domingo, 17 de mayo de 2020


IN MEMORIAM
PADRE FEDERICO ALMENARA

Con gran tristeza publico esta entrada extraordinaria, en memoria del padre Federico Almenara, franciscano TOR, que ha fallecido a causa del maldito coronavirus.

Lo conocí en la parroquia de San Diego en el castizo barrio de Vallecas en Madrid hace ya algunos años. Era padre Franciscano T.O.R, de la orden tercera de los franciscanos.  Un tipo no muy alto, delgado, vivaracho, tremendamente dinámico, alegre, con mucha personalidad, con grandes dotes organizativas y siempre dispuesto a llevar a cabo actividades de todo tipo con sus feligreses.

Me lo presentaron mis amigos Rosa y Luis profesores en el colegio adjunto a la parroquia, con motivo de mi primera incorporación, junto a Marivi mi mujer, en los viajes que organizaba Federico desde su iglesia, por medio de la agencia de turismo Traveleus que dirige Abel Recuero.

Viajé con él a China, India, Vietnam, Tierra Santa - Jordania y Marruecos. Siempre pendiente de todo y de todos. Junto con su compañero Joan Vidal, cuidaba todos los detalles de los viajes, para que nos encontráramos a gusto y lo pasáramos bien. Siempre nos decía que había que dar gracias a Dios por permitirnos hacer esos periplos visitando otras culturas, tratando con gentes diversas y distintas y, acrecentando nuestros conocimientos.

Un grupo de amigos, apodados desde que hicimos estas excursiones como los Indochinos, viajamos con él: Rosa y Luis, María José y Paco, Julia y Carlos y mi mujer y yo. En los últimos viajes también vinieron con nosotros Mari Carmen y Pedro y Felisa y Agapito y al de Tierra Santa se incorporaron Carmen y Fernando.

Organizaba los viajes a la perfección. Reuniones informativas previas en su parroquia en las que nos daba detalle a los excursionistas sobre la distribución de habitaciones y  las características de los hoteles, nos indicaba todo lo que habíamos de llevar en el viaje, las precauciones que deberíamos tomar, cómo distribuir los medicamentos personales ya que muchos de los viajeros teníamos una edad provecta con algún achaque, y las características y costumbres de los países a visitar. De todo ello, al final de la reunión nos obsequiaba con un pendrive en el que se recogía toda la información.

Recuerdo cómo al inicio de cada día en el autobús nos dirigía unos minutos de oración y unas palabras de meditación. Siempre comenzaba así: silencio, bajad vuestra mandíbula inferior para encontraros relajados, concentrados y en contacto con el Señor. Unos minutos de meditación y reflexión sobra las palabras que nos dirigía nos hacían más alegre el viaje y las visitas.

Amante de la libertad individual, decía Misa con Joan todos los días, pero nunca criticó a nadie que no asistiera a ella. Había absoluta libertad de culto. Lo que demuestra que era un espíritu abierto. Ambos dijeron misa en todo tipo de templos desde la catedral católica de Hué en Vietnam, hasta el convento franciscano de Rabat, pasando por la gruta de los pastores en Belén.

Era muy generoso y a los conductores y guías los trataba con gran deferencia y los obsequiaba con buenas propinas que siempre salían de su bolsillo. Él decía que en sus viajes estaba todo incluido, menos las bebidas alcohólicas. También las propinas y regalos a conductores y guías turísticos. Argumentaba que en sus viajes podía salirse de Madrid con 1 euro y regresar con dicha moneda. Siempre que no se bebiera alcohol ni se compraran regalos para la familia o los amigos.

Puedo asegurar que en todos los viajes que él organizó y a los que tuve la suerte de asistir no ocurrió ningún incidente digno de mención. Pequeños contratiempos sin ninguna importancia. Por eso nos apuntábamos con él un viaje tras otro. Con el paso del tiempo y al conocerle más a fondo, se acrecentó mi simpatía y cariño por Federico. Y admiré su categoría como hombre y como religioso.

A través del amigo Luis tratábamos de convencerle para que organizara un próximo viaje a Japón. Se resistía en principio porque argumentaba que era un viaje caro para el nivel adquisitivo de sus feligreses. No podría ser en 2020 por las Olimpíadas lo que encarecía todavía más el viaje. Pero creo que al final lo hubiera organizado. Ya no podrá ser y bien que lo siento.

En su último periplo a Tierra Santa, resultó infectado con el maldito coronavirus que tantas vidas está segando. Luchó como un jabato durante muchos días para tratar de salvar su vida en una UCI madrileña, en una Vía Dolorosa que le recordaría su reciente estancia en Jerusalén y los padecimientos de Jesús. Al final el virus maligno ha podido con él. Y se lo ha llevado. Estoy seguro que al Cielo. Allí estará porque fue un hombre bueno y preocupado por los demás. 

Los Indochinos nunca olvidaremos a Federico. Fue un hombre amable y cariñoso con nosotros. Su recuerdo permanecerá indeleble en nuestros corazones. Que descanse en paz. Y que Dios lo acoja en su Gloria.

viernes, 15 de mayo de 2020


EL REGADÍO: UN SECTOR ESTRATÉGICO INTIMIDADO

Durante el transcurso de una reunión mantenida con los regantes del Guadiana altos dirigentes autonómicos extremeños de la Consejería de Agricultura han reiterado su apoyo al regadío como sector estratégico dentro de la economía regional.

Creo que el apoyo de la Junta de Extremadura al regadío ha sido constante a lo largo del tiempo. Desde las transferencias en la materia que tuvieron lugar en 1985, y especialmente desde 1998 en que se promulgaron los primeros decretos autonómicos de ayudas a la modernización del regadío, siempre la Junta ha estado ahí, tanto manteniendo estas ayudas a lo largo del tiempo, 22 años ya, como fomentando una relación fluida con las comunidades de regantes. Por otra parte junto con la administración general del Estado participa en la finalización de las actuaciones en las zonas regables en ejecución como la de Centro de Extremadura. De igual modo ha promovido estudios y proyectos en nuevas zonas de riego: Monterrubio, Barros, Arroyo del Campo, Ortiga – Guadámez y apoyado a los regadíos tradicionales de montaña especialmente presentes en la provincia de Cáceres.

Pero el futuro del regadío en Extremadura y en España depende no sólo de la buena voluntad y del interés de la comunidad autónoma extremeña o de otras administraciones regionales que también apoyan al regadío, sino de las decisiones de la administración general del Estado que mantiene las competencias sobre el agua en las cuencas intercomunitarias: todas las que afectan a Extremadura. Incluso en último extremo su futuro está ligado a disposiciones de la UE, como es la Directiva Marco del Agua (DMA).

Y por lo que se vislumbra en la futura redacción de los planes hidrológicos de las demarcaciones hidrográficas españolas para el período 2021 – 2027, los regadíos, si las directrices actuales no cambian, pueden encontrarse con serias dificultades, dado el carácter ambientalista de la DMA que es recogido con enfervorizado entusiasmo por el ministerio que ostenta la competencia sobre el agua: el de Transición Ecológica y Reto Demográfico.

Es razonable que se traten de alcanzar los objetivos medioambientales de la DMA respecto al buen estado de las masas de aguas superficiales y subterráneas, pero esto no puede hacerse perjudicando a usos económicos como el regadío, que además existen con anterioridad a la promulgación de la directiva de marras. Cuando en el año 2000 se publicó la DMA se regaban en España unos 3,4 Millones de hectáreas  según  figuraba en el Plan Nacional de Regadíos redactado un poco antes.

Si se establecen nuevas obligaciones como es la generación de caudales ecológicos para asegurar el buen estado de las masas de agua, paralelamente y con el mismo nivel de exigencia habrían de desarrollarse actuaciones complementarias, para asegurar las garantías de agua para los usos económicos entre ellas las de los regadíos. Si se generan caudales ecológicos a los que se les da preferencia sobre los usos económicos, han de desarrollarse nuevas estructuras de regulación de agua para que ningún uso se vea perjudicado. Máxime teniendo en cuenta las nuevas circunstancias que nos traerá el cambio climático con menos lluvias, más consumo de agua por parte de los cultivos y un incremento en la frecuencia de las precipitaciones torrenciales y de las sequías.

El segundo motivo de preocupación del sector del riego es la probable imposición de nuevos costes ambientales en el proceso de recuperación de costes del agua que establece la controvertida DMA y así se recoge en el proceso de redacción de los nuevos planes hidrológicos.

Este nuevo incremento de costes parece que se va a llevar a cabo sin considerar la situación de las explotaciones agrarias de regadío, ni ver si su capacidad de pago actual es capaz de absorber más costes del agua sobre los que ya se pagan, que no son pocos. Tras el atraco perpetrado al regadío con las nuevas tarifas eléctricas en julio de 2008, que supuso la eliminación de las tarifas especiales de riego, ahora se cierne uno nuevo que ya veremos si el regadío es capaz de soportar. Todavía no he visto un solo estudio en el que se analice si la capacidad de pago de las explotaciones de riego será capaz de hacer frente a estos nuevos costes, que tampoco se han fijado definitivamente, aunque ya hay algunos números. 

Supongo que alguien sensato hará ver a los burócratas del ministerio, la barbaridad que sería introducir nuevos costes sin que existan estudios imparciales - he escrito imparciales - que lo justifiquen. Confío en que esta pandemia haya abierto los ojos a muchos españoles sobre el carácter estratégico del sector agrario y del regadío. El desarme de los regadíos constituiría un error gravísimo, así como un atentado contra la seguridad alimentaria nacional al hacerla depender del exterior. Y nos puede pasar lo que ha ocurrido con la compra de las mascarillas, los PCR y los respiradores, si hay que traer los alimentos de fuera.

Así que si queda algo de sensatez por los Ministerios de Transición Ecológica y Reto Demográfico y el de Agricultura, Pesca y Alimentación que se ocupa de los regadíos (todavía) deberían pensárselo dos veces antes de hundirlos.  

Sería muy importante la intervención de las comunidades autónomas que como la extremeña consideran al regadío como un sector estratégico, para evitar que se cometa algún gravísimo error del que luego, cuando no haya remedio, tendremos que  lamentarnos.

viernes, 8 de mayo de 2020


LOS PUNTOS CARDINALES, EL CORONAVIRUS Y “EL DE LA LEJÍA”

En un artículo anterior, me planteaba los motivos por los que Portugal, nuestra nación vecina, ha logrado hasta la fecha unos resultados en la lucha contra la pandemia del coronavirus sensiblemente mejores que España. Argumenté diversas razones sociales y sobre todo políticas que intentaban explicar por qué nuestros vecinos lo habían hecho bastante mejor que nosotros.

Pero se me había escapado la causa última que justifica la diferencia. La Ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico que además es vicepresidenta cuarta del gobierno de España, en unas declaraciones realizadas al diario El País, ha dado con la clave de por qué Portugal ha alcanzado unos mejores resultados que nosotros en la lucha contra el SARS – CoV – 2 . De paso me ha abierto los ojos sobre la falta de visión que tuve en mi análisis anterior: La ministra asegura que los mejores resultados obtenidos por Portugal se deben a que dicha nación está situada más al oeste que España. Al parecer esa es la única y exclusiva razón de su triunfo sobre nosotros. Como puede inferirse es una razón de gran peso como corresponde a lo que se espera de una vicepresidenta cuarta de un gobierno.  

Como la situación geográfica relativa entre Portugal y España es difícil que se modifique ni siquiera a largo plazo, la batalla la tenemos perdida “per saecula saeculorum”. Nunca superaremos a Portugal en la lucha contra el coronavirus. Ellos seguirán siempre al oeste de España. Al menos de momento. Salvo que algún meteorito venga y cambie las posiciones relativas entre nuestros países. Que todo es posible. Y en ese instante se producirá nuestra victoria.

El razonamiento de la ministra y vicepresidenta cuarta puede ser de gran impacto de cara a la opinión pública amiga y a la galería, pero totalmente inconsistente. Y se desmonta fácilmente. Grecia que se encuentra muy al este de España presenta unos resultados sensiblemente mejores que los nuestros. En fechas en las que nosotros teníamos una tasa de letalidad del 10,3 ellos la tenían del 4,7. Y Alemania o Austria que también están al este de España presentan tasas de letalidad a fecha 3 de mayo de 4,07 y 2,73 respectivamente. Nosotros de 11,62. Como se ve la situación geográfica no es la razón de la diferencia de resultados. ¿No será la causa que esos países al igual que Portugal, han actuado con más rapidez y eficacia que nosotros? ¿Tanto cuesta reconocerlo?

Esta ministra, que es inasequible al desaliento, sigue asegurando en la citada entrevista que  “España está en la gama alta de éxito; otros han recomendado beber lejía”.

Veamos en qué consiste la gama alta del éxito. Dentro de los países de la UE de nuestro entorno la tasa de muertos por millón de habitantes, que es una ratio de comparación muy consistente, calculada a fecha 3 de mayo de 2020, nos coloca en el segundo peor lugar sólo por detrás de Bélgica (677,11). España tiene 538,28. Superamos a Italia (475,65), Reino Unido (422,09), Francia (369,4), Portugal (99,5) o Alemania (79,2). De los 44.000 sanitarios infectados en España, record mundial, mejor no hablamos.

Si esto es moverse en la gama alta de éxito que venga Dios y lo vea. Yo no sé qué extraño concepto tiene del éxito la vicepresidenta. Puede que hable para sus fieles creyentes que a partir de ahora irán repitiendo “urbi et orbi” la consigna de que estamos en la gama alta del éxito. Lo que pasa es que los números son muy crueles. Y echan por tierra estos mantras con que nos obsequian de vez en cuando.

Respecto “al de la lejía”, posturas tan inteligentes como las de la ministra vicepresidenta cuarta y las acertadas políticas internacionales llevadas a cabo por el gobierno han dado como resultado que “el de la lejía” nos haya impuesto unos aranceles elevadísimos a varios productos agroalimentarios españoles que hacen imposible su exportación a los Estados Unidos. Pregunten en el sector español del aceite y la aceituna de mesa, el vino, los quesos o el jamón ibérico lo contentos que están.

La última decisión de “el de la lejía”  es que ha retirado el encargo para construir en España 10 fragatas para su armada y se lo ha transferido a Italia. A los de Navantia les debe haber dado unas risas, que ni te cuento. Y le estarán muy agradecidos a este gobierno tan clarividente que transformará unos sueldos dignos, en rentas de supervivencia o ingreso vital o como se llame.  

Lo de esta ministra habría que analizarlo con calma. Ya ha protagonizado dos o tres  grescas de considerables dimensiones. Su lucha implacable contra el diésel nada más nombrarla ministra, ha causado estragos en el sector automovilístico. Detrás iba la cogeneración que también se la quiere cargar. Se han salvado por el virus. Los del sector agua que se preparen porque va a por ellos. Y en especial a por los regadíos. Y a los pequeños y medianos empresarios les ha arreglado el problema de la “desescalada” en un santiamén: “el que no esté cómodo, que no abra”. Y sanseacabó que tocan a Misa. Pura empatía con los afectados y comprensión de la situación.

Tal vez vista su actuación, sería justo y necesario mandarla a casa a reflexionar. Pero será que no. ¿O, sí?

viernes, 1 de mayo de 2020


ESTA VEZ NOS HA GANADO PORTUGAL

Siempre he sentido simpatía y admiración por nuestros vecinos portugueses. Aparte de las numerosas bellezas naturales de su geografía, creo que sus habitantes son un pueblo muy civilizado y de ahí el excelente grado de conservación de sus ciudades y villas y la  cortesía de sus habitantes.

Conozco bastante bien Portugal. He visitado múltiples lugares de este país tan cercano. También he veraneado algunos años en Monte Gordo, Albufeira y Cascáis. En todas partes he encontrado un alto grado de civismo en la población. Además de sus bellos paisajes, es de destacar del país luso su gastronomía con platos muy notables: bacalao dorado, mariscos y pescados diversos, arroces, guarniciones excepcionales, excelentes platos de cuchara y unos postres de categoría. Todos estos alicientes hacen de Portugal un país muy atractivo.

Profesionalmente he tenido ocasión de formar parte de comisiones técnicas con participación de nuestros dos países. Así que he tenido oportunidad de conocer a bastantes profesionales portugueses de alta cualificación personal y académica. De igual modo en mi trayectoria como profesor en los másteres de Ingeniería de Regadíos del CENTER y el CEDEX he tenido como alumnos a ingenieros portugueses, los cuales posteriormente han participado activamente en el desarrollo de los regadíos de Alqueva, por ejemplo.

Así que no me ha sorprendido el éxito que han alcanzado en su lucha contra la pandemia del coronavirus, en donde nos han vencido en toda la línea. Son nuestros rivales en fútbol o en hockey sobre patines y ahí hay mucha igualdad. Pero en la lucha contra el coronavirus nos han ganado con claridad meridiana. Al menos hasta el momento.

A fecha 30 de abril Portugal presentaba un balance de 94,7 muertos por coronavirus por millón de habitantes. Nosotros 522,1. Su tasa de letalidad era de 4 mientras la nuestra subía hasta 11,5. Como se ve nos ganan por goleada. Tienen 5,5 veces menos muertos por millón de habitantes que nosotros. Y yo me pregunto ¿cuáles son las causas de nuestra derrota?

Aparte de que son bastantes menos habitantes que nosotros y se les puede manejar mejor, la causa de su éxito radica en que son una nación unida, regida por un gobierno cohesionado al que apoya una oposición responsable.

En Portugal han llevado a cabo un elevadísimo número de test PCR (el más seguro) porque organismos de sanidad centralizados han ido dirigiendo la actuación. Además los portugueses producen sus propios test PCR, por lo que al disponer con prontitud de ellos se ha favorecido el control y la detección de los infectados y la lucha contra la pandemia.

Portugal es una nación bastante centralizada en donde no existe ni un solo movimiento territorial centrífugo, salvo quizás la anecdótica rivalidad entre Lisboa y Oporto que no llega a mayores.

Por el contrario en España existen movimientos territoriales secesionistas en Cataluña y País Vasco que son un grave problema para nuestro país, pues tratan en todo momento de romper la unidad nacional para hacer vida propia. Además nuestras comunidades autónomas se han convertido en una especie de compartimentos estancos en donde cada uno hace la guerra por su cuenta en lugar de priorizar el interés general de España. Estas situaciones son un grave obstáculo para conseguir una lucha eficaz contra la pandemia.

Mientras Portugal cuenta con un gobierno cohesionado en el que todos reman en la misma dirección, en España contamos con un gobierno bicefálico, uno de cuyos socios de corte comunista tiene como objetivo romper la unidad de España, cargarse la Constitución y derrocar al Rey. Del otro partido del gobierno, que ha cambiado de ideario y ya no es la socialdemocracia de Felipe González que gobernó durante muchos años en España, tengo serias dudas sobre cuáles son sus objetivos.

La consecuencia es que falta unidad de criterio en el gobierno, y se recurre a la improvisación, seguida del marketing correspondiente en medios de comunicación para tratar de vender que la cosa va muy bien. Pero los hechos y los números son implacables. Y eso que cocinan continuamente los datos para tratar de que los resultados de su gestión parezcan buenos cuando son realmente malos.

 Asimismo el gobierno necesita el apoyo parlamentario de fuerzas independentistas que son las que lo mantienen en el poder y quienes le dictan muchas de las acciones que ha de llevar a cabo, teniendo que hacer concesiones continuadas. Incluso estando declarado el estado de alarma el gobierno central es incapaz de articular una línea de mando única, seria y coherente.

La oposición portuguesa apoya a su gobierno porque trabaja en beneficio de todos los portugueses y mantienen una unidad de criterio no sólo en la lucha contra la pandemia sino en materia económica y social, de modo que Portugal ha ido saliendo de la crisis de 2008 en muchas mejores condiciones que España aunque su renta y su PIB sean inferiores al nuestro.

La oposición española es reticente a apoyar a un gobierno que no cuenta con ella y la trata de fascista en cuanto no asume lo que el gobierno dicta. Así que aquí además de 17 autonomías tenemos otra vez y por desgracia dos Españas. Como temía ya hace mucho tiempo don Antonio Machado.

Estas que se han descrito son en mi opinión las principales causas del triunfo de Portugal sobre España. Se resumen en que allí hay unidad y coherencia. Y aquí ni las hay ni se las espera.

viernes, 24 de abril de 2020


LA REAL SOCIEDAD ECONÓMICA EXTREMEÑA DE AMIGOS DEL PAÍS

Hace unos días, antes de producirse el confinamiento vírico, mi buen amigo y compañero en el Club Senior de Extremadura, Paco González Zurrón, me invitó a participar en la capital pacense en una tertulia que tiene lugar en la sede de la institución que da título a este artículo, los martes, no recuerdo si con periodicidad semanal o quincenal, y en la que se tratan temas muy diversos, siempre de interés para Extremadura y para Badajoz.

Me sugirió Paco que tratara el tema del camalote, una especie invasora que lleva un tiempo apropiándose del ecosistema del río Guadiana y que ha devenido en una gran preocupación para los intereses extremeños de la cuenca y para los pacenses en particular. Le argumenté que no soy un experto en camalote y que sólo podría contar mi experiencia cuando apareció por primera vez esta especie invasora en el río, pues en aquel tiempo yo ocupaba el cargo de presidente de la Confederación Hidrográfica del Guadiana. Así que hablaría de lo que viví por entonces.

Hizo mi presentación a los asistentes Manolo Piedehierro directivo de la Institución, que también es amigo mío y que ocupó el cargo de secretario general de la Confederación en mi época de presidente de la misma. Con un auditorio reducido pero de un gran nivel intelectual y profesional, transcurrió la hora y media de tertulia. Para el que suscribe fue un gran placer y un honor intervenir en ella. Así que mi agradecimiento a los que me invitaron a participar.

Pero no quería yo hablar de esta tertulia sino de la Real Sociedad Económica Extremeña de Amigos del País (RSEEAP), la Económica para el público en general, que tiene su sede en Badajoz. Una institución de base cultural, ilustrada y liberal que fue fundada por una Real Orden del año 1815. Estamos ante una veterana institución que ha logrado pervivir por más de doscientos años y que ha visto pasar ante ella monarquías, repúblicas, guerras civiles, dictaduras y períodos democráticos como el que afortunadamente vivimos hoy.

Una sociedad que agrupa a gentes de ideología diversa pero siempre con la tolerancia por bandera, que tienen a la cultura como una base principal de convivencia y el debate como mecanismo fundamental para el intercambio de ideas.

A lo largo de su dilatada trayectoria ha contribuido a impulsar múltiples actividades en la ciudad y en la región. Desde cátedras de diversas materias, a escuelas normales de magisterio masculino y femenino, academias como la de medicina o la de dibujo y pintura, comisiones para el estudio y conservación de monumentos históricos e incluso la fundación de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Badajoz en 1889, hoy desgraciadamente absorbida por una entidad bancaria.

Las Sociedades Económicas de Amigos del País, surgieron en España en la segunda mitad del siglo XVIII, durante el reinado de Carlos III que las puso bajo protección real tal y como se refleja en sus nombres. La primera de ellas fundada en 1775 fue la Real Sociedad Bascongada de Amigos del País.

Nacieron como elementos de extensión de las ideas de la Ilustración y para la difusión de los nuevos conocimientos científicos y técnicos de aquel movimiento reformista que aportaba nuevas luces a la sociedad de su tiempo y que suponía la entrada de nuevas ideas renovadoras de una nación atrasada y caciquil. Su objetivo era incorporar  España a Europa por entonces mucho más avanzada que nuestro país.

Hoy día permanecen activas en España 22 de estas sociedades y entre ellas figura la RSEEAP, a la que dan como fecha de fundación el año 1816.

La Económica de Badajoz organiza múltiples actividades, entre las que destaca variados ciclos de conferencias de un gran interés en las que se abordan temas diversos de naturaleza económica o social. Estos temas se tratan desde un ámbito constructivo y de tolerancia dado el alto nivel cultural y profesional de sus socios a algunos de los cuales conozco.

Ocupa una coqueta sede en la capital pacense y cuenta además de con un salón de actos con capacidad para unas 100 personas adornado con originales grabados, con una biblioteca que en la actualidad dispone de cerca de 25.000 volúmenes.

Creo que una institución como la RSEEAP, da prestigio y categoría a una ciudad como Badajoz y dice mucho de la altura de miras de las generaciones de socios que han sido capaces de mantener activa la institución por más de dos siglos.

Algunos directivos de la Económica me han propuesto dar una conferencia en el futuro en su sede. Probablemente será sobre el agua en Extremadura, que es el título de un libro que escribí hace unos pocos años. Será un honor para mí poder intervenir en tan prestigiosa institución. Pero ya veremos cuando, pues el coronavirus no para.



viernes, 17 de abril de 2020


PLANES HIDROLÓGICOS: LA CUADRATURA DEL CÍRCULO

En la actualidad se encuentra en proceso de participación pública la confección del denominado Esquema provisional de Temas Importantes (posteriormente pasará a ser definitivo), que es una fase intermedia en la redacción de los planes hidrológicos de las cuencas o demarcaciones hidrográficas de España para el tercer ciclo de planificación (2021 – 2027). Estos planes hidrológicos se confeccionan en base a lo dispuesto en la Directiva Marco del Agua (DMA) promulgada en el año 2000, la cual regula la política de aguas en la UE y que ya ha sido traspuesta al ordenamiento jurídico español.

Esta Directiva de corte eminentemente ambientalista se sustenta en algunos principios que, en mi opinión, perjudican a España. La DMA está redactada pensando en climas centro y norte europeos y no en las condiciones del clima mediterráneo típico de la Europa del sur, lo cual afecta principalmente a Grecia, Italia,  Portugal y España.

La DMA irrumpió en el panorama hídrico europeo, cual elefante en una cacharrería. Publicada en el año 2000, da prioridad a los temas ambientales (se nota la influencia de los lobbies ecologistas en Bruselas). Su objetivo de conseguir el buen estado de las masas de aguas tanto superficiales como subterráneas a más tardar el año 2027, se establece sin tener en cuenta que antes de la promulgación de esta norma existían importantes concesiones de recursos hídricos para usos económicos: abastecimiento, regadíos o usos industriales, que podrían verse afectados negativamente por sus disposiciones.

Con la idea de conseguir el buen estado de las masas de agua a toda costa, se ha establecido un régimen de caudales ecológicos al cual se le da un carácter de restricción previa a los sistemas de explotación. En “roman paladino”: los caudales ecológicos se aplican con carácter retroactivo y excluyente y con preferencia a usos preexistentes, sin posible indemnización por los daños causados a estos.

Recomienda la normativa que los caudales ecológicos han de concertarse con los otros usos. ¿Pero cómo hacerlo, si hay caudales en régimen natural de muchos de nuestros ríos que en estiaje se aproximan a cero? Para asegurar el caudal ecológico en esa época, este se tiene que suministrar detrayéndolo del volumen embalsado para usos económicos que son muy anteriores a la DMA. Por tanto afectan a usos  preexistentes y especialmente a los más de 3,4 Millones de hectáreas de regadíos que estaban en explotación con anterioridad a la DMA, tal y como figuran en el Plan Nacional de Regadíos redactado en 1998.

La segunda cuestión es el elevado coste presupuestario de las medidas de los programas de actuación que se diseñan en los planes hidrológicos. Estos programas parecen destinados a países de alto poder económico o para épocas de vacas muy gordas en los de menos capacidad de gasto. En ninguno de los dos casos se encuentra actualmente España. Y con el virus que nos azota posiblemente ni los países ricos de la UE estarán en disposición de cumplir los programas de medidas.

A todo esto hay que añadir la entrada en escena del cambio climático que traerá consigo menos lluvias y por tanto menos recursos hídricos disponibles y además más consumo de agua por los cultivos. Por otra parte se producirá un aumento de la frecuencia de lluvias torrenciales y habrá más sequías.

Así que estamos ante la cuadratura del círculo. Establecemos nuevos caudales ecológicos prioritarios en un escenario en el cual habrá menos agua y más consumo de los cultivos y de las poblaciones. Ya me dirán.

Una solución al problema podría consistir en aumentar nuestra capacidad de regulación con nuevos embalses. Así se garantizarían los caudales ecológicos y a través de ellos el buen estado de las masas de agua. De igual modo se aseguraría el mantenimiento de las garantías de las demandas de los diferentes usos si vienen épocas de sequía, aprovechando los recursos generados en las precipitaciones de alta intensidad cuya frecuencia irá en aumento por el cambio climático. De paso servirían para laminar posibles avenidas, reduciendo el riesgo de inundaciones.

Los movimientos ecologistas, que encuentran eco en el Ministerio de Transición Ecológica, tratan de culpabilizar a los regadíos de la situación por ser el uso que más agua utiliza. En lo que respecta a España ha de tenerse en cuenta que los regadíos son un sector estratégico que asegura el alimento de los ciudadanos (españoles y turistas), así como la fijación de la población en el territorio y provee de materia prima a la industria agroalimentaria. Gracias al sector agrario del que el regadío es principal exponente, estamos salvando la situación de emergencia por el coronavirus que ha aparecido en España. Por lo que el sector agroalimentario igual que el sanitario debe de ser mantenido y potenciado.

Los regantes españoles a través de las inversiones en modernización, han hecho y sigue haciendo un considerable esfuerzo económico para mejorar la eficiencia en el uso del agua. Pero hay serios indicios de que en los nuevos planes hidrológicos y en aras a la recuperación de costes que propugna la DMA, se pretende gravar aún más al regadío con nuevos cánones ambientales.

Se debería, antes de proponer alegremente estos nuevos gravámenes, estudiar la capacidad de pago de los diferentes tipos de explotaciones de riego que se dan en las cuencas hidrográficas españolas y luego decidir sobre el particular. Pero yo me pregunto si estos burócratas ministeriales conocen en qué consiste la capacidad de pago de una explotación de riego. Quizás deberían repasar la sistemática del USBR (United States Bureau of Reclamation). Pero opino que no lo harán.


viernes, 10 de abril de 2020


SANITARIOS Y SANIDAD EN ESPAÑA

Circulaba por la opinión pública y la publicada desde hace tiempo la idea de que en España disfrutamos de uno de los mejores sistemas sanitarios o sanidad pública del mundo. Creo que, en un exceso de optimismo, clasificaban a nuestra sanidad pública como una de las primeras en la escala mundial.

Yo creo que para analizar con rigor esta cuestión ha de distinguirse con claridad desde un principio entre los que son los sanitarios y lo que es el sistema de salud o sanidad pública de un país. Porque son cosas distintas.

Por una parte tenemos el conjunto del personal sanitario que está constituido por médicos, enfermeros, auxiliares, celadores, técnicos de laboratorio, de mantenimiento y de otras especialidades, administrativos, psicólogos, especialistas de ambulancias, farmacéuticos y sus auxiliares y veterinarios del sistema de salud. Es posible que me olvide de alguna profesión más, pero pueden darse por aludidos e incluirse en la lista.

Por otro lado está el sistema de salud o sanidad pública que es la organización que del personal sanitario y de los medios hospitalarios y de atención sanitaria hacen los políticos. El sistema de salud suele estar diseñado por estos últimos y los componentes de la cúpula dirigente de esta sanidad o bien son políticos o personas designadas por ellos y que si quieren permanecer en los cargos han de seguir las directrices que les marquen. Si no lo hacen la destitución rondará sus cabezas. Lo sé por experiencia personal en otra área de la administración.

En el diseño del sistema de salud público se establecen los medios hospitalarios o asistenciales, su distribución espacial y los medios auxiliares de todo tipo necesarios para que el sistema funcione y los sanitarios puedan prestar sus servicios en las mejores condiciones.

En este episodio del virus SARS – Cov – 2, causante de la enfermedad conocida como Coronavirus o COVID-19, y que está llevando al límite a todo el sistema de salud público, se está demostrando que una cosa son los sanitarios y otra muy distinta la sanidad.

Parto de la base de que no era nada fácil calibrar la gravedad de esta pandemia, aunque había datos muy claros en China, Corea del Sur e Italia que daban cuenta de su magnitud. La realidad ha sido que la situación ha cogido al sistema sanitario español absolutamente desprevenido. Hasta el punto de que se ha constatado la ausencia de los elementos de protección más elementales para los sanitarios. Han faltado gafas, mascarillas y equipos de protección integral que son los elementos más básicos para evitar el contagio de aquellos que tienen que curarnos. Esta situación de imprevisión ha sido intolerable. Sobre todo teniendo en cuenta el precedente del ébola. La imagen de sanitarios confeccionando trajes de protección con bolsas de basura es deprimente y sin duda tercermundista.

El sistema hospitalario se ha visto desbordado y en este aspecto han tenido mucho que ver los recortes que en el sistema sanitario español, cuya gestión está transferida a las comunidades autónomas, se han llevado a cabo como consecuencia de la crisis de 2008. En estos recortes han participado tirios y troyanos. Da igual el color. Han recortado todos en mayor o menor medida. Habitaciones cerradas, unidades de cuidados intensivos recortadas, menos personal de todo tipo y privatizaciones más o menos encubiertas, han causado un importante deterioro en la sanidad pública. En fin ahora recogemos los frutos, cuando el sistema se ve agobiado y a veces desbordado pues en muchas zonas no está dimensionado para dar una respuesta adecuada a esta pandemia.

De tal suerte que se ha llegado en algunos hospitales al límite, con las UCIs desbordadas, con falta de respiradores, lo que ha obligado a los médicos a tener que decidir a quién se atiende y a quién no. Es decir a determinar quién muere y quién se salva. Demoledor para el paciente por supuesto, pero también para el profesional que ha de dictaminar quién muere y quién vive.

Los sanitarios están dándolo todo a pesar de la falta de medios de todo tipo y son un ejemplo de profesionalidad, entrega y generosidad, pues están poniendo en peligro su propia integridad física. Desde luego que están cumpliendo como los buenos. Ni un reproche para ellos.

La sociedad ha valorado su esfuerzo y de ahí las muestras de agradecimiento que desde su confinamiento el pueblo español les dedica todos los días a las 20 horas. Ya que no tienen medios, al menos la población les agradece el esfuerzo ímprobo que están llevando a cabo.

De todo este episodio dantesco que estamos viviendo he extraído una conclusión definitiva. Tenemos unos profesionales sanitarios que son de los mejores del mundo. De esto no tengo duda. Pero el sistema sanitario no es lo mismo. Eso de que la sanidad española es de las primeras del mundo es una mentira y gorda. Y tengo en cuenta que es muy difícil hacer frente a esta pandemia. Pero el sistema sanitario no ha respondido. Los sanitarios sí que lo han hecho.

Los políticos de los que en definitiva depende la sanidad pública habrían de tomar buena nota de lo ocurrido, para evitar por todos los medios que semejante descalabro vuelva a suceder. Deberían reconsiderar que tal vez con menos políticos y más sanitarios pudiera resolverse el problema. Pero no lo harán. Verán como sus medios de comunicación construyen y difunden machaconamente el correspondiente relato. Lo terrible es que la gente, la que se salve claro, se lo tragará. Estamos ante una sociedad aborregada que no piensa. Solo quiere cerveza y playa. Así que hasta otra pandemia.