metros de altura, y contemplaba la gran urbe madrileña y los miles de personas que desde el paseo de la Castellana daban vivas a España, imaginaba un aterrizaje perfecto delante de la tribuna presidencial ocupada por el Rey. Era lo previsto y su meta a alcanzar.

Una ráfaga de viento fue la causa de que ya muy próximo a conseguir su objetivo impactara contra una farola de las que iluminan el paseo madrileño. Como los buenos toreros, ni se miró para ver si tenía alguna herida. Su primer pensamiento fue conseguir que la enseña nacional pasara a manos de sus compañeros para llevarla al mástil donde habría de ser izada. Consiguió el objetivo primordial de su salto: que la bandera de España fuera enarbolada y presidiera el desfile con todos los honores.

Después se procedió a su rescate que afortunadamente se produjo sin que  presentara ningún problema de salud tras el impacto. Aunque sí que se notaba en su rostro la decepción y frustración de no haber completado su tarea con éxito. Se interpusieron una ráfaga de viento y una farola. Pero estas cosas pasan y como él sabe mucho mejor que yo, estos contratiempos son gajes del oficio. Por eso ha de tomarlo con humor y pasar el incidente a ocupar su anecdotario personal.

Este hombre ha de estar orgulloso de lo que hizo en el desfile. Fue elegido para realizar ese salto porque es un magnífico paracaidista que goza de la confianza de sus mandos. Por algo le eligieron. No vale cualquiera. Se escoge al mejor. Más de 600 saltos le avalan. Lo de ayer fue una contrariedad que en nada ha de empañar su carrera militar ni menoscabar un ápice su dignidad de soldado de España. Es un valeroso y digno militar. Esto lo piensan millones de españoles que le apoyaron al igual que lo pienso yo. Y también los Reyes, el presidente del gobierno en funciones y su ministra y mandos militares que le animaron tras el desfile.

Luis Fernando ha demostrado una dignidad y valentía que le honran.  Su actuación fue el contrapunto del comportamiento de algunos indignos políticos españoles que no acuden al desfile. Desde una deslealtad institucional que en cualquier otro país sería objeto de sanción, dos personajes nefastos para España pero que cobran sustanciosas cantidades, del presupuesto patrio no asistieron al desfile. Lo vienen haciendo desde hace varios años sin que se les caiga la cara de vergüenza.

Me refiero a los presidentes autonómicos de Cataluña y del País Vasco. Dos sátrapas regionales que piensan que sus comunidades autónomas son reinos de taifas suyos, como si fueran sus fincas particulares. Dos presidentes de regiones privilegiadas por los gobiernos centrales de todo color y condición desde la dictadura a la democracia. Que cediendo y cediendo, a base de paños calientes y de mirar para otro lado, nos han llevado a las puertas de la independencia que ambos quieren obtener a cualquier precio. Hasta el precio de la indignidad. Después de alcanzar las mayores cotas de desarrollo en base a privilegios como los conciertos fiscales en el País Vasco o la concentración de inversiones en Cataluña, arrastrando a sus feudos emigrantes de otras regiones de España. Ahora desde su privilegiada posición quieren la independencia. Menuda chusma.

Nuestro cabo Luis Fernando debe estar satisfecho pues con su salto hizo mirar al cielo a millones de españoles de buena voluntad que veían en nuestra bandera un punto de unión de pueblos diversos pero que llevan muchos años juntos en la patria común que es España. Y que en su abrumadora mayoría quieren seguir en ese proyecto nacional tan sugestivo. Que ha pasado por momentos imperiales y por momentos duros y hasta crueles de enfrentamientos entre hermanos. Pero que ha escrito una historia común muy brillante, con gestas como el descubrimiento de América o la circunnavegación de la tierra que son la admiración de muchos países.

Una unidad nacional que ahora cuatro indocumentados como Pablo Iglesias, otro comunista de casoplón, y nómina cuantiosa del presupuesto nacional, que tampoco asistió al desfile, pretenden romper.

Así que amigo Luis Fernando mucho ánimo y a seguir entrenando y haciendo saltos de precisión. Y que en el desfile del año próximo no se produzca un viento racheado, ni se interponga una farola en su trayectoria. Seguro que saldrá triunfante. Se lo merece. Por su valentía, por su dignidad y por su humildad.


jueves, 10 de octubre de 2019


ARANCELES TRUMPOSOS (PRONUNCIE TRAMP)

El rubio pajizo presidente yanqui, Trump, sigue a lo suyo. Que consiste en liarla parda cada poco tiempo. Uno de los resortes que utiliza con profusión para sus objetivos electorales es el proteccionismo de los productos estadounidenses, basado en su conocido lema: “American First”. La imposición de aranceles a la importación de productos de otros países, es todo lo contrario a la libertad que trae consigo la globalización, que aseguraba hasta hace poco un comercio mundial sin trabas.  

El presidente Trump tiene una especial inquina a la Unión Europea (UE), supongo que por considerarla un rival peligroso para sus intereses comerciales y geoestratégicos, y trata por todos los medios de debilitarla. Ahora intenta poner trabas a su comercio exterior.

Ha utilizado dos vías para zurrar a Europa. La primera es alentar un “Brexit” duro y sin acuerdo para que Gran Bretaña salga de la UE con el mayor perjuicio posible para los 27 que quedaremos, si Dios o los sensatos británicos que todavía queden no lo remedian. Trump seguirá azuzando la salida alborotada de los británicos mientras le quede poder para manejar parte de los hilos del mundo.

El otro mecanismo que ha puesto en marcha es la imposición de aranceles a determinados productos, curiosamente muchos de ellos del sector agroalimentario.

Hace un tiempo estableció una tasa, creo que ha alcanzado el 25 %, a las importaciones de aceituna negra española, con el argumento de que las ayudas de la PAC,  daban ventaja a las aceitunas negras europeas frente a las producciones de aceituna de California. Consecuencia inmediata: las exportaciones españolas de este producto han caído a la mitad. Andalucía y Extremadura han sido las comunidades autónomas más perjudicadas.

Ahora basado en una guerra comercial aeronáutica entre Boeing y Airbus, en la que la OMC (Organización Mundial del Comercio) ha concluido en que ha habido ayudas oficiales al gigante de la construcción de aviones europeo, el rubio e inquieto presidente yanqui, ha tomado, de inmediato, represalias comerciales por importe de 7.500 millones de dólares.

Uno pensaría que las mismas afectarían al ámbito de la industria aeronáutica. Pero no, a este sector le impondrá aranceles máximos del 10 %. Sorprendentemente el principal punto de ataque ha ido dirigido contra el sector agroalimentario de Francia, Alemania, Gran Bretaña y España que son los países con mayor participación en el consorcio de Airbus, a cuyos productos agrarios impondrá un arancel del 25 %. Esta manera de proceder puede deberse a que el presidente quiere asegurar el voto del medio rural americano, ante las ya próximas elecciones en Estados Unidos.

De modo que nos encontramos con la amenaza de importantes aranceles - pueden llegar al 25 % - que a partir del 18 de octubre, se aplicarán a productos como el vino, aceite de oliva, cárnicos entre ellos el jamón, queso, aceitunas o frutas. Habrá que estar atentos a la lista definitiva de productos gravados. Un despropósito que afectará muy negativamente a las exportaciones agroalimentarias españolas en un importe estimado inicialmente en 1.000 Millones de euros. Otras fuentes dan la cifra de 191,25 M€, que resulta de multiplicar las exportaciones de productos agroalimentarios españoles a USA el año pasado, 765 M€ por 0,25. Pero eluden aclarar que esta pérdida tiene carácter anual. Y no se valora la disminución de exportaciones que se producirá.

 Hay productos como el aceite de oliva que se verán liberados del gravamen si se exportan a USA desde países como Italia y también Portugal o Grecia. Lo cual agravará aún más los perjuicios para España competidor principal de los italianos en este producto.

Y Extremadura que es una potencia agrícola y ganadera se verá muy negativamente afectada ya que es exportadora de todos estos productos agrarios a los Estados Unidos. Un desastre para nuestra principal industria que es la agroalimentaria. Estimo un posible perjuicio a Extremadura de entre un 10 y un 15 % del importe que pueda afectar a España. Ojalá no sea tanto.

Aunque esta guerra seguirá abierta. La UE también ha tramitado ante la OMC un expediente contra los americanos por ayudas a la Boeing. Se cifra en 10.000 Millones de dólares el asunto. Y en respuesta, si gana el contencioso, en el plazo de unos seis meses la UE también podrá aplicar aranceles a productos americanos: Supongo que también lo hará con productos agroalimentarios como el maíz o la soja. Ya veremos.

En todo caso estas trifulcas comerciales iniciadas por el yanqui, al final perjudicarán a todos. La nueva directora del FMI, Kristalina Georgieva, estima pérdidas de más de 600.000 M€ por estas guerras, las cuales favorecerán una desaceleración que alcanzará al 90 % de los países. Lo sensato sería llegar a acuerdos que eviten estas luchas proteccionistas en el comercio mundial.

En Extremadura pagaremos justos por pecadores. Aquí no hay aviones. ¡ Ni siquiera hay trenes ¡. Sólo tenemos productos agrarios. De excelente calidad, por cierto. Y nuestra situación económica no es la mejor para aguantar estos indiscriminados e injustificados ataques a nuestra industria agroalimentaria que hoy día es la más importante de Extremadura.

viernes, 4 de octubre de 2019


VIOLENCIA PACÍFICA

Voy a comenzar recurriendo al diccionario de la Real Academia Española de la Lengua. Objetivo: comprobar el significado de algunas palabras.

Violencia: Cualidad de violento. Violento: Dicho de una persona: Que actúa con ímpetu y fuerza y se deja llevar por la ira. Que implica el uso de la fuerza, física o moral.

Paz: Relación de armonía entre las personas sin enfrentamientos ni conflictos.

Pacífico(a): Que hace referencia a la paz.

Oxímoron: Combinación en una estructura sintáctica, de dos palabras o expresiones de significado opuesto que originan un nuevo sentido.

Pues bien lo que está ocurriendo en Cataluña desde hace unos años y en concreto la serie de acciones que culminaron en la declaración unilateral de independencia del año 2017 es, al decir de los soberanistas, un proceso que se ha caracterizado por ser eminentemente pacífico.

Desde un principio el movimiento separatista catalán ha tremolado la bandera del pacifismo a lo largo del “procés”, deplorando las acciones violentas. La trampa está en que los independentistas condenan la violencia de los demás, pero no la suya, claro.

El lavado de cerebro al que durante años ha sido sometida la sociedad catalana y que ha calado en una parte de ella es de tal magnitud que personas de una formación intelectual notable, abducidos por el furor independentista, visualizan lo negro como blanco y en la violencia ven paz.

Y es que 30 años de bombardeo mental iniciado en la escuela y continuado en medios de comunicación afines al independentismo, la mayoría de ellos dirigidos y/o subvencionados desde la Generalitat, ha afectado parcialmente a una sociedad que sólo asume lo que les predican a diario desde medios como TV3 o Cataluña Radio, los cuales están al servicio incondicional del separatismo catalán.

El grado de deformación al que se ha llegado es de tal calibre que, para los soberanistas, actos como la ocupación de autovías y carreteras con corte de tráfico durante horas utilizando la quema de neumáticos y otros residuos, bajo la complaciente mirada de los Mossos, con miles de conductores y usuarios atrapados, son actuaciones amorosas y pacíficas. 

El corte de vías férreas por el mismo sistema y la toma de estaciones de Metro impidiendo la circulación de los convoyes y afectando al trabajo y a los intereses de los ciudadanos también son actuaciones que se hacen en son de paz.

Y qué decir de los ataques urbanos a bienes de empresas e instituciones causando destrozos y pérdidas continuadas a los mismos. Eso también es puro pacifismo.

Y no olvidemos los escraches a diferentes políticos o sedes de partidos constitucionalistas así como a algunos jueces o a periodistas que cubren las manifestaciones también son para ellos actos pacíficos. Por supuesto que patear coches de la Policía o de la Guardia Civil son acciones cariñosas donde la violencia brilla por su ausencia.

Alguien con gran ironía, socarronería y un punto de humor, ha definido que estos actos llevados a cabo por los separatistas y especialmente por los CDR y la CUP son actuaciones de “violencia pacífica”. Inteligente conclusión con el invento de este oxímoron.

Lo último que nos quedaba por vivir es el inicio de movimientos de signo terrorista como el que ha implicado a miembros de los CDR (Comités de Defensa de la República). 7 de ellos han sido detenidos y encarcelados, después de un año de investigación por la Guardia Civil con autorización judicial, y a espaldas de los Mossos para evitar interferencias. Estos “pacifistas” han sido sorprendidos con la manos en la masa y se les ha incautado diversos elementos para la fabricación de explosivos como el amonal y planos de instalaciones de las fuerzas de seguridad nacionales contra los que se perpetraban posibles atentados. Incluso parece ser que entre sus objetivos se encontraba la ocupación por la fuerza del parlamento catalán.

Pues bien los irresponsables diputados separatistas en el parlamento de Cataluña, ante estas detenciones, avaladas por el poder judicial, lo único que se les ocurre es aprobar resoluciones de apoyo a los detenidos y de desobediencia civil,  de petición de expulsiones de la Guardia Civil del territorio catalán y de una nueva declaración de la República catalana. Los letrados del parlamento han advertido de la ilegalidad de la aprobación de estas resoluciones. Pero ni caso. Como siempre hacen.

En seguida la portavoz del gobierno central en funciones, con la convicción que le caracteriza, ha comenzado a aplicar paños calientes y a echar pelillos a la mar, indicando que la cosa no es para tanto y que por descontado no se dan las condiciones para volver a aplicar el artículo 155 de la Constitución en Cataluña, para tratar de enderezar la situación. Como es natural no ha explicitado cuáles serían las circunstancias que justificarían su aplicación.

Tal vez debería repasar la historia de España, solamente desde principios del siglo XX y de este modo comprendería que las cosas empiezan con “violencia pacífica” y  suelen terminar de mala manera. Hay ejemplos varios.

En resumen, en Cataluña se ha acuñado un nuevo concepto para definir el pacifismo de los separatistas: la violencia pacífica. ¡Qué cosas¡




viernes, 27 de septiembre de 2019


CAMBIO CLIMÁTICO: DEJEMOS ACTUAR A LOS EXPERTOS

El cambio climático es un tema de una gran complejidad cuyo estudio tiene una indudable base científica y en consecuencia deberían ocuparse de él con exclusividad, expertos y científicos. Y voy más allá habrían de ser especialistas independientes no mediatizados por poderes de uno u otro signo los que diseñaran las pautas a seguir. Mucho menos deseable sería que el cambio climático pasase a ser una cuestión ideológica o de políticos. Y menos todavía que se convirtiese en negocio para algunos listos.

El cambio climático es un fenómeno de una gran complejidad ya que pudieran coexistir en el mismo no sólo causas directas inherentes a la actividad antrópica sobre el planeta Tierra, sino también procesos de variabilidad climática que han ocurrido a lo largo de los siglos y sobre los que el hombre tiene poca o ninguna influencia.

Una buena parte de la comunidad científica está convencida de que el cambio climático es debido en gran parte a la actividad humana. Especialmente al incremento de la concentración de Gases de Efecto Invernadero (GEIs) en la atmósfera, cuestión que se mide por la concentración de CO2 en la misma. Las últimas mediciones dan una cifra de 415 ppm (partes por millón o mg.l-1). El CO2 es el elemento que se toma como referencia pero existen otros gases de efecto invernadero de más actividad que éste: metano, óxido nitroso y fluorocarbonados entre otros. Adelanto que según mis informaciones sólo existen 5 estaciones homologadas a nivel mundial que midan el contenido de CO2 en la atmósfera.

Al parecer hay datos que demuestran con una probabilidad bastante elevada, que se está produciendo un calentamiento global de la atmósfera en la que se dan incrementos térmicos lentos pero sostenidos, que aunque existan algunas oscilaciones, dan como consecuencia una tendencia creciente al aumento de la temperatura. Este hecho trae consigo diversos efectos: disminución de las lluvias en determinadas áreas y en definitiva menos disponibilidad de recursos hídricos; destrucción de hielo en los casquetes polares y en glaciares; elevación del nivel del mar e incremento de la frecuencia de fenómenos extremos: lluvias torrenciales causantes de inundaciones y más períodos de sequía.

El IPCC (Intergovernmental Panel on Climate Change) un organismo de la ONU, en sus informes avalados por científicos de prestigio, viene advirtiendo desde hace tiempo de la presencia inexorable del cambio climático y de sus posibles consecuencias en los diferentes zonas de la Tierra y en los diversos sectores de la actividad económica.

Ha de subrayarse que no toda la comunidad científica admite el cambio climático. Hay especialistas que lo ponen en duda, los llamados “negacionistas”. Ellos aportan también sus argumentos, los cuales habríamos de contemplar y considerar, valorando si reflejan con acierto las situaciones climáticas que estamos viviendo y las posibles causas.

En todo caso el asunto del cambio climático habría que dejarlo en manos de los científicos especialistas en el tema. Nunca convertirlo en un instrumento de activismo o de discusión política llevada a cabo por personajes que son absolutamente legos en la materia y se mueven por ideologías de uno u otro signo. O por otro tipo de intereses inconfesables lo que sería aún peor.

Casos como el de la joven sueca Greta Thunberg son paradigmáticos de un activismo que no tiene fundamento. Una chica de 16 años, todavía sin formar, y me temo que con reducidos conocimientos sobre el tema, no puede convertirse en la figura más mediática en la lucha contra el cambio climático. Creo que no es serio.

Su actuación catastrofista y agresiva durante la Cumbre del Cambio Climático celebrada hace unos días en Nueva York, con afirmaciones hechas sin datos ni pruebas, no son el mejor camino para hacer frente al cambio climático. Sobre todo cuando la bandera la agita una menor inexperta en el tema y en la vida.

La lucha contra el cambio climático ha de estar en manos de expertos independientes e imparciales, que no estén movidos por intereses de uno u otro signo. Ellos son quienes tienen que marcar las líneas de actuación tanto en mitigación como en adaptación al mismo para que toda la sociedad las ponga en práctica.

Y a partir de aquí la reducción de los efectos del cambio climático ha de ser un consenso entre todos los países del mundo y con especial relevancia de los que más contaminan. En la búsqueda de este consenso es donde tienen que intervenir los políticos.

De nada vale que en la mencionada cumbre de Nueva York, 70 países se comprometan a tomar medidas si no son secundados por el resto de los estados. Y sobre todo cuando naciones con gran capacidad de emisión de GEIs como China, Rusia o Brasil ni siquiera acuden al evento y Estados Unidos se da una vuelta por el foro porque se celebraba en su casa, sin adquirir compromiso serio alguno.

Así que sería conveniente para la humanidad dejar el cambio climático en manos de expertos honrados. Los políticos y los activistas de uno y otro signo han de limitarse a apoyar y facilitar el cumplimiento de los acuerdos que adopten los científicos. Y si aquellos desde su ignorancia científica no opinan, mejor. Cada vez que lo hacen es para complicar la situación, ya de por si compleja.

viernes, 20 de septiembre de 2019


DANA CATASTRÓFICA

Una DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos) es un fenómeno meteorológico que consiste en la presencia en altura de una masa aislada de aire polar frío, la cual confluye con masas de aire caliente y húmedo ubicadas en niveles más bajos, dando lugar a un régimen de precipitaciones de alta intensidad. Las DANAs suelen producirse con alguna frecuencia en España afectando con prioridad a zonas continentales contiguas al Mar Mediterráneo, un mar con el agua bastante cálida.

Este fenómeno atmosférico también conocido como gota fría es característico del Levante español en donde se presenta con cierta frecuencia y en el que las precipitaciones de alta torrencialidad ocasionan daños importantes en agricultura, infraestructuras y edificaciones de viviendas, comercios e instalaciones. Y lo más grave es que suele cobrarse vidas humanas: siete muertos en el episodio más reciente.

Especialistas en cambio climático, aseguran que la frecuencia de estos fenómenos irá en aumento, si dejamos que la temperatura de la atmósfera siga elevándose como consecuencia del incremento en la misma de la concentración de GEIs (Gases de Efecto Invernadero). No obstante hay otros expertos meteorólogos que no relacionan directamente la gota fría con el cambio climático ya que argumentan que se vienen produciendo desde mucho tiempo atrás.

Ha de considerarse que precipitaciones del orden de 300 o 500 mm en 48 horas y de 90 mm en una hora tienen una dimensión excepcional y los volúmenes de agua que aportan son de difícil control. Este nivel de pluviometría corresponde, teóricamente, a períodos de retorno muy altos o lo que es lo mismo a una baja probabilidad de ocurrencia.

Ha de advertirse que los efectos de estas DANAs son mucho más perniciosos si las estructuras terrestres que han de desaguar las avenidas no se encuentran en condiciones adecuadas para hacerlo.

La política que desde hace unos años aplican las confederaciones hidrográficas se traduce en no disponer de una planificación continuada de actuaciones de mantenimiento y limpieza en los cursos de agua. Y esta forma de actuar, que es apoyada por los ecologistas porque consideran que los cauces hay que dejarlos en su estado natural, en mi opinión es un error. Si se deja en su estado natural la zona inundable de un curso de agua tenderá a ser cada vez más extensa y, previsiblemente, los daños mayores.

La estructuras de drenaje del agua de lluvia: arroyos, ríos o ramblas, que en Levante la mayoría del tiempo se encuentran prácticamente secas, han de conservarse expeditas, con su sección hidráulica limpia de vegetación y sedimentos para que puedan cumplir su función al cien por cien cuando aparezca la lluvia torrencial inherente a las DANAs o gotas frías.

Por lo que se ha visto el estado actual de estas estructuras de drenaje deja mucho que desear. He podido contemplar ramblas, arroyos y ríos invadidos de vegetación y de sedimentos. En consecuencia la capacidad de evacuación de agua se encuentra muy restringida y los daños producidos por las riadas son máximos al ser aquellos incapaces de drenar los caudales de agua que se aportan.

Es evidente que unas precipitaciones de la magnitud de las ocurridas son muy difíciles de manejar. Por lo cual, aún se hace más necesario que los drenajes sean capaces de evacuar el máximo de agua para lo que es preciso que las secciones hidráulicas estén limpias .Porque de esta forma podremos reducir en todo lo posible los daños de la riada.

He podido contemplar atónito que en plena gota fría se encuentren máquinas limpiando cañas de los desagües. Esa labor preventiva ha de hacerse antes. El problema radica en que no se hace. Los ecologistas a base de presiones a la administración vuelven a salirse con la suya. Y nadie les contradice.

Es evidente que las actuaciones para mitigar los daños de las DANAs no han de terminar en solamente la adecuación de las estructuras de evacuación del agua. Hay que delimitar las zonas inundables, para impedir que se construya en estas áreas. Estas actuaciones ya se vienen realizando a partir de los Planes de Evaluación del Riesgo de Inundación. Pero hay que seguir actuando en esta línea. Es muy importante para evitar daños en los bienes de los ciudadanos y en las personas. Aunque seguirá habiendo muchas edificaciones antiguas que están en la zona inundable. Y estas siempre estarán en riesgo. Pero es necesario perseverar en la política de quedar libres de construcciones las zonas de inundación para evitar males mayores.

Otra línea de actuación es dimensionar -  en los casos de territorios con riesgo de gota fría - las estructuras de evacuación del agua, para avenidas de períodos de retorno más altos. Esto encarecerá las obras pero disminuirá el riesgo de daños. Han de llevarse a cabo análisis coste - beneficio para obrar en consecuencia.

Y por último diseñar estructuras de regulación, embalses, con vistas a laminar en lo posible las avenidas y disminuir sus efectos devastadores.

Es preciso perseverar en este tipo de políticas preventivas. Si el cambio climático comportará un aumento en la frecuencia de estos fenómenos extremos, es razón de más para poner desde ya manos a la obra y prevenir las consecuencias de futuros episodios de gota fría.

Esperemos que las autoridades tomen nota de todo esto. Pero me temo que volveremos a las andadas. Hasta la próxima DANA. Cuando tornaremos a  lamentarnos y rasgarnos las vestiduras. Pero es que en España somos así: poco previsores.

viernes, 13 de septiembre de 2019


LA ESPAÑA VACIADA Y ABANDONADA

Supongo que tras intensas cavilaciones y sesudas reflexiones nuestros políticos han puesto de moda hablar de la España vacía, vaciada o abandonada. Tratan el tema como si esta situación fuese cosa moderna, de hace unos días.

La llamada España vacía, vaciada o abandonada comprende básicamente las zonas rurales del interior de España: Castilla y León, Extremadura, Castilla la Mancha, Aragón, Galicia, Asturias, Cantabria, La Rioja y Andalucía.

El vaciado de la España interior no es un acontecimiento reciente ni mucho menos; es el resultado de un proceso ininterrumpido que se inició hace mucho tiempo.  Comenzó cuando los capitales financieros españoles se concentraron para industrializar el País Vasco y Cataluña a finales del siglo XIX y principios del XX. Este hecho dio lugar a las primeras emigraciones masivas a estas regiones, especialmente desde Extremadura y Andalucía. La miseria existente en las zonas sureñas cuya economía dependía exclusivamente de la tierra y sus latifundios, expulsaba de ellas a miles y miles de hombres y mujeres en busca de trabajo en las áreas industriales.  

Con Franco parecía que en España empezaba a amanecer, pero sólo salió el sol en parte de ella. Precisamente en aquellas regiones que habían sido más revolucionarias y en buena parte causantes del triste episodio de guerra civil que asoló España durante tres crueles años, rompiendo y devastando el país.

La dictadura franquista favoreció descaradamente a Cataluña y al País Vasco derivando allí ahorros y capitales estatales y privados, probablemente con la intención de tener contentas a estas regiones y que sus ansias independentistas se adormecieran. El resultado obtenido lo estamos viviendo ahora. ¡Menudas lumbreras¡

Esta forma de proceder dio lugar a emigraciones masivas desde la España interior, que comenzaron con inusitada intensidad a raíz del programa de estabilización de 1958 y que duraron en su período álgido hasta el final de la década de los 70.  Ingentes muchedumbres que buscaban su sustento se desplazaban a las regiones privilegiadas por el dictador, vaciando el interior de España.

Ayudas a la siderurgia y al sector industrial vasco, así como a los sectores textil y químico catalanes; ubicación en Barcelona de la SEAT y proteccionismo a estos sectores, dieron como resultado que, por ejemplo, en Extremadura alrededor de 500.000 personas se vieran obligadas a emigrar, privando a la región extremeña de un capital humano imprescindible para su futuro desarrollo.

No contentos con lo anterior, los jerarcas franquistas se inventaron despropósitos tales como el trasvase Tajo – Segura, mecanismo por el que se “robaba” a Castilla la Mancha, Madrid y Extremadura, un recurso básico para su desarrollo como es el agua. El pretexto para justificar esta engañifa fue que la huerta levantina era un vergel y producía mucho y se llegó a calificar el trasvase como de “supremo interés nacional”. En el anteproyecto de 1967 se retorcieron los datos de aportaciones de lluvia en la cabecera del Tajo para justificar un trasvase de 1.000 Hm3 /año. Como la barbaridad era de tal calibre que daba vergüenza ajena, lo dejaron en 600 Hm3/año. Luego no se superarían los 350 Hm3/año. No hay agua. Y la que hay se la llevan a Levante. 60 Hm3 este verano. Sólo tuvieron en cuenta en el balance hídrico entre la cuenca cedente y las cesionarias las aguas superficiales. Las aguas subterráneas de las que hay abundancia en Levante, las dejaron de lado. Increíble.

Modernamente y ya en período democrático, continúan los favoritismos a catalanes y vascos, estos últimos además gozan de fiscalidad especial, que cuentan con fuertes partidos nacionalistas y separatistas. Para tratar de frenar sus ansias soberanistas y sobre la falacia de que tienen más población se les construyen las mejores infraestructuras de todo tipo: hospitalarias, de carreteras, ferroviarias, aeroportuarias, y de telecomunicaciones, mientras que la España interior y especialmente las zonas más despobladas carecen de ellas y de unos servicios básicos dignos, comenzando por la sanidad o las infraestructuras.

Un ejemplo: el corredor mediterráneo que une Cataluña, Valencia, Murcia y el este de Andalucía se considera prioritario y se están desarrollando cuantiosas inversiones por parte de Adif, muñidas por un lobby de intereses poco claros.

Todas estas actuaciones, junto al bajo nivel de desarrollo del interior de España, todavía muy ligado al medio rural y sin industrialización importante, han originado la existencia de zonas españolas en las que la despoblación es muy acusada, junto a otras como Extremadura en donde el despoblamiento es de ritmo más lento, aunque se continúe perdiendo población año tras año.

Ahora, cuando ya tiene difícil solución, nuestros políticos caen en la cuenta de que en el interior de España, salvo Madrid - la excepción por ser capital de España, favorecida por todos los regímenes incluido el actual de la transición - se está gestando un desierto poblacional.

Todo el mundo habla ahora de la España vacía, vaciada y abandonada, y los políticos arrastrados por la corriente de opinión manipulada por los medios de lo políticamente correcto, corren presurosos a predicar que solucionarán el problema.

No hay autonomía de esa parte de la España abandonada secularmente que no haya creado una consejería o secretaría general contra el despoblamiento. Pero no se atisba ni un solo programa creíble que contenga las acciones y presupuestos necesarios para evitar la fuga de personas. Entretanto nuestra España interior se vacía, hartos sus habitantes de ser españoles de segunda o de tercera división. Aunque pagan los mismos impuestos que los de la división de honor, los cuales llevan años y años disfrutando de unos servicios incomparablemente mejores.